LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.

miércoles, 17 de octubre de 2012

La Batalla del Jarama: Manuel Orozco Cañas

Manuel Orozco Cañas, muerto en combate
Manuel Orozco Cañas
Nunca un pueblo en la historia reciente de Porcuna había ofrecido tanta sangre en la conquista de la libertad de un pueblo, para caer en el olvido más absoluto, no ya para los vencedores franquistas, sino para los actuales demócratas, que siguen negando las heridas húmedas de sus hijos, apostando sin tibiezas por la amnesia, defendiendo los símbolos que quedan como propios, y aireando siempre que pueden los viejos sudarios, la jerga casposa y el comentario obsceno.


La conocida como “Batalla del Jarama”, en las inmediaciones de Madrid, fue la tumba de jornaleros, obreros, desarrapados, ingenuos, valientes y antifascistas porcunenses. Lo dejaron todo, dejaron su casa, su familia, su hoz, su azada, sus miserias, sus piojos con sus liendres, a sus madres y a sus hijos para defender una “idea”, un ideal universal, la unión de los hijos proletarios (U.H.P) contra el caciquismo, contra los nuevos tufos que asomaban por Europa, la podredumbre de los viejos y los nuevos fascismos.


Porcuna, sus gentes, sus jóvenes y no tan jóvenes, reaccionaron de manera inmediata al golpe cívico-militar del 17 de julio de 1936. Desde el mes de agosto de ese año hasta finales del mismo, tenemos noticia de cientos de voluntarios que fueron a engrosar los batallones de milicianos que por aquél entonces se estaban organizando en Jaén. Los primeros serían enrolados en las destartaladas milicias cordobesas y jiennenses que se desparramaron por la provincia vecina. Son los momentos del desorden y el pillaje, del miliciano de turismo; pero los segundos, llamados ya desde las cajas de reclutamiento, formarían parte en diciembre de la 24º Brigada Mixta del naciente Ejército Popular. Allí irían a parar los personajes más concienciados y comprometidos políticamente de Porcuna.


La “Batalla del Jarama” comenzaría oficialmente el 6 febrero de 1937, y finalizaría el 27 de ese mes. La ofensiva en este frente fue parte de la estrategia del mando franquista por flanquear Madrid y tomarlo, cosa que finalmente no ocurriría, gracias a la tenaz resistencia republicana. En ella participaría la 24º Brigada Mixta, formada por jiennenses casi en su totalidad de diferentes edades. Allí, junto a las Brigadas Internacionales, decenas de porcunenses perderían la vida, siendo sus cuerpos arrojados en improvisadas fosas comunes aún por rescatar del olvido.


En este contexto bélico, de generosidad y voluntariado, hay que ubicar la muerte de Manuel Orozco Cañas, nuestro protagonista de hoy. Su defunción se inscribió en el registro civil de Porcuna fuera del plazo legal establecido. Se hizo un  16 de marzo de 1945. En ella se dice que tendría unos 40 años de edad (aunque también podría tener menos), natural de Porcuna, provincia de Jaén, hijo de Salvador y Juana, con domicilio en calle (en blanco), de profesión “(en blanco)”, aunque suponemos que jornalero, y de estado casado con Manuela Moreno Juárez, de cuyo matrimonio han quedado cinco hijos llamados Salvador, Palmira, Miguel, ¿Aurelia? y ¿Lucrecia?. Falleció, según el acta,  en el frente de guerra del Jarama el 7 de febrero de 1937, por heridas de guerra (sic); y su cadáver está enterrado en el cementerio de “frente de batalla” (sic). Su inscripción se hace a instancia de la superioridad, haciéndose constar que se ignora otorgase testamento. Hasta aquí la principal prueba documental que dispondemos para confirmar que Manuel Orozco Cañas falleció en combate, sin saber que la Historia daría a conocer a aquella batalla como la del Jarama, donde se produjeron unas 17.000 bajas entre los rebeldes y los leales.
Prensa republicana de 9 de febrero de 1937


Por contextualizar su muerte diremos que la batalla comienza el 6 de febrero de 1936, con la toma de La Marañosa, Gózquez de Arriba, y Ciempozuelos. Al final del día, afirma González de Miguel (2009), las brigadas republicanas 18º y 19º habían quedado destrozadas. El día termina con un torrente de lluvia cayendo sobre el frente del Jarama. El 7 de febrero es domingo, y el ataque rebelde prosigue pese a que la prensa republicana dice que ha sido detenido, cosa del todo incierta. La estrategia republicana ante el avance no es otra que defender a toda costa los puentes sobre el Manzanares y el Jarama. Las Brigadas 18º y 19º, el Batallón de Carabineros de la 48º, y algunos batallones de la 17º y un grupo de asalto con varios tanques de la 11 División serán los encargados de protegerlos. Debe ser aquí, en estos lugares, en este histórico frente de guerra, donde Manuel Orozco Cañas perdió la vida, sin que las causas queden claras.


Un hermano suyo, Fernando Orozco Cañas, apodado el “Bizco Orozco”, también sentiría la metralla franquista, pero en un contexto muy distinto. Frente al héroe muerto en combate, Fernando fue víctima de la estulticia más nauseabunda de nuestra Historia, pues sería fusilado en Jaén el 6 de febrero de 1940, junto a otros quince porcunenses en las tapias de San Eufrasio (Jaén).


Descansen en paz todos ellos.

Fuentes y Bibliografía:

- Partida de defunción de Manuel Orozco Cañas. Registro Civil de Porcuna, consultado en 2011.
- La fotografía de Manuel Orozco Cañas ha sido facilitada por la la familia Orozco, en concreto por su nieta Manoli Orozco Casado el 18/10/2010., a los que agradecemos enormemente la información aportada.
- GONZÁLEZ DE MIGUEL, Jesús (2009): La batalla del Jarama. Febrero de 1937, testimonio desde un frente de la Guerra Civil. Madrid, Esfera de los Libros.




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domingo, 14 de octubre de 2012

Buscamos: Pablo Quero Moreno, "El Gresco"

Milicianos porcunenses en el frente Madrid, 1937
Soldados porcunenses de la 24º Brigada Mixta en el frente de Madrid (1937 ca.)

Pablo Quero Moreno es otro de tantos que el franquismo embotelló en el frasco del olvido. Pese a los intentos acusatorios de unos y otros y a las excentricidades de los testigos en sus declaraciones, nadie pudo culpar a Pablo de crimen alguno, salvo de haber defendido la República del golpe militar perpetrado por lo más rancio del militarismo español. Este joven jornalero se marchó voluntario a la milicia en agosto de 1936, cuando apenas contaba con 20 años. Combatió en los frentes de Madrid, según sus propias declaraciones, y perteneció al 4 batallón de la 2 Brigada Mixta del Ejército Popular; aunque también pudiera tratarse de un error, y en realidad, como creemos, perteneciese a la 4 compañía de la 24 Brigada Mixta, formada en Jaén en diciembre de 1936 principalmente por militantes de las JSU . De ahí serían enviados al frente de Madrid participando en las batallas del Jarama, Madrid, Segre, Ebro y defensa de Cataluña hasta febrero de 1939, cuando los restos de la Brigada cruzó la frontera francesa para no volver; o hacerlo para ser encarcelados bajo las falsas promesas de Franco.


Pues bien, como decimos, Pablo Quero Moreno, apodado “El Gresco”, es otro más de esos olvidados dentro del vendaval de la historia no escrita por el franquismo. Detenido presumiblemente al finalizar la contienda, llegó a Porcuna en agosto de 1939, siendo el 22 de ese mes denunciado por un falangista ante el Jefe de Información e Investigación de ésta, que lo acusa de “pertenecer a la Casa del Pueblo desde antes del G.M.N. Formó parte de las Comisiones de huelgas. Al surgir éste fue miliciano voluntario con armas desde el primer momento. Intervino en requisas, saqueos, y destrucción y quema de imágenes. Hizo guardias en controles y cárceles” (sic). Éste fue el menú de acusaciones que recibió Pablo, al que le fueron añadiendo algunos otros platos, viandas y aderezos provenientes de la jefatura de Falange, Guardia Civil y Alcaldía, que justificarían a posteriori su condena. Falangistas, municipales y adeptos, es decir, los testigos de la acusación, ratificaron sin excepción las maldades de Pablo. Por el contrario, los testigos de descargo, aquellos que deberían confirmar las palabras de nuestro protagonista, asustados, y muy seguramente amenazados por los sabuesos anteriores, ratificaron también su militancia y voluntariedad a la hora de coger las armas en defensa de la legalidad republicana.

Pablo o Cristóbal Quero Moreno, "El Gresco"

Interrogado por primera vez desde que ingresó en prisión el 29 de febrero de 1940, Pablo Quero Moreno niega todas las acusaciones manifestando que se marchó voluntario en agosto de 1936. Juzgado en Jaén el 17 de mayo de 1940, fue condenado por un delito de auxilio a la rebelión militar, sin circunstancias, a 12 años y un día de cárcel; inhabilitación absoluta y pago de responsabilidades políticas correspondientes. La condena, más allá de su parcialidad e ilegalidad, no buscaba impartir justicia, sino todo lo contrario, purgar y extirpar de raíz a todos aquellos que se habían atrevido a oponerse al “glorioso alzamiento nacional” y para más inquina, habían sido protagonistas o participado de alguna manera en las reformas sociales, políticas y económicas emprendidas durante el bienio reformista y el gobierno del Frente Popular.


Pues bien, poco más sabemos sobre Pablo Quero Moreno. Lo último que conocemos de él es que cumplía condena en julio de 1940 en la cárcel habilitada de Santa Clara (Jaén). Por el contrario, creemos que nuestro protagonista de hoy pudiera ser “El Gresco” del que nos hablase en su día el hoy ya fallecido Francisco González Moreno, y que aparece en la foto de arriba el tercero por la derecha en algún frente de batalla que pudiera ser “La Cuesta de la Reina”, entre Seseña y Morata de Tajuña, a mitad de 1937. También es cierto que pudiera ser su hermano Cristóbal, condenado por los tribunales franquistas, pero cuyo expediente sumarial no hemos tenido todavía ocasión de consultar.


Como siempre, agradeceríamos cualquier información al respecto, y sobre todo si alguien conoce o sabe de la existencia de familiares con el apodo “El Gresco”, dentro o fuera de Porcuna.


Fuentes:


- Expediente sumarial contra Pablo Quero Moreno número 42.090, legajo 108/4.427, fondo Guerra Civil. Archivo Histórico Militar Tribunal Togado Segundo de Sevilla. Consultado el 10.10.12.
- “Francisco Caballero Ruano, exiliado”, por TLNPorcuna (21.02.2012).
- Fotografía: archivo personal de Francisco González Moreno (Montauban, Francia).




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miércoles, 10 de octubre de 2012

Francisco Garrido Cobo: ¿fusilado o muerto en combate?

Republicanos de Líster hechos prisionero en Seseña. Tomada de: todoslosrostros


Nuestro buen colaborador y mejor amigo Santiago de Córdoba Ortega escribía recientemente en el Foro por la Memoria un artículo titulado “Para un republicano la fosa común es un lugar sagrado”, un emotivo artículo, más personal que histórico, donde nos narra las vicisitudes por las que tienen que pasar los historiadores a la hora verificar la información de los desaparecidos, poniendo incluso en cuarentena fuentes, supuestamente primarias, como lo son las actas de los registros civiles.


Pues bien, éste podría ser el caso que traemos hoy a colación. Hace poco más de un año, en agosto para más señas, se puso en contacto con nosotros Elena Rodríguez de la Rosa, nuera de Dolores Garrido Morente, que a su vez es hija de Francisco Garrido Cobo, nuestro protagonista de hoy. Dolores era aún demasiado pequeña, apenas tenía tres años de edad cuando su padre desapareció defendiendo la República contra la rebelión militar. La guerra la perdieron todos, unos más que otros, pero todos, instaurándose seguidamente una férrea dictadura de carácter nacional-católica que sumió en el silencio y en el olvido todo aquello que oliese a República, todo aquello que recordase a nuestros muertos. Muy poco de lo ocurrido trascendía en aquellas familias derrotadas, de estómagos vacíos y ropas enlutadas. Se estaba “más en el olvido que en la memoria”, como ha dicho magistralmente el poeta Alfredo González Callado. De hecho, los datos que tiene la familia de Francisco son como una porcelana rota envejecida. Eran tres hermanos -nos cuenta Elena como si quisiera unir los trozos-, Francisco, Socorro y Peligros Garrido Cobo. El padre de ellos  -se refiere a Manuel Garrido Montilla- trabajaba en esa época de guarda del paseo. A Francisco Garrido Cobo se le conocía en el pueblo por el mote de “Maravela”; se casó con Antonia Morente García y tuvieron una hija, Dolores Garrido Morente ,que actualmente vive en la calle Tolosa nº 3 de Porcuna. Peligros vivía en la C/ Santa Ana y Sacramentos en el Paseo de Jesús. Me han comunicado que estuvo sirviendo en la 7ª Brigada Mixta de Caballería hasta que lo fusilaron en Pozuelo de Alarcón.




Atrincheramiento en el frente de Madrid. Frente de batalla-gerion.

Pero, ¿qué nos dicen las fuentes históricas?. Lo primero que hacemos en estos casos es consultar el registro civil de Porcuna. En él podemos obtener algunas de las pistas sobre las que trabajar# más tarde. La sorpresa fue mayúscula, ya que tras nuestra consulta  encontramos la secuencia completa de Francisco Garrido Cobo, es decir, su acta de nacimiento, matrimonio y defunción; éste último poco probable si se trata de un represaliado o combatiente republicano como ya tuvimos ocasión de explicar en una anterior entrada. La documentación nos arrojó la siguiente información: Francisco nació en Porcuna un cinco de febrero de 1908 en el seno de una familia humilde. Sus abuelos fueron jornaleros y sus padres, Manuel Garrido Montilla y Dolores Cobo Montilla, también lo fueron, al igual que él y sus descendientes; viviendo todos en una de las barriadas más deprimidas de la época, en concreto en la calle Santa Ana, nº 16. Nada sabemos de su actividad política, aunque como obrero y jornalero suponemos que sería asiduo a la Casa del Pueblo, y muy previsiblemente estaría afiliado a alguno de los sindicatos de clase del momento. Sabemos que escribía, o por lo menos firmaba, como así lo atestigua su rúbrica en el acta de matrimonio con una buena caligrafía. Efectivamente, podríamos decir que Francisco aquél 3 de marzo de 1933, cuando ya había finalizado la campaña de la aceituna, se casó por dos veces. La primera con Antonia Morente García, su amada; la segunda, con la República, como así dejaba constancia el sello estampillado en su partida de matrimonio y por la que años después daría la vida. Tenían 24 y 23 años respectivamente. Eran jóvenes, como la república constantemente amenazada. Vivieron en la Calle Cristóbal López, 17; o bien en la Calle Tolosa, 3, donde residía la joven esposa. Allí tuvieron a su única hija, Dolores Garrido Morente, que por desgracia no tenemos el placer de conocer.


Lo más “jugoso”, sin duda, fue la partida de defunción, que es la que nos permite contrastar la información familiar con la histórica. Se inscribió su óbito un  23 de enero de 1945. En ella se dice que tenía 35 años de edad, dato incorrecto, pues en su partida de nacimiento, donde no consideramos que haya vicio o defecto de forma, se dice que nació en 1908, por lo que tendría 29 años de edad. Fue natural de Porcuna, provincia de Jaén, hijo de Manuel y Dolores, con domicilio en calle Tolosa, 3, (cuando en el acta de matrimonio era la calle Cristóbal López, 17) de profesión “jornalero” y de estado, casado con Antonia Morente García, de cuyo matrimonio deja una hija llamada Dolores, menor de edad. Se dice “que falleció en el frente de batalla del río Jarama, el 5 de enero de 1937, en acción de guerra”, y que su cadáver está enterrado en el cementerio del “campo de batalla” (sic). ¡Ésta es la literalidad!.


Lo primero que nos llama la atención es que falleciese en la famosa batalla del río Jarama. Y digo nos llama la atención porque de todos es conocida que ésta comienza como tal en febrero de 1937; y no en los prolegómenos de la misma, donde desde el 3 de enero se libra una durísima batalla por controlar la carretera de La Coruña. Las tropas republicanas, aunque aguantan el empuje de las columnas franquistas, no consiguen finalmente evitar el corte de la carretera el día 6 de enero y la toma de Pozuelo de Alarcón y Aravaca el día 7, estabilizándose el frente allí mismo. En esa “acción de guerra” perdería supuestamente la vida Francisco Garrido Cobo; o bien, como afirma su familia, fue ejecutado en las cercanías de Pozuelo de Alarcón al ser detenido, cosa bastante factible si tenemos en cuenta que a las tropas rebeldes que hacen frente son los mercenarios de Sáenz de Buruaga, que dejó todo un reguero de sangre y crímenes desde Andalucía hasta Madrid, pasando por Extremadura, con masacres sonadas como las de Baena o Badajoz.



José María Galán. Tomado de "Paisajes de la Guerrilla"


Si las fechas citadas en el acta de defunción son correctas, Francisco Garrido nunca pudo haber pertenecido a la 7ª Brigada Mixta, pues ésta fue creada, según Engels, el 27 de marzo de 1937; si bien es cierto que ésta “con dos batallones independientes” (Tarraco” y el “Águilas de la Libertad”) habrían “tomado parte en la batalla del Jarama” (Engels:1999). Por el contrario, siguiendo a González de Miguel, que ha historiado magníficamente la batalla, en aquella primera semana de enero de 1937, en los alrededores de Pozuelo se encontraban las fuerzas de Valentín González, “el Campesino”, la XI Brigada Internacional, que contaba con un batallón español y las de Gustavo Durán, pudiendo nuestro protagonista haber pertenecido a alguna de ellas. Otra posibilidad, por la que nos inclinamos, es que perteneciese a la 3ª Brigada Mixta, conocida también como Brigada Galán, compuesta principalmente por carabineros muy combativos, y en la que sabemos hubo varios porcunenses. Dicha Brigada, al mando José María Galán, según Engel, ocupó los alrededores de Pozuelo de Alarcón el 7 de noviembre de 1936, manteniendo constantes combates con las tropas sublevadas. El 29 de noviembre los rebeldes lanzaron una fuerte ofensiva en el sector, quedando mermada la brigada. Retirada del frente para su reorganización fue enviada a Andalucía el 26 de diciembre para taponar la brecha abierta por Redondo en el frente de Porcuna-Lopera. Pocos días después recibió la orden de volver a Madrid ante las ofensivas rebeldes en la carretera de La Coruña, cosa que hizo en tren el 3 de enero de 1937. Puede, como hipótesis, que el joven Francisco Garrido Cobo se incorporase en el frente de Porcuna a la Brigada,o bien que ya estuviese en ella. En este último caso, hay que recordar que una salida al paro endémico durante aquellos años fue la incorporación de la clase obrera al ejército o bien a los nuevos cuerpos en paralelo que se crearon a la odiada Guardia Civil, como el Instituto de Carabineros.


Pues bien, como podrán comprobar los lectores, hemos sido incapaces de dilucidar si Francisco murió fusilado o bien en el frente de batalla. Ahora bien, sí hemos conseguido algo importante, necesario y universal: que el nombre de Francisco Garrido Cobo, y todos los demás en este modesto recuerdo, no se borren de la Historia, con mayúscula, porque no hay peor injusticia que el olvido al que han sido condenados, primero por la fuerza del vencedor, luego, por la amnesia de la socialdemocracia (vs. posfranquista).


Gracias a la familia por los datos aportados. 

Nota: han sido consultados otros archivos como Ávila, Salamanca, Sevilla, Jaén, ...



Fuentes y bibliografía:


  • Testimonios de Dolores Garrido Morente (hija de Francisco Garrido Cobo), a través de su nuera Elena Rodríguez de la Rosa (14/08/2011).
  • Actas de nacimiento, matrimonio y defunción de Francisco Garrido Cobo. Registro Civil de Porcuna (Jaén). Consultado en 2011.
  • ENGEL, Carlos (2005): Historia de las Brigadas Mixtas del Ejército Popular de la República (1936-1939). 2ª edición.
  • GONZÁLEZ DE MIGUEL, Jesús (2009): La batalla del Jarama. Febrero de 1937, testimonio desde un frente de la Guerra Civil. Madrid, Esfera de los Libros.

lunes, 8 de octubre de 2012

La metralla segó sus vidas: los casos de Antonio López Luque y Francisco Montoro Montes

Víctimas de un bombardeo de la aviación en la morgue. Valencia, 1937. GERDA TARO. El Público

Sumergirse en la historia, en la tragedia de las víctimas de una guerra, para nada, y digo bien, es plato de buen gusto. Son demasiadas las horas que hay que echar para cotejar y enhebrar la información disponible. ¡Mis compañeros, aquellos que bucean entre legajos del pasado, lo saben bien!. Es un trabajo arduo, un camino difícil no siempre comprendido, y menos aún compartido. A los historiadores  nos piden credibilidad, verosimilitud y objetividad con los hechos. A los demás, les basta con la conversión de la Historia en opinión, o lo que es lo mismo, mimetizar las sombras platónicas de la realidad.

Pues bien, dicho esto, y aprovechando el tirón que está teniendo últimamente la colaboración de familiares, amigos, e investigadores con nuestro proyecto, volvemos a pedir encarecidamente de nuevo la ayuda necesaria para intentar recuperar la memoria de dos personas que fallecieron en trágicas circunstancias. Nos estamos refiriendo a los paisanos Francisco Montoro Montes y Antonio López Luque.


La defunción de Francisco Montoro Montes se inscribió en el registro civil de Porcuna el 13 de enero de 1945, contaba con 36 años de edad,y era natural de Porcuna, provincia de Jaén, hijo de Antonio y Juana, con domicilio en calle Alta, sin especificar número, de profesión “jornalero” y de estado casado con Mercedes Pimentel (se desconoce el segundo apellido), de cuyo matrimonio quedaron tres hijos, llamados Isabel, María y Francisco Montoro Pimentel, todos menores de edad.


Ese mismo día también se inscribió la defunción de su cuñado Antonio López Luque, de 34 años de edad, natural de Porcuna, provincia de Jaén, hijo de Rafael y Francisca, con domicilio en calle 21 de octubre, sin especificar número, de profesión “jornalero” y de estado casado con Isabel Montero Montes, de cuyo matrimonio ha quedado un hijo, llamado Amador López Montero, menor de edad y soltero.


Las dos inscripciones se hacen a instancia de la superioridad (sic), sin que sepamos si es judicial o militar, o meramente un formalismo por parte del funcionario a la hora de rellenar el acta; haciéndose constar de paso, que se ignora otorgasen testamento. ¿Cuáles fueron entonces las razones de la inscripción fuera de plazo?. Lo primero que hay que advertirle al lector es que no todos los fallecidos durante la guerra, en las circunstancias que fueran, están inscritos en los registros civiles. Éstos, durante la dictadura franquista, apenas contabilizan un ínfimo porcentaje de víctimas republicanas o de izquierdas. Este es el caso de Porcuna, con apenas unas decenas de inscripciones, excluyéndose siempre que puede a los fusilados, con la finalidad de borrar los horrores provocados por el ejército sublevado. Cuando el régimen permite la inscripción puede ser por varias causas, destacando las siguientes: que la viuda vaya a contraer de nuevo matrimonio; evitar que el primogénito de la familia realice el servicio militar; o bien, poder optar a alguna de las cartillas de beneficiencia, subsidios o censo de viviendas de bajo coste.


Continuamos, finalmente, con la causa de la muerte. Francisco y Antonio, que eran cuñados, fallecieron en "las inmediaciones de Valencia el 18 de marzo de 1937 por bombardeo de aviación" (sic), entendiéndose que ésta era fascista. Sus cadáveres, según consta también en el acta, fueron enterrados en el cementerio de la ciudad del Turia, aunque tampoco habría que hacerle demasiado caso, ya que esas serían las referencias que les habría dado la familia al Juez o al Secretario municipal, que en este caso eran Cristóbal Muñoz Rodríguez y Juan Soriano Rodríguez, respectivamente.

Hasta aquí el positivismo de los datos y nuestra experiencia ante este tipo de documentos. A partir de aquí solo nos quedan incógnitas para acercarnos un poco más a la vida y muerte de Francisco y Antonio.

En aquellos años de guerra, de todos es conocido, Valencia funcionó como capital de la República. En ella, junto a la industria catalana, se producía de todo para abastecer al ejército republicano y a la población civil. Sus importante puertos eran un verdadero cordón umbilical con el exterior; y a la vez, dichos puertos e industrias eran el blanco preferido de la aviación y la flota rebelde. Por otro lado, Valencia se convirtió en escuela militar para formar la joven oficialidad del Ejército Popular de la República; amén de ser una de la comunidades con mayor número de refugiados que huían del frente.  

Bombardeo sobre Gandía el 26 de febrero de 1937. Tomado de RayosyCentellas

Valencia fue la tercera ciudad republicana, tras Madrid y Barcelona, que más sufrió los bombardeos fascistas durante la guerra de España. La ciudad fue asediada por mar y aire, y lejos de los tópicos patrios, fue bombardeada principalmente por barcos y aviones alemanes e italianos. No en vano, era la capital de la República, de ella emanaba todo. El historiador Eladi Mainar en el tomo XIV de la colección La Guerra Civil en la Comunidad Valenciana, editada por Levante-EMV, contabiliza 1.500 muertos en dicha Comunidad (sin incluir a los muertos en los hospitales), cifra, por otro lado, que no hemos podido cotejar con ninguna otra fuente.

El 18 de marzo de 1937 Valencia, sus inmediaciones, debió sufrir un nuevo bombardeo de aviones fascistas. En él, sin que hayamos podido contrastar su existencia, perdieron la vida los dos porcunenses, familiares políticos y que se encontraban juntos, cerca el uno del otro. Por la edad podría tratarse de milicianos republicanos de permiso en Valencia, o bien formándose en las escuela militar de suboficiales y oficiales. Por el parentesco, y la casualidad de estar los dos tan cerca, nos hace pensar que se podría tratar de refugiados de guerra (Porcuna había caido en manos fascistas el primero de enero de 1937), ya que por aquellas fechas aún no se habían movilizado las quintas; o bien, que llegaran a la capital en busca de avituallamiento para trasladarlo a Jaén u otro lugar. ¿Quién sabe?.

Descansen en paz, en cualquier caso.

FUENTE:

- Actas de defunción de Antonio López Luque y Francisco Montoro Montes. Registro Civil de Porcuna (Jaén). Consultado en 2011.



sábado, 6 de octubre de 2012

Eulogio del Pino Montilla: ¿muerto en combate o asesinado violentamente?

Aplastemos al fascismo

De nuevo apelamos a la colaboración de familiares, convecinos e investigadores locales para tratar de averiguar las causas reales de la muerte de Eulogio del Pino Montilla, natural de Porcuna (Jaén), de 28 años de edad, hijo de Francisco y Elvira, con domicilio en calle Alharilla 41, de profesión del campo y de estado casado con Micaela Gascón Cabeza, con la que tuvo un hijo llamado Francisco Manuel del Pino Gascón (que pudiera ser nuestro querido maestro de escuela).

Su defunción se inscribió en el registro civil de Porcuna el 3 de abril de 1940, como consecuencia de “muerte violenta” (sic) en el frente de Madrid el 15 de agosto de 1937. Por la edad, la profesión y el contexto bélico, podría tratarse fácilmente de un voluntario o movilizado republicano, pero la expresión “muerte violenta” del acta de defunción nos hacen pensar que podría tratarse de un represaliado por los gubernamentales; un asesinato común; un ajuste de cuentas u otras causas (incluida la represión rebelde). Dicha expresión no es frecuente cuando se refiere a los soldados muertos en combate; de ahí nuestras dudas.


Contrastado, por otro lado, con el listado de asesinados y fallecidos en combate (1952), que el régimen franquista reconoció como propios, observamos que su nombre no aparece, como tampoco lo hace en la llamada “Cruz de los Caídos por Dios y por España”.


Gracias por vuestra colaboración.


FUENTE


- Registro Civil de Porcuna (Jaén). Consultado en 2011.

Nota: Vidi comentario primero para aclarar el contenido. 



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martes, 2 de octubre de 2012

La valoración casposa del PP sobre la enseñanza de la memoria histórica en Andalucía


Fuente: El País
{(...) el PP andaluz, sin propuestas (salvo la de manostijeras), apuesta firmemente por la política de confrontación con el gobierno de la Junta de Andalucía (ahora bicolor), tachándolo reiteradamente de "bipartito social-comunista y radical"}

El PP andaluz se encuentra sin rumbo y sin liderazgo. Tras ser derrotado en el parlamento, que no en las urnas, por la coalición PSOE-IU, se siente como un animal herido que va repartiendo dentelladas a diestro y siniestro. Poco o nada ha resuelto el congreso regional celebrado en Granada en julio pasado, cerrando precipitadamente y en falso la sucesión de Arenas. 

Tampoco, es cierto, le está ayudando demasiado a los andaluces la política de la guadaña emprendida por el PP desde Moncloa en todas las españas, y menos aún, que los ciudadanos andaluces los señalen con el dedo como los artífices del retroceso en los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos, donde hasta la enfermedad se está convirtiendo en una mercancía. Así las cosas, el PP andaluz, sin propuestas (salvo la de manostijeras), apuesta firmemente por la política de confrontación con el gobierno de la Junta de Andalucía (ahora bicolor), tachándolo reiteradamente de "bipartito social-comunista y radical". Es el retorno a la sovietización del lenguaje como discurso machacón que no necesita calar demasiado profundo en las clases conservadoras. Insistentemente, como si de un martillo pilón se tratase, el PP a través de sus medios de comunicación, nos hace saber diariamente que "el comunismo más radical impera en Andalucía"; que Valderas podría ser el "cabeza pensante de los asaltos de Sánchez Gordillo a los supermercados"; o que "el Defensor del Pueblo necesita un cambio de aires". Y es que al PP, sin ideas, insisto, por medio de esa retórica reaccionaria y casposa, vuelve a enarbolar la bandera del guerracivilismo, del orden frente al caos, de ese eterno retorno que es la Historia aunque con distintos pelagatos como protagonistas. Y es que como diría Unamuno, la xenofobia se cura viajando y el fascismo leyendo.


Fuente: El País, 27.09.12
Pues bien, "el secretario general del PP andaluz, José Luis Sanz, ha afirmado este viernes que el proyecto del Gobierno andaluz de incorporar a las aulas la memoria histórica supondrá la introducción en los colegios del "resentimiento y la confrontación". Sanz, que ha participado en el congreso provincial del PP malagueño, ha dicho que si la "única" aportación del Gobierno andaluz a la educación es la idea de incorporar la memoria histórica a las aulas es "mejor" que se "vayan cuanto antes" (El País, 28.09.12). Como vemos, el PP vuelve a poner en práctica tácticas de distracción, es decir, desvía la atención del público sobre los verdaderos problemas que padecen los andaluces como consecuencia de una crisis donde ellos son por lo menos copartícipes.

Aún así, pese a estas estrategias de distracción mediáticas, propias de los show a los que nos tienen acostumbrados los políticos (sean del color que sean), lo verdaderamente lamentable es que el PP vuelva a defender subrepticiamente la dictadura franquista, y sus métodos inquisitoriales de eliminación del adversario. No sé en qué consistirá "incorporar a las aulas la memoria histórica"; no sé cuál será su diseño curricular y las unidades didácticas que las desarrollen; más aún, no sé si serán utilizadas también partidistamente. Lo único que sé, sabemos, es que en España se produjo un genocidio sin precedentes provocado por un puñado de militares reaccionarios -apoyados por los fascismos europeos y bendecidos por la Iglesia Católica- a una República (de izquierdas y de derechas) democráticamente elegida. Narrar la verdad, contar los hechos históricos en las aulas, no es introducir el resentimiento y propagar la confrontación, es, por el contrario, educar en libertad, generar conocimiento, alimentar, en suma, el espíritu crítico de nuestro alumnado.

En nuestro país, en nuestra comunidad autónoma queda mucho camino por recorrer en materia de memoria histórica. Nuestros hijos tienen derecho a conocer lo ocurrido durante la guerra y la inmediata posguerra. Tienen derecho a conocer las violaciones sistemáticas que se produjeron de los derechos humanos. ¿Cuándo vamos a ser capaces de completar la página en blanco que han dejado los libros de historia sobre la represión franquista?. ¿Cuándo la vamos a escribir para darla a conocer?. ¿Cuándo vamos a dejar el guerracivilismo para centrarnos en conocer la verdad de los hechos, y en la medida de lo posible reparar las atrocidades cometidas?. ¿Cuándo España se asemejará a países como Alemania o Rusia, que no dudan en ningún momento en colaborar juntos para recuperar la memoria de sus víctimas?. ¿Cuándo habremos llegado a la mayoría de edad suficiente para no estar continuamente amenazándonos con quijadas de burro?.


75 aniversario de la realización del Guernica (1937) por parte de Picasso. Diario de Navarra