LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.
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domingo, 22 de abril de 2012

Homenaje a las 51 víctimas nuevas de Porcuna

Cenotafio a los represaliados porcunenses por el franquismo
Cenotafio en honor a las víctimas del franquismo en Porcuna

Ayer, 21 de abril de 2012, en el cementerio municipal de Porcuna (Jaén) tuvo lugar un sencillo pero emotivo homenaje a las víctimas de la barbarie franquista. En concreto se inauguró un tercer monolito marmóreo que recoge 51 nombres de asesinados, y que son el resultado de dos años de trabajo por parte del grupo de trabajo que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna.

Juan Pérez Montilla, hijo de fusilado y colaborador.
Juan Pérez Montilla, en un momento del acto
El acto comenzó sobre las 12 de la mañana y en él estuvieron las agrupaciones políticas de Porcuna (excepto el PP); sindicales y memoralistas de la ciudad. Juan Pérez Montilla, veterano luchador por la recuperación de la Memoria Histórica, y colaborador directo nuestro, fue el encargado de abrir el acto, con unas emotivas palabras alrededor de Antonio Heredia Santiago, presidente de la UGT de Porcuna, y miembro del PCE, que falleció en unas condiciones infrahumanas de lepra en Alicante. Le siguió Isabel Mª Aguilera Morente (PSOE), quien tuvo unas palabras de recuerdo para todos los republicanos. Paco Moreno Casado, concejal del Ayuntamiento de Porcuna por el PA, agradeció el trabajo realizado en pro de la recuperación de la memoria de nuestros paisanos. Finalmente, Juan Manuel Torres Gutiérrez (APLI), colaborador nuestro, tuvo un recuerdo emotivo por las víctimas del franquismo y arremetió duramente contra las últimas políticas practicadas por el gobierno central del PP. El acto finalizó escuchándose el Himno de Riego por clarinete, poniendo los pelos de punta a muchos de los asistentes.

Relación nominal con los 51 represaliados inscritos en el monolito de Porcuna
Los 51 nombres de represaliados inscritos en el tercer monolito

En concreto, de las 51 víctimas, 28 fueron ejecutadas por fusilamiento con o sin juicio previo. Aquí hay que destacar los dos únicos casos que hemos encontrado (pero que estamos seguros serán más) de fusilamientos inmediatos tras la toma de Porcuna por los mal llamados "nacionales". Las órdenes de Queipo, recordemos, era dar muerte inmediata a todo aquél que se le encontrara con armas en la mano. Los casos concretos son de los milicianos Francisco Carderón Cabeza (Porcuna) y Baltasar Rosauro y Arjarilla (Villa del Rio). En aplicación del bando de guerra, unas vez detenidos en Porcuna, y trasladados a Córdoba, fueron fusilados los hermanos Juan y Francisco Torres Navarro; Otilio Arroyo Casado; Antonio Baudet Casado; José Carrasco Ruiz; Santiago Fernández Garrido; Juana González Madero; Manuel Márquez Camuña; Juan Morales Marina; Felipe Moreno Herrera; Moisés Sánchez Garrido y Carlos Molina Fernández, éste último en Sevilla. Fusilados fueron también, tras consejo de guerra sumarísimo y de urgencia, Francisco Barranco López (Jaén); Manuel Biedma Quero (Baza); Benito Colomo López (Cáceres); el comandante de división Miguel Gallo Martínez (Alicante); Cayetano Heredia López (Castro del Rio); el teniente Antonio Herrera Corpas (La Línea); Rafael Higuera Reina (Jaén); José Navas Montes (Jaén); Manuel Pérez Santiago (Castro del Rio); Antonio Rucián Moral (Jaén); Miguel Saco Herrera (Cañete de las Torres); Andrés Salas Navarro (Baza) y Dionisio Siles Funes (Jaén). Veinte personas fallecieron en las cárceles franquistas como consecuencia de las duras condiciones de vida: Blas Amate Fernández (Algamesí); Manuel Bellido Pérez (Jaén); Maximiano Borrego Moreno (Reus); Juan Casado Vallejos (Aranjuez); Eugenio Castillo López (Jaén); Manuel Delgado García (Jaén); Manuel García de la Cruz (Linares); Antonio Heredia Santiago (Fontilles); Purificación Huertas Montilla (Amorabieta); José Hurtado Montoro (Jaén); Francisco Joya Armenteros (Santiago de Compostela); Antonio Moreno Pérez (Totana); Benito Quero López (Jaén); Luciano Quero Pérez (Jaén); José Rucián Campos (Valdenoceda); Serafín Ruiz Carrillo (Linares); Ezequiel Sánchez Fernández (Barajas de Melo); Valentín Sánchez Fernández (Linares) y Francisco Vallejo Garrido (Jaén). De manera violenta, producto de las torturas y malos tratos a los que fueron sometidos fallecieron en los presidios de Porcuna, el jornalero Juan Cámaras del Moral, que fue arrojado por una de las ventanas de la Torre Nueva; y el subjefe de la Policía Municipal, Juan de Mata Cespedosa del Pino, que no aguantó las palizas como mísmamente testifican sus verdugos. Finalmente destacamos la muerte a manos de la guardia civil en la serranía de Marmolejo del capitán y guerrillero, Francisco Córdoba Uclés en 1941. Diremos, por otro lado, que entre la víctimas, donde hay varios concejales, cargos directivos de partidos políticos o asociaciones sindicales; militares; empleados municipales; o simples jornaleros; destaca la presencia de cuatro derechistas o simpatizantes de ideas conservadores. Los golpistas, como vemos, aplicaron el terror indistintamente de las ideas políticas o los sentimientos sociales. Su plan, preconcebido de antemano, se basó en la práctica gratuita de una violencia inusitada y desproporcionada sobre un pueblo indefenso; con el único fin de imponerse por la fuerza.

Con estas 51 nuevas víctimas incritas en el cenotafio del cementerio de Porcuna, son ya 161 las personas que se encuentran inscritas en los tres monolitos que jalonan el monumento. En ellas no se han contabilizado los muertos en bombardeos fascistas; ni los muertos en combate. Tampoco se contabilizan los encarcelados, los presos en campos de concentración nazis, los exiliados, los depurados políticos o los que sufrieron la incautación de bienes por el franquismo. Por el momento, son cerca de 1.000 las personas que se vieron directamente afectadas por la represión cívico-militar del 18 de julio. Indirectamente, si incluimos a sus familias, estaríamos hablando de alrededor de 5.000 porcunenses o vecinos los que sufrieron los castigos ejemplares de un régimen que sembró de cadáveres la piel de toro.

No quisiéramos finalizar sin dar las gracias públicamente al Ayuntamiento de Porcuna, que ha corrido con todos los gastos del monolito.

¡VERDAD, JUSTICIA y REPARACIÓN!

Documentos:

- Acceso al listado completo de las 51 víctimas del franquismo. En él se incluyen los datos básicos de sus biografías.

- Acceso directo al álbum fotográfico del 21 de abril de 2012.

Apartado de correos nº 47-23790. Porcuna (Jaén)

nombresporcuna@gmail.com

Rogamos la máxima difusión entre vuestros contactos

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Regala un libro para escribir otro!!!
"La larga marcha", de Rafael Chirbes.

domingo, 20 de febrero de 2011

Francisco Calderón Cabeza: entre la leyenda y la realidad.

FRANCISCO IDELFONSO ÁNGEL CALDERÓN CABEZA “Chirivito”

La siguiente Historia no es el final de la misma,
sino el principio de la Historia de Francisco.

Fosa sin nombre

Francisco Calderón Cabeza es uno de esos personajes a caballo entre la leyenda y la realidad que ha permanecido en las consciencias de nuestros mayores. Para unos suponemos que fue un héroe, para otros, embriagados por el odio a la clase obrera, un maleante y un bandido. Sea como sea, a Francisco le tocó vivir y morir en uno de los momentos más trágicos de nuestra historia reciente, la guerra civil, y tomó partido como joven desesperado por las duras condiciones de vida, por uno de los bandos en litigio, el bando de los oprimidos, el que pasó hambre.

Hace algunos meses publicábamos en nuestro blog la búsqueda de un miliciano sin nombre muerto en el camino de Marmolejo (Porcuna). La información nos provenía de una de las muchas leyendas o comentarios que circulan entre nuestras personas mayores de boca en boca sobre los años de la guerra y la posguerra. Yo era joven aún, cuando escuché esa historia sin prestarle demasiada atención. El primer dato escrito que nos encontramos fue en la obra de Antonia Santiago Moreno, “Testigos directos de la guerra civil en Porcuna”, donde se dice que un miliciano pasó muerto toda la guerra en el camino de Arjonilla, cerca de “Culomona”. Además, en los distintos expedientes de consejos de guerra que hemos consultado aparecen nutridas referencias a las actuaciones de los llamados “Niños de la Noche”, es decir, grupos de guerrilleros al servicio de la Républica que actuaban detrás de las líneas enemigas. Las noticias hablan de numerosas incursiones de estos guerrilleros por la zona conocida como Cerro Romano, en el cruce de la carretera de Lopera, donde hemos constatado varios incidentes violentos entre la guerrilla y las fuerzas facciosas que defendían el sector, sobre todo por el control de las comunicaciones y el puente Cañete, punto geoestratégico que unía Córdoba con los frentes jiennenses. La fortificación de la zona en el Berral y el Cerro de la Solana con trincheras y búnkers, responden, sin duda, a este intento de mantener en pie el puente, que sabemos que sufrió varios sabotajes; amén de contener las contraofensivas republicanas en el caso de ser sobrepasado el pueblo, cosa que nunca ocurrió. La entrada de los guerrilleros por la carretera de Arjonilla, puede que tenga su explicación porque en ese pueblo estuvo establecido el Servicio de Información Especial Periférico (SIEP), responsable militar de los “Niños de la Noche”, donde colaboraron muchos de los huidos porcunenses tras la toma del pueblo por los sublevados el 1 de enero de 1937. Al principio pensamos que podría tratarse de uno de estos “Niños”.

La siguiente noticia que nos acercó en nuestras pesquisas al nombre del miliciano muerto en el camino de Arjonilla o Marmolejo, nos proviene de una fuente oral, que en aquellos días vivían  en el Vélez. A sus hijos se les prohibió salir en dirección a la carretera de Arjonilla, porque estaba muerto y sin enterrar un tal “Calderón”, un “asesino” y “malvado hombre”, según los comentarios de la guardia civil y los mandos falangistas que frecuentaban la zona con el fin de proteger y custodiar el abastecimiento de aguas de Porcuna; y sin duda, uno de los objetivos de los guerrilleros republicanos.

El apellido “Calderón” nos hizo revisar nuestro listado de represaliados o muertos durante la guerra y el franquismo, y nos arrojó el nombre de Francisco Calderón Cabeza, tras rechazar otros indicios o nombres proporcionados por otras fuentes. Además, coincidía con el nombre de uno de los desaparecidos en combate en Porcuna en la obra de José María García Márquez (2009) "Trabajadores andaluces muertos y desaparecidos del Ejército Republicano (1936-1939)". Efectivamente, Francisco Calderón Cabeza es dado por desaparecido el 1 de enero de 1937, y García Márquez dice de él: natural de Porcuna (Jaén), afiliado a JSU y a UGT, campesino (peón), salario 7 pesetas,  miliciano del Frente Popular de Porcuna, “Jaén”, lugar de su desaparición Porcuna, fecha de  desaparición el 1 de enero de 1937, graduación militar miliciano, familiar que efectúa la reclamación su esposa Rosario Águila García,  hija Virtudes de 3 años.

Lo siguiente que hicimos fue ponernos en contacto con lo familiares del fallecido, que nos confirmaron que efectivamente el miliciano muerto en el camino de Marmolejo o de Arjonilla, según las fuentes, era Francisco Calderón Cabeza. Parece que tras la contienda un hermano suyo, quizás Benito, lo enterró en el paraje del Cortijuelo, en los alrededores de lo que el fue el matadero.

Francisco Calderón Cabeza, apodado “El Chirivito”, nació en Porcuna el 23 de enero de 1911 en la Calle Frontones; hijo de Benito Calderón Rosel y María Josefa Cabeza Casado. Por línea paterna sus abuelos fueron Francisco Calderón Rodríguez y Dolores Rosel Martos. Por línea  materna: Antonio Cabeza Casado y María Ignacia Casado Cabeza.

En un momento indeterminado de los años treinta contrae matrimonio con María Águila García, aunque no hemos dado con el acta de casamiento, que nació en Porcuna el 22 de enero de 1917, en Calle Garrotes nº 6; hija de Manuel Águila Quesada y Genoveva García Barrera. Sus abuelos por línea paterna fueron Antonio Águila Rodríguez y Feliciana Quesada Mena. Por línea materna: Serafín García de Dios y María Asunción Barrera Casado.

De familias humildes y con escasos recursos, parece que vivieron en casa de los padres de María, en la Calle Edison s/n, dedicados al campo y a las penurias de aquellos años, y sin instrucción de ninguna clase. El 21 de abril de 1935, nacía de su relación Virtudes Calderón Águila.

Con el comienzo de la Guerra Civil, Francisco Calderón Cabeza se hace miliciano con 25 años edad. Políticamente estuvo vinculado a la UGT y a las Juventudes Socialistas Unificadas; y tras las ofensivas franquistas a Porcuna, defiende ésta con su vida. Tomada la localidad por los rebeldes, Francisco merodea entre las tierras de Arjonilla y Porcuna, como buen conocedor del terreno, y parece que asediando a las fuerzas militares invasoras. No sabemos si como “Niño de la Noche”, o simplemente como elemento aislado tras la huida de Porcuna. Aunque no tenemos una fecha exacta de su muerte, ya que la misma no está inscrita en el registro civil, tuvo que ser en los primeros meses de 1937, cuando en un enfrentamiento con los militares y falangistas que defiende el sector es abatido o fusilado por éstos. Abandonado en el campo, bien visible, sus restos mortales sirvieron de advertencia para todos aquellos “Niños de la Noche” o aventureros que frecuentaban estos caminos. El resto de la información disponible vuelve a confundirse con la leyenda y el descrédito.

Nunca sabremos qué pasó realmente. No sabremos si Francisco se adentraba en tierra de nadie para combatir a los sublevados como guerrillero, o simplemente intentó rescatar de Porcuna a su mujer e hija, si ésta se encontraba allí, como suponemos.

La muerte del Francisco, abandonado como un animal muerto en el arcen de un camino, fue el comienzo de la tragedia para la familia Calderón y Águila. El 13 de mayo de 1939 moría por “atrepsia” su hija Virtudes, de apenas cuatro años de edad. Falleció por desnutrición en casa de sus abuelos en la Calle Edison, convirtiéndo a esta niña en una víctima más de las consecuencias del golpe de estado militar-fascista de 1936. 
Portada del libro de Antonia Santiago Moreno

De los documentos recuperados cuando derribaron la casa del farmacéutico y alcalde liberal Emilio Sebastián González, también hemos encontrado varias referencias a la familia Calderón. Su padre, Benito Calderón Rosel y su hermano Benito Calderón Cabeza, fueron buscados por la Falange de Porcuna, según consta en el oficio que envía el Jefe Local de Falange, Salvador Gallo Aguilera al “camarada Jefe Local de Información e Investigación de FET y de las JONS”, Victor Funes Pineda, el 17 de abril de 1939. En este oficio se pide que “conste su actuación política antes y después de iniciado el Glorioso Movimiento Salvador de España, conducta moral, pública y privada y hechos delictivos en que hubiesen intervenido” (sic). Por el momento, desconocemos las consecuencias de estas diligencias, pero para nada tuvieron que ser agradables para los protagonistas.

Finalmente, y para terminar, nos gustaría agradecer a todos los implicados en esta Historia su colaboración y ayuda; aunque tenemos que recordar que Francisco Calderón Cabeza, o lo que es lo mismo, sus restos óseos, siguen “tirados” en una cuneta del camino de Arjonilla, por lo que pediríamos a los familiares, si pueden, que nos digan el sitio donde fue enterrado, para poder recuperarlo, exhumarlo, y dignificar, no solo su nombre, sino el de su familia.

Descansen en paz padre e hija Calderón, víctimas del fascismo.

Fuentes:

  • García Márquez, José María (2009) "Trabajadores andaluces muertos y desaparecidos del Ejército Republicano (1936-1939)". Fundación para el Desarrollo de los Pueblos, Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia y Junta de Andalucía. pp. 458-459. 
  • Heredia Espinosa, Manuel (1994): "Historia de Porcuna". Casa Municipal de Cultura. Ayuntamiento de Porcuna. Pp. 278 y ss.
  • Registro Civil de Porcuna (Jaén). Actas de nacimiento, matrimonio y defunción.
  • Diversos documentos rescatados de la casa del farmacéutico Emilio Sebastián González (inéditos).
  • Santiago Moreno, Antonia (2008): “Testigos directos de la Guerra Civil en Porcuna”. Gráficas La Paz.
  • Fuentes orales.