LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.

miércoles, 26 de enero de 2011

Manuel García de la Cruz, muerto en la cárcel


MANUEL GARCÍA DE LA CRUZ “Tartaja o Tartamudo”.

Manuel García de la Cruz, conocido como “Tartaja” o “Tartamudo” cometió el error de su vida al regresar a Porcuna, procedente de Higuera de Arjona, una vez terminó la guerra. Allí lo recibieron primero en el cuartel de la Guardia Civil, donde fue interrogado y se le confeccionó la correspondiente ficha de detención que incluía los campos a rellenar de filiación personal, política o social y actuaciones “antes del Movimiento”.

Fue detenido el 14 de abril de 1939, a la edad de 59 años. Oriundo de Lopera (1880), este jornalero y carbonero a la vez, que se casó con Librada, con la que tuvo 4 hijos, militó en el Partido Comunista y en la UGT, cometiendo, sin saberlo (era analfabeto) su segundo error: haber simpatizado, desde el anonimato colectivo, con los partidos y grupos de izquierdas o republicanos de la época.

Ese mismo día, como si de una excursión se tratase por los locales del horror y del terror de Porcuna, dejó atrás el cuartel de la Guardia Civil, para ser conducido una calle más arriba, maniatado por Juan Pulido Orozco, recién llegado del campo de trabajo donde fue recluido por los Tribunales Populares y Tomás Aguilera Villa, el “Bizquillo”, camisa vieja de Falange desde 1934. Ya en el centro de Falange, donde estuvo el bar de “Andrés, el de la Cara Cortá”, entre vergajos y estacas de olivo fue interrogado por el “Sr. Muerto”, es decir, el Jefe de Investigación de FET, el todopoderoso Victor Funes Pineda, a la sazón médico de profesión y verdugo por devoción. Un hombre flacucho, escondido y enfermo durante los tiempos en que triunfó “la revolución marxista” en Porcuna, y que nunca fue detenido, por la lástima que despertó entre sus conciudadanos, los milicianos, que luego él juzgó sin escrúpulos.

Allí confesó sus males, nuestro convecino García de la Cruz, ... allí cometió su tercer error. Ante esta banda sedienta de sangre, confesó que el día en que quemaron los santos, se presentaron dos mujeres en su casa con trozos de madera para que se la troceara con el hacha, porque ellas no podían. Nuestro carbonero, cuyo oficio era hacer carbón del árbol, y en este caso, del santo caido, ofreció su ayuda para trocear los restos de la imaginería de la ermita de San Cristóbal.

Del centro de Falange pasó, con toda probabilidad, a uno de los dos campos de concentración que había en Santiago e Higuera de Calatrava. En julio pasó a las garras de Lupiañez, carcelero de la Iglesia de Jesús, para después entrevistarse con el juez instructor, José Luis Amador Roldán. Éste pide nuevos informes a las fuerzas vivas del pueblo (es curioso que falte el informe del cura-párroco) y solicita más testigos. Entre los informes recibidos por dichas “autoridades” se encuentra la del Sr. Alcalde, el todopoderoso Benito Garrido Palacios, que a falta de mayores motivos de acusación, dice que militó desde antiguo en la UGT, y evidentemente, que era un pirómano iconoclasta. No podemos quitarle la razón a D. Benito, pues seguramente coindiesen en la Casa del Pueblo allá por 1931, cuando nuestro Alcalde también se encontraba afiliado a la UGT.
Carné BGP
Carné de la UGT de Benito Garrido Palacios con fecha de ingreso de 1 de julio de 1931
Entre los testigos llamados por el juez, como si faltasen argumentaciones suficientes para poder condenar a nuestro maltrecho reo, hace su aparición Rafael Agüera Montes, vecino de Porcuna, pero natural de Córdoba. Dice el susodicho, como si estuviese delante de una bola de cristal, que Manuel García “influyó mucho en la muerte de los hermanos Rodríguez Criado de Lopera”. Evidentemente nuestro envejecido paisano lo desmiente, pero como la justicia “es ciega”, el Juez instructor encontró un argumento “convincente” para proponer al Consejo de Guerra un castigo ejemplar.

Así las cosas, Manuel García de la Cruz, fue juzgado en Porcuna el mismo día fatídico del 24 de agosto de 1939, y condenado a la desproporcionada pena de “reclusión perpetua”. Con posterioridad se revisaría su pena a 30 años de cárcel. Y ya, el 9 de diciembre de 1943, se le conmutó a 20 años y un día de reclusión mayor.

Poco le tuvo ya que importar a Manuel que le redujesen la pena a 20 años de cárcel, pues éste murió en la prisión de Linares el 12 de abril de 1943 como consecuencia de una “aristolia”, a la edad de 64 años.

Se había cometido una nueva injusticia. Descanse en paz.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que el tal emiliano es el tonto util que os esta sirviendo para manchar el honor de mucha gente que han tenido una vida intachable.
recuerdo un comentario tuyo que por lo visto los fasciosos tenian al tipico tonto para que denunciara a la gente.
creo que estas haciendo lo mismo.
En seis meses a estos que defiendes hicieron toda clase de atrocidades ¿que hubiera pasado si hubieran ganado la guerra? ¿montar una guillotina en la plaza del pueblo? porque si no llega a ser por el tal ramicos hubieran muerto muchisima mas gente .

TODOS LOS NOMBRES DE PORCUNA dijo...

Vamos a ver, que aquí tiramos por tirar. El texto que se cita de Emiliano Rodríguez Garrote es un texto literar, citado palabra por palabra. Tan solo se han corregido algunas erratas mecanografiadas. Está sacado concretamente del Capítulo IV, intitulado "Un consejo de guerra fantasma", páginas 19-21.

Las únicas aportaciones nuestras son los nombres de las personas que fueron juzgadas ese día, que hemos obtenido a través de los Consejos de Guerra y los Expedientes de Responsabilidades Políticas, amen de otra información.

No entendemos entonces, cómo es posible que nos estemos inventado algo que tú mismo dices tener, es decir, el libro de Emiliano. Si por el contrario no lo tienes, gustosamente te lo puedo remitir, pues lo tenemos digitalizado en pdf.

Un saludo con algo más de vergüenza.

Anónimo dijo...

te refieres a ese texto como si fuera todo verdad.
Cuando se habla de alguien se tiene que tener por lo menos documentacion que acredite lo que se dice lo diga emiliano o el papa.
Si dais por hecho de que todo lo que dice es verdad os estais convirtiendo en complices del tal emiliano¿ o es que este hombre no tenia envidias, despecho, sed de venganza y toda clase de devilidades que tiene cualquier hombre que ha pasado por lo que el paso?.creo que hay que ser mas cientifico en los tiempos que vivimos.
¿0 es que os viene al dedillo este personaje pàra difamar todo lo que os de la gana? y como lo ha escrito emiliano garrote y encima ya no esta entre los vivos pues difamo con su cuento y encima me labo las manos como pilatos.
ESTAIS HACIENDO DE ESTO DE LA MEMORIA UNA TRAGICOMEDIA LISTILLOS.

TODOS LOS NOMBRES DE PORCUNA dijo...

Vamos a ver de nuevo. El libro de Emiliano es una fuente de documentación más, al igual que el resto de documentos u informaciones orales que estamos recopilando.

El uso, o la cita textual, no es tan "anormal" en los libros o publicaciones. Hemos creido conveniente su reprodución, porque él, mejor que nosotros, expresó lo acontecido ese día en Porcuna. Además, lo que él afirma lo estamos nosotros corroborando con la documentación sacada del Archivo Militar Segundo de Sevilla.

Te guste o no, el pasado está ahí, y hubo personas que lo protagonizaron. El 24 de agosto de 1939 fueron condenados 25 personas a muerte, y otras tantas a penas de cárcel, en un juicio que apenas duró un par de horas. Si eso fue justicia, que venga Dios y la imparta.

Un saludo.

Anónimo dijo...

pero si en ese libro se nombra a gente y ustedes no han investigado si esa gente estaba alli y pangamos el tal emiliano los quiere poner alli por cualquier motivo sea despecho sea odio sea venganza .ustedes son complices del tal emiliano creo que soy claro. y si la fuente la utilizais como el santo santorun os pasa los que os esta pasando que de politico y despecho mucho pero de cientifico nada de nada.
Ya que eres tan cientifico como dices y que todo lo que escribes tiene su base documental da tu nombre y se valiente y nos veremos en los tribunales para que delante de un juez demuestres lo que publicas y veracidad de tus fuentes.

TODOS LOS NOMBRES DE PORCUNA dijo...

Bueno, ya te has dicertido bastante. Dejamos aquí la conversación, y no te preocupes, no le tengo ningún miedo a los juzgados, los visito con frecuencia.

Anónimo dijo...

pues si no tienes miedo adelante da tu nombre y nos veremos alli.

Anónimo dijo...

todoslosnombres sinnombre yo no me divierto a mi todo esto me da pena pero lo que no puedo permitir es que desde el anonimato manches el honor de mi familia cuando el unico capital que hemos tenido y tendremos es ese honor.por lo que te he dicho antes si eres una persona que cree en lo que publica y en encima esta documentado todo lo que publicas da tu nombre y se lo demuestras a un juez.

todos los nombres menos el mio dijo...

mucha razón tienes, anonimo... Si tan valiente es este hombre para no temer a los juzgados, se ve que a los vecinos si que los teme...
Por cierto, tú sabes lo que significa alevosia? Porque a la luz del uso novelesco de la expresión que haces, me da que piensas que es eso, un recurso novelesco...

Anónimo dijo...

yo creo que se lama libelo o algo parecido.