LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.

miércoles, 12 de agosto de 2026

«1931: PORCUNA, UN PUEBLO EN TIEMPOS DE CAMBIO»

 

El presente artículo ha sido publicado en en Programa de la Feria Real de Porcuna (Jaén) del año 2026. Pp. 82-86.

¿Cómo citar este artículo?

PINO RUIZ, Arturo; PÉREZ MONTILLA, Juan; GUTIÉRREZ TORRES, Juan Manuel y RUIZ BELLIDO, Juan (2026): «1931: Porcuna, un pueblo en tiempos de cambio». Programa de Feria Real de Porcuna. Ilustre Ayuntamiento de Porcuna (Jaén). Pp. 82-86

El artículo completo en pdf podéis descargarlo desde 👉AQUÍ


«1931: PORCUNA, UN PUEBLO EN TIEMPOS DE CAMBIO»


Se cumplen noventa y cinco años desde que un 14 de abril de 1931 se proclamara en España un régimen republicano en medio de una euforia popular que ni los enemigos más despiadados se atrevieron a negar. La II República Española desencadenó unas perspectivas de cambios de toda índole que el golpe de estado militar de 18 de julio de 1936 se encargó de frustrar tras tres años de cruenta guerra civil. Supuso esta nueva experiencia republicana la apertura de un periodo que impregnaría de contenidos democráticos todas las instituciones del estado. Las masas populares pudieron organizarse con un grado de libertad nunca antes alcanzado en la historia de España. Las iniciativas y las demandas democráticas florecieron por doquier y en todos los sectores de la vida social germinó un impulso democratizador que hizo del estado un sistema permeable a las exigencias y a las aspiraciones de la mayoría, especialmente con la consideración de la lucha por la libertad y la igualdad de la mujer, un hecho eliminado y enterrado por las vencedoras y los vencedores de la guerra civil con la imposición de un régimen militar dictatorial de corte fascista a lo largo de casi cuarenta años. Pero la democracia no se pudo consolidar en España. La negación y el rechazo de los poderes dominantes tradicionales (monarquía, nobleza, aristocracia, iglesia, ejército, fuerzas políticas de derechas, etc), la situación internacional de aquellos años de fascismos, la oposición de algunos gobiernos europeos denominados «democracias» y la propia falta de organización y de experiencia democrática de las clases populares impidieron su prolongación en el tiempo. La guerra civil y su desenlace significaron la liquidación de la primera experiencia real y práctica de una democracia en nuestro país.

Este entusiasmo colectivo no fue ajeno en Porcuna, y al grito de «¡Viva la República!» se levantó la sesión del ayuntamiento pleno del 15 de abril de 1931. Tres días antes, el 12 del mismo mes, se celebraban elecciones municipales, dándole el triunfo en las mismas a la lista republicano-socialista salida del «Pacto de San Sebastián». Aunque la coalición no consiguió la mayoría de los concejales electos, la monarquía de Alfonso XIII caía como una fruta podrida, huyendo el rey al extranjero, con un abundante patrimonio monetario a su nuevo destino a Italia, dejando a su familia atrás. Dos días después, desde los balcones de todos los ayuntamientos se proclamaba la República en nombre del comité revolucionario que encabezase Niceto Alcalá-Zamora.

En nuestro municipio se constituyó el ayuntamiento republicano «provisional», reunido para tal evento en la sala capitular del ayuntamiento a las 10,30 de la mañana de un jueves, donde no hubo celebraciones especiales, pero sí algunos gestos simbólicos que finiquitaban la monarquía borbónica, como por ejemplo fue la «decapitación» del sello de la alcaldía la corona real, y eliminar el apellido «constitucional» del mismo (vidi Figura 1), que daba por finalizado el sistema de la Restauración. Quedaba instaurado, así, el ayuntamiento del pueblo, de la II República. El acta capitular dice así:

«En la ciudad de Porcuna a quince de abril de mil novecientos treinta y uno; siendo la diez horas y treinta minutos de la mañana, se reunieron en la Sala Capitular de este Ilustre Ayuntamiento los señores concejales republicanos-socialistas como candidatos del mayor no (sic) de votos obtenido por sufragio popular en las elecciones de concejales verificados el día doce de los corrientes de conformidad a las instrucciones recibidas del Exmo. Sr. Gobernardor Civil de la provincia en el nuevo régimen republicano, bajo la presidencia del Sr. Alcalde D. Manuel Ruiz de Adana Morente, con la asistencia del Sr. Interventor de fondos, y la de mí, el Secretario actuante en propiedad de este Ilustre Ayuntamiento.

Declarada abierta la sesión por mí el Secretario se procedió a la lectura del telefonema recibido en la noche del día anterior respecto al particular y en su consecuencia el Sr. Alcalde dá (sic) posesión al elegido por unanimidad entre los concurrentes, D. Manuel Alcalá Ramos (Partido Republicano Radical, la cursiva es nuestra), previas las formalidades de rúbrica haciéndole entrega en el acto del bastón de mando y autoridad, una vez fuera del salón el Alcalde saliente D. Manuel Ruiz de Adana Morente se procedió al nombramiento (...)»

de los tenientes de alcalde 1º Rafael Montilla García (PSOE); 2º Manuel Cobo Aguilera (PSOE); y 3º Antonio Quero Aguilera (Partido Republicano Radical).



Figura 1

Como Concejales electos, según los distritos, fueron los siguientes: por el Cabildo, Manuel Ruiz de Quero Gallo (PRR); Manuel Quero Barrera (PSOE); Manuel Valverde Benítez (PSOE); Ricardo Dacosta Ortega (Conservador); y Francisco Quero Pérez (Liberal). Por el distrito de San Lorenzo fueron elegidos José Montilla Calderón (PRR); Manuel Zumaquero Estrella (PSOE); Tomás González y González (PSOE); y Ramón de Torres Casado (Conservador). Por Santa Ana fueron elegidos Manuel Barranco Cobo (PRR); Manuel Recuerda Barranco (PRR); Manuel Rosel Cova (PSOE); José Herrero Torres (Conservador); y el veterano munícipe Hermenegildo Torres Montilla (Liberal).


Como procurador síndico (representante del ayuntamiento en los asuntos judiciales), fue elegido un viejo republicano, José Rafael Juárez Quero (Partido Republicano Radical Socialista), luchador incansable, buen orador y mejor escritor, denostado y olvidado por la historiografía local de ayer y hoy.

«En uso de la palabra el Sr. Alcalde - nos dice el acta capitular del 15 de abril- manifiesta que considera un honor para él inmerecido la aceptación del cargo, pero que también considera que los momentos actuales son de sacrificio y esfuerzo personal para defensa y afianzamiento del nuevo régimen instaurado al que se consagra por entero con todo el entusiasmo de su juventud en bien del pueblo y buena administración de estos intereses que le han sido confiados, al mismo tiempo recomienda el mayor orden».

A las 11,30 de la mañana, con la felicitación de todos los empleados de la corporación municipal al nuevo ayuntamiento provisional, el secretario, Manuel Fernández García, levantó la sesión al grito de «¡Viva la República!».

Ese mismo 15 de abril se publica el siguiente bando para conocimiento de todo el pueblo de Porcuna de la llegada del nuevo régimen:

«DON MANUEL ALCALÁ RAMOS, LICENCIADO EN MEDICINA Y CIRUGÍA Y ALCALDE PRESIDENTE DE ESTE ILUSTRE AYUNTAMIENTO REPUBLICANO.
HAGO SABER: Que por la voluntad soberana del pueblo en el día de hoy y siendo las diez horas de su mañana; he sido nombrado Alcalde Presidente de este Ilustre Ayuntamiento, honor para mí tan grande que, lo considero inmerecido á (sic) mis escasos meritos (sic). Pero ha llegado el momento de que cada uno de los que hemos coperado (sic) al resurgimiento de una nueva España Republicana, no escaseemos (sic) tiempo ni trabajo para que brille siempre como en su nacimiento, de una mañana primaveral.
CIUDADANOS: Por primera vez me dirijo á (sic) vosotros con todo el entusiasmo de mi juventud y fé (sic) ciega en el porvenir venturoso de la Republica (sic) naciente, al que me consagro por entero, á (sic) vosotros os pido, os manifestéis dentro del mayor orden en vuestro sentir y pensar general, base primordial del exito (sic) y causa que defendemos, dentro del entusiasmo no os dejeis (sic) llevar por la pasión. A mis compañeros, asimismo les encarezco su leal y sincera cooperación como hasta ahora me la han venido prestando UNO PARA LA REPUBLICA (sic) Y TODOS POR LA REPUBLICA (sic).
Como conmemoración a esta fecha gloriosa, declaro el día de hoy fiesta oficial.
Ciudadanos ¡VIVA LA ESPAÑA LIBRE QUE SABE PENSAR! ¡ VIVA LA REPUBLICA! (sic)

Vuestro Alcalde Republicano»

Figura 2

El bando está firmado por el nuevo alcalde Manuel Alcalá Ramos, y a la izquierda de éste aparece un sello con los símbolos de Porcuna, y la corona monárquica degollada (vidi Figura 2).

Previamente, en la sesión plenaria de 15 de marzo de 1931, el pleno presidido por el último alcalde «alfonsino», Manuel Ruiz de Adana Morente, se acordó elegir 19 concejales, divididos en tres distritos, y con un total de residentes de 13 677 personas:

1. Distrito: ocho concejales. Número de residentes: 6 003.

2. Distrito: cuatro concejales. Número de residentes: 2 962.

3. Distrito: siete concejales. Número de residentes: 4 712.

Pocos días después, el 20 de abril de 1931 se constituía formalmente el ayuntamiento, siendo proclamado alcalde casi por unanimidad de republicanos, socialistas, conservadores y liberales, Manuel Alcalá Ramos, por 18 votos a favor y una papeleta en blanco. El 23 de abril se aprobaron las siguientes comisiones:

  • Hacienda y presupuestos: Rafael Montilla García, Ramón de Torres Casado y Rafael Juárez Quero.

  • Policía Urbana y Obras Públicas: Manuel Cobo Aguilera, Manuel Ruiz de Quero Gallo y Hermenegildo Torres Montilla.

  • Beneficiencia, Sanidad e Instrucción Pública: Antonio Quero Aguilera, Manuel Recuerda Barranco y Ricardo Dacosta Ortega.

  • Administradora del Pósito: Manuel Barranco Cobo, Francisco Quero Pérez y José Montilla Calderón.

  • Personal en general y responsabilidades: Manuel Zumaquero Estrella, José Herrero Torres y Manuel Valverde Benítez.

Una vez constituidas las comisiones, los concejales comenzaron su labor al frente del municipio, y desde el inicio, tanto el Partido Republicano Radical, como el Socialista, comienzan a buscar soluciones a una de las constantes históricas del municipio, la conocida como «crisis del trabajo», o paro estacional de miles de jornaleros sin tierra. En esa sesión se puso de manifiesto que el ayuntamiento colaboraría en la medida de posible en paliar la situación mediante inversiones en obra pública, bien con el arreglo de caminos, bien, con el de calles, así como la constitución de un presupuesto extraordinario para estos menesteres. Los primeros choques con la patronal agraria, «representada» en el pleno por el Partido Conservador, no se dejó esperar y el líder socialista Rafael Montilla García, futuro delegado local del Consejo del Trabajo, manifestó «que un ayuntamiento por mucho dinero que tenga no puede resolver de plano la crisis del trabajo, y por lo tanto, (ex)cita a las minorías (conservadora y liberal) considerándolas como representantes de la clase patronal a que coloquen el mayor número de obreros en sus fincas advirtiendo que hay que pensar muy bien en el insignificante jornal que ganan de tres pesetas cincuenta céntimos y que si pronto no se pusiera remedio (a ello) con energía manifiesta, pudiera venir otro régimen de más fuerza y violencia que el actual, el Comunismo» (sic). A ello le contestó desde el banco conservador Ricardo Dacosta Ortega que «rechaza, -dice- , la violencia de los ataques que se dirigen a la minoría por el Sr. Montilla y que ellos están en el ayuntamiento como Concejales de elección popular y no como representantes de la clase patronal alguna» (...).

Los días posteriores a la constitución del ayuntamiento republicano de Porcuna son de frenética actividad política, social y económica. Desde los primeros instantes, la conjunción republicano-socialista acometió las reformas que históricamente se les habían negado. Así, entre los meses de mayo y junio se trata de los problemas del pan y los vendedores de trigo, obligando a los responsables municipales a la revisión de los útiles de pesar que utilizan los corredores en un intento de evitar el constante fraude en los precios, se mejoran las condiciones carcelarias de la Torre Nueva, se insta a la presidencia que se mejore la higiene en el cementerio, se propone la construcción de dos nuevas escuelas, en un claro gesto de universalizar la educación y a la vez, de privar a la iglesia de su monopolio en la enseñanza, se rebaja el litro de leche en la beneficiencia, se formaliza la Comisión de Trigos, estabilizándose los precios del pan, se mejoran las fuentes de lavar, se propone la creación de un farmacia municipal y entra Rafael Montilla como representante del ayuntamiento en la Delegación Local del Consejo del Trabajo, órgano compuesto por patronos y trabajadores, donde habrían de debatirse las condiciones laborales. Las denuncias contra los patronos son continuas por los concejales socialistas, y así, por ejemplo, se denuncian las malas comidas que reciben los obreros en los cortijos de La Ventilla y de Lora, así como las malas condiciones higiénicas de los obreros en el cortijo del Zurraque. Por otro lado, se amplían los llamados «socorros de leche» y de beneficiencia.

Desde el punto de vista honorífico o laudatorio, el nuevo régimen se dotó también de su propia simbología. Así, la República tuvo sus mártires desde el principio en Porcuna. El 20 de abril se aprobó por catorce votos a favor y cuatro en contra el cambio de rotulación de varias calles a propuesta del concejal de Partido Radical Socialista, Rafael Juárez Quero. Así, la calle Sardinas pasaría a llamarse «García Hernández», la de Alfonso XII, sería rubricada como de «Capitán Galán» y el Marqués de Acapulco, por uno de los pocos supervivientes de Jaca y además paisano, «Capitán Miguel Gallo». También se propuso el cambio de la Plaza de la Constitución, por «Plaza de la República». El paisano Joaquín Muñoz Santiago regaló a la corporación un «retrato» del presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, y la antigua calle Villa, que le fue dedicada en la anterior corporación al líder socialista Pablo Iglesias, sería rubricada en estos momentos, pues aún permanecía la cartela anterior. A su vez, se insta al interventor municipal para que el ayuntamiento se dote de las insignias y emblemas republicanos que sean necesarios para el buen funcionamiento del mismo.

De este modo, sin traumatismos ni violencias, de unas elecciones municipales convertidas en plebiscito sobre el modelo de estado y de una nueva sociedad libre y democrática comenzó su devenir en Porcuna el nuevo régimen republicano.

Arturo del Pino Ruiz*

Juan Pérez Montilla*

Juan Manuel Torres Gutiérrez *

Juan Ruiz Bellido*

* Todos los Nombres de Porcuna es un proyecto colectivo de memoria democrática centrado en recuperar y documentar a las personas represaliadas por el franquismo en Porcuna (Jaén) durante la guerra civil y la posguerra a través del conocimiento científico. Podéis encontrarnos en la URL https://todoslosnombresdeporcuna.blogspot.com/ o contactar con nosotros en el siguiente e-mail: nombresporcuna@gmail.com

FUENTE E IMÁGENES:

- Archivo Histórico Municipal de Porcuna, AHMP. «Libro de Actas Capitulares. Sesiones del 28 de octubre de 1930 al 16 de julio de 1931».


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