LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.

viernes, 18 de febrero de 2011

Miguel Cabeza Molina, el zapatero fusilado

MIGUEL CABEZA MOLINA, “El de la Cova”.



Miguel Cabeza, zapatero de profesión, nació en Porcuna en 1911, hijo de Horacio y Ana, con domicilio en la Calle Gallos, 55.

Durante los años de la República Española, con solo 21 años de edad, ingresa en el Partido Comunista de Porcuna, para ser detenido al año siguiente, es decir, en 1933 por el reparto de “hojas clandestinas” dentro de los procesos huelguísticos y revolucionarios de la época. Por este “delito” fue detenido y condenado a dos meses y un día en la cárcel de Jaén; motivo, por el cual, parece que fue expulsado de dicho partido.

Producido el golpe de estado del 18 de julio de 1936, ingresa en el mes de agosto en la colectividad de zapateros de la localidad, ejerciendo como dependiente.

Con casi toda seguridad abandonó Porcuna en el mes de diciembre de 1936, bien acatando la orden de evacuación del Frente Popular, o bien por iniciativa propia. Se estableció en Linares, donde residía un hermano suyo, sin que sepamos nada de sus actividades durante los años de contienda.

Regresó uno de los primeros a Porcuna, tras el fin de la guerra. Sin duda nunca pensó que sería acusado de delito alguno, de ahí que volviese a Porcuna, como otros miles, sin miedo alguno. El 15 de abril de 1939, posiblemente previa citación de algún guardia municipal, como solía pasar, fue citado en el Cuartel de la Guardia Civil con motivo de las denuncias presentadas por Benito Pérez Bellido “Tranquilla” y José Moreno Vallejo. Prestó declaración ante el Jefe de Línea y comandante militar, José Pajuelo Belmonte, Brigada de la Guardia Civil. Se le acusa de ser el encargado de los interrogatorios que realizaba la “checa” en los sótanos del Ayuntamiento a los detenidos de derechas.

En las indagatorias que le realiza el juez instructor de su causa, el Alférez Miguel Olmedo Molina y su auxiliar José Caraballo Rodríguez niega que participase en los interrogatorios, y formase parte de la “checa”; así como en el destrozo y quema de imágenes. Recordemos, en relación a las supuestas “checas” de Porcuna, que en la Causa General de Porcuna (1941), la propia Guardia Civil niega que hubiese alguna en la localidad.

Destaca en su expediente de Consejo de Guerra el informe de la Alcaldía, rubricado por Antonio Gallo, de 20 de mayo de 1939, done se dice: “antes del Movimiento Nacional pertenecía al Partido Comunista a favor del cual hizo mucha propaganda. Fue uno de los principales organizadores de la colecticidad de zapateros tomando parte en la requisa de calzado y demás material de esta clase en los demás comercios de la localidad y de sus compañeros de oficio. Con ocasión de dar a luz una mujer de la colectividad dos niños dispuso sin permiso de sus padres ponerle los nombres de Lenin y Colectividad, así pues está conceptuado públicamente como individuo de mala conducta moral y político social”.

Si no fuese por las trágicas consecuencias que supusieron estas acusaciones, las mismas podríamos considerarlas como cómicas y del mal gusto por un alcalde que debería considerarse ejemplo a seguir del “nuevo régimen” engendrado.
 

Consulta en el Archivo Militar de Sevilla
Con una celeridad pasmosa, fue trasladado a la cárcel provincial de Jaén el 5 de mayo de ese año, al igual que otro numeroso grupo de porcunenses. Esta celeridad vendría justificada por la ausencia, por un lado de la adecuación de los suficiente edificios carcelarios en Porcuna, que según nuestras fuentes, se estaban transformando y “rehabilitando” para tales menesteres en ese mes de abril-mayo de 1939; y por otro, la ausencia de un “cuerpo jurídico” represor ex profeso, tanto civil, como militar, pues Porcuna seguía bajo las órdenes e imperativos del comandante militar de la plaza, como si aún estuviese en guerra. De hecho, sabemos que en Porcuna existe un nutrido grupo de soldados hasta diciembre de 1939, momento en el que todo el poder policial y por tanto, represor, recae en la Falange.

El consejo de guerra sumarísimo y de urgencia contra Miguel Cabeza Molina, de 28 años de edad, se celebró en Jaén el 17 de julio de 1939. Se le acusa de un delito de “rebelión militar”, sobre los fundamentos acusatorios expuestos anteriormente. Este juicio expres, argumentado y atado alrededor de dos denuncias de falangistas, un informe sin contenido sustancial por parte del alcalde, así como, otro de la Guardia Civil; sin testigos de descargo, ni el informe preceptivo y vinculante del cura párroco, nuestro paisano fue condenado a garrote vil, aún no habiendo sido acusado en ningún momento de delitos de sangre.

Miguel entró en capilla a las 22,30 horas del 5 de diciembre de 1939. A las 23,00 horas se consumó la sentencia de muerte en el cementerio municipal de Jaén. Finalmente fue fusilado, sin que sepamos dónde se encuentran sus restos mortales.

En realidad Miguel no murió por haber participado en las checas, haber quemado imágenes religiosas o robado género para la colectividad de zapateros. Miguel murió por ser comunista, obrero, y haber creido en la existencia de un mundo más igualitario y justo. Sus verdugos, jóvenes contrincantes políticos en la primera mitad de los años 30, saldaban las cuentas de su derrota electoral a manos del Frente Popular.

Descanse en paz.

Fuentes:
 
- Expediente Sumarísimo de Urgencia nº 16.565 contra Miguel Cabeza Molina. Archivo Militar nº 2 de Sevilla.
- Causa General de Porcuna (Jaén). 1941. Ministerio de Cultura.
- Expediente de Responsabilidades Políticas nº 2797 contra Miguel Cabeza Molina. Jaén.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿no sera que fue condenado por dejar en la ruina a mas de una familia de este pueblo?.porque a la mia la dejo.

TODOS LOS NOMBRES DE PORCUNA dijo...

Te rogaría que fueses más explícito, y te dejes de generalidades, porque de ruinas y demás hambrunas podemos hablar larga y tendidamente.

Aún así, gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

no estoy generalizando soy explicito que este hombre que para ti es un heroe para mi y mi familia es un sinverguenza porque nos dejo en la mas tremenda ruina.creo que soy claro porque mas claro el blanco.y no me vengas con el y yo mas porque ya estas muy calado.El problema lo tienes cuando cuando defiendes a ladrones sinverguenzas y asesinos cuando defiendes a verdaderas victimas veras como nadie comenta nada al reves te aplaudimos y en este blog hay piedras que no pasan por la criba porque son muy gordas.

TODOS LOS NOMBRES DE PORCUNA dijo...

Sin ánimo de controversia, tengo que decirte que sigues sin ser muy explícito. Quizás si aportas alguna información útil al respecto podamos contrastar qué pasó realmente. Necesitamos información, no conjeturas.

Un saludo.

JMcalatravo dijo...

Efectivamente Anónimo, esta nos es la primera ni la segunda piedra que no pasa la criba...Y esas piedras encima están contaminando el resto.

Anónimo dijo...

el que no tiene animo de controversia soy yo pero que tu contrastes informacion JA JA JA JA JA JA JA..............
es para reirse.Si fueras cocinero con un pollo haces bacalao en salsa verde.