LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.
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miércoles, 1 de mayo de 2013

Un 1º de Mayo de 1919 en Porcuna

Sello de la Sociedad Paz y Libertad de Oficio Varios de Porcuna

Tal día como hoy, un 1º de mayo de 1919, recorrían las calles de Porcuna más de 2.000 obreros, según nota del Alcalde al Gobernardor Civil de la provincia, a los que habrían de acompañar mujeres y chiquillos. Se trataba de los asociados al sindicato “Paz y Libertad de Oficios Varios”, cuyo presidente era Juan Lendínez Villanueva, a la Agrupación Socialista local, siendo Rafael Montilla García su Secretario y suponemos que muchos, muchísimos también del Centro Republicano Radical, cuyo presidente fue Antonio Quero. A ellos, como hemos dicho, también le acompañarían las asociadas de “El Despertar Femenino”, de ideología socialista, cuya primera presidenta fue Úrsula Morente Pérez, en ese mismo año.

La manifestación conmemorativa del día internacional del trabajo discurrió con la más absoluta tranquilidad, sin altercados de ninguna clase como reconocía el Sr. Alcalde, el conservador Benito de Torres Quero, celoso defensor de la clase agrocaciquil, clausurador de la Casa del Pueblo, carcelero y paranoico vocero siempre pidiendo refuerzos al gobernador para llenar el centro del pueblo de Guardia Civil. Y es que como siempre, una parte lo invadía todo, y la clase obrera, republicana y socialista sólo contaban con la huelga y las sempiternas manifestaciones para conseguir mejorar sus miserables vidas campesinas. La lucha de los pequeños campesinos y los obreros agrícolas desprovistos de la propiedad de los medios de producción que garantizasen su subsistencia, reforzó los lazos de cohesión de toda la clase social rural oprimida porcunera, frente a unos pocos privilegiados que no sólo tenían el poder económico, sino político e ideológico-represivo. De este modo, en el verano y otoño de 1919, segundo año del conocido como “trienio bolchevique” (1918-20), las huelgas y manifestaciones serían virulentas, donde no faltaron las detenciones, destierros, disparos de la Guardia Civil y destrozos en mieses y aperos de labranza. Especialmente conflictivo serían los días del 18 al 21 de noviembre, previos a la recolección de aceituna. Los campesinos y obreros agrícolas, dirigidos por Manuel Casado Millán, Juan Lendínez o Manuel Biedma, se oponían a los “acomodados”, los trabajadores fijos en los cortijos, y el uso de mano de obra forastera en las fincas más grandes del término, como por ejemplo las del Barón de Velasco en sus fincas de la Atalaya y Alharilla; amén de otras demandas.

Telegrama del Alcalde de Porcuna al Gobernador Civil de Jaén (1919). AHMP

Pero volvamos a nuestro 1º de mayo de 1919. La manifestación salió desde la Casa del Pueblo, ubicada en la calle Villa nº 16, y discurrió sin incidentes por las calles Villa, Castillo, Nueva, Alfonso XII, Alharilla, San Juan, San Idelfonso, Altozano, José de Quero, Convento, Toribio Herrero, Moral, Villamil, Niño Jesús, Colón y Plaza de la Constitución (callejero de esos años). Allí, los cientos de manifestantes leyeron un manifiesto que entregaron al Sr. Alcalde. Todos los que quisieron hablaron en ese acto, alrededor de la fiesta del trabajo.

El manifiesto entregado al Alcalde, que se encuentra en el Archivo Histórico Municipal de Porcuna, y que ya en su día recogiese Mª Francisca Aguilera Ruiz en su libro “La restauración borbónica en Porcuna (1875-1923)”, contenía los siguientes acuerdos de carácter general:

- Adhesión a los trabajadores que luchan por la conquista del poder, por las clases proletarias y por la organización de la vida social conforme a los principios del socialismo.
- Protesta por la suspensión de las garantías constitucionales, censura de la prensa, clausura de los centros obreros, encarcelamiento y persecución de trabajadores significativos.
- Protesta contra la intervención de la fuerza pública en los conflictos entre el capital y el trabajo.
- Manifestación contra la conducta del gobierno por no tomar medidas eficaces que eviten la carestía de subsistencias y el paro.
- Terminación de la guerra de Marruecos.
- Abolición de privilegios en el servicio militar.
- Supremacía de la jurisdicción civil.

Los manifestantes, a nivel local, acordaron lo siguiente:

- Supresión del trabajo a destajo.
- Declaración por el Ayuntamiento del 1º de Mayo como fiesta oficial.
- Protesta ante la conducta del Párroco que deja perder las siembras y solicitud de que esa tierra sea cultivada por los labradores competentes.

Fuentes:

- Archivo Histórico Municipal de Porcuna. Reformas Sociales.


 Guerra o revolución: El Partido Comunista de España en la guerra civil

domingo, 31 de marzo de 2013

De profesión "sus labores": mujeres represaliadas.

Dibujo de Joan Reilly

El nacimiento de sociedades femeninas a finales del siglo XIX y sobre todo en los primeros veinte años del siguiente, nada tienen que ver con el feminismo actual enfocado más en cuestiones de género que de lucha de clases (desideologización del sistema capitalista). El asociacionismo femenino nació al socaire de la lucha combativa del movimiento obrero tras la revolución industrial; se sentían hermanas y hermanos de una misma clase: la trabajadora. Si bien los socialistas defendían celosamente la igualdad legal de los dos sexos, y para ello creían necesario un cambio de mentalidad, la realidad, tanto en origen, como durante la República, confirmará que la emancipación de la mujer pasaba necesariamente por el abandono de los fuertes y peyorativos prejuicios existentes, la alfabetización, y evidentemente, una postura anticlerical frente a una Iglesia (la misma de hoy) mesiánica que se aprovechó de las altas tasas de analfabetismo femenino para imponer su ideología paternalista y cristiana. No es extraño entonces que los socialistas, por ejemplo, denunciaran constantemente el oportunismo político de la Iglesia por su campaña de proselitismo entre los obreros y las mujeres. No faltó, como nuestra "joven roja", quien les recordó constantemente el tradicional antifeminismo de la Iglesia y su nula defensa de los derechos de la mujer trabajadora.

Tomada de "Búscame en el ciclo de la vida"

En Porcuna, tanto el movimiento obrero, como el feminista están poco estudiados. Eruditos, historiadores y algún que otro aprendiz de brujo, se han centrado más en la vida e iconografía de los santos patrones, que en la historia de las sociedades. Fue nuestra paisana Francisca Aguilera Ruiz, en su obra "La restauración borbónica Porcuna (1875-1923)" (pp. 128 y ss), donde casi en primicia escribía someramente sobre el movimiento feminista en nuestra localidad. Fue en 1919, en plena revolución obrera y campesina, entre las mieses ardiendo y el hedor de la sangre seca provocada por la guardia civil y los guardas de campo de los caciques locales, cuando nació la primera y única sociedad femenina en Porcuna de índole proletaria. Su nombre fue "El Despertar Femenino", cuya primera presidenta fue Úrsula Morente Pérez (1878-1965), adscrita al movimiento ugetista y socialista de "Paz y Libertad".

"Hoy hemos fusilado a uno de tus hijos, mañana le tocará al siguiente"


La Constitución Republicana del 9 de diciembre de 1931 supuso para la mujer española un importantísimo avance en derechos que serían truncados violentamente con el golpe de estado fascista y el final de la contienda el 1º de abril de 1939. La mujer volvería de nuevo, tras el breve periodo republicano, a las cavernas de la historia, a la iglesia, la cocina y a la familia patriarcal. La igualdad de sexos y derechos, la prohibición de la discriminación laboral, la protección del trabajo de las mujeres, el seguro de maternidad, el derecho de voto, la reforma de la familia, con el reconocimiento del matrimonio civil y el divorcio, ... serían cortados de raiz por la férrea dictadura nacional-católica impuesta por la Iglesia y los militares. Son los conocidos como "recortes" de hoy en día; son la misma oligarquía de antes; son los que nos gobiernan sin demasiados hiatus.

La represión del 36 y la consecuente dictadura darían al traste con todas las conquistas sociales y políticas de las mujeres, para dar paso a un modelo de familia fuertemente jerarquizado, como el régimen, donde el hombre es músculo y cerebro; la mujer, vagina y matriz. "Las tardes, con sol; los toros, bravos; las mujeres, guapas; el coñac, Domecq", como diría Juan Eslava Galán en "Los años del miedo" (2009) citando un famoso anuncio radiofónico del torero Belmonte.

Pues bien, en Porcuna la represión física y económica del franquismo afectó  a 71 mujeres que hayamos documentado hasta en momento. A 29 se le abrieron expedientes de incautación de bienes. Otras 35 fueron sometidas a consejos de guerra militares; 3 fueron fusiladas en Córdoba sin juicio alguno; 5 fallecieron en prisión por enfermedades y hambrunas; 35 fueron encarceladas y 10 murieron en distintos bombardeos golpistas. Como vemos, el camino hacia el Imperio, hacia Dios, hacia el Eje, se anduvo pisoteando calaveras, exterminando al adversario.

Alegoría de la República
Alegoría de la República en forma de mujer

La represión física y psicológica, por desgracia, son algunas de las violencias peor documentadas en las llamadas cuestiones de género. El silencio, la vergüenza y los traumas pasados, nos impiden profundizar en ella, aunque sabemos que fue la mayoritaria. La mujer sufrió el escarnio, el rapado, el aceite de ricino, vejaciones varias, abusos, ... y un largo etc. La humillación constante acompañó a aquellas esposas, hijas o viudas de "rojos". Torturas como las del paisano y teniente Escobedo, otrora juez militar, que paseaba por las celdas de Jaén donde se encontraban presas las madres y les decía: "Hoy hemos fusilado a uno de tus hijos, mañana le tocará al siguiente". Este héroe de Rusia, de poco más de veinte años, símbolo de virilidad descerebrada, aún  hoy se le recuerda en Porcuna con una calle para oprobio de todas las madres ultrajadas.

Sirvan estas líneas de homenaje y reconocimiento a nuestras bisabuelas, abuelas, madres y hermanas, que con toda virulencia sufrieron la represión de un régimen desquiciado, genocida, machista y  pegajoso en demasiadas conciencias actuales.

Arturo Pino