LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.
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domingo, 23 de agosto de 2026

EL «FONDS ANDRÉ MARTY» COMO FUENTE PARA SEGUIR ABUNDANDO EN LA 14.ª BRIGADA INTERNACIONAL Y SU RELACIÓN CON EL FRENTE DE VILLA DEL RÍO (CÓRDOBA), LOPERA Y PORCUNA (JAÉN) DURANTE LA GUERRA DE ESPAÑA (1936-1937)

EL «FONDS ANDRÉ MARTY» COMO FUENTE DE INFORMACIÓN PARA SEGUIR ABUNDANDO EN LA 14.ª BRIGADA INTERNACIONAL Y SU RELACIÓN CON EL FRENTE DE VILLA DEL RÍO (CÓRDOBA), LOPERA Y PORCUNA (JAÉN) DURANTE LA GUERRA DE ESPAÑA (1936-1937)


Portada del nº 40 de «El soldado de la República». 18 de julio de 1937


En el Portal de Archivos de la República Francesa (https://francearchives.gouv.fr/es), al margen de muchísima información, claro está, se encuentra una que nos ha llamado especialmente la atención. En concreto se trata del Fondo Documental de André Marty (Fonds André Marty). André Marty (1886–1956) fue un dirigente comunista francés, miembro destacado de la Internacional Comunista (Komintern) y una de las figuras más importantes —y controvertidas— en la organización de las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil española.

Cuando se organizaron las Brigadas Internacionales en 1936, la Internacional Comunista encargó a Marty una parte fundamental de su organización. Fue enviado a España y se estableció en Albacete, que se convirtió en el gran centro de reclutamiento, organización y entrenamiento de los voluntarios extranjeros.

Su relación con Albacete fue especialmente intensa. La ciudad se convirtió en el corazón administrativo y logístico de las Brigadas. Desde allí se organizaban los voluntarios y se enviaban a los distintos frentes. Las primeras grandes unidades internacionales —XI, XII, XIII, XIV y XV Brigadas— se constituyeron en torno a esta estructura.

El 9º Batallón Comune de Paris

Una de esas brigadas fue la 14.ª Brigada Internacional, que apenas unos días después de su creación, un 2 de diciembre de 1936, entró en contacto un primer batallón con el enemigo el 23 de ese mismo mes en las inmediaciones de Villa del Río (Córdoba), donde fueron sorprendidos por los franquistas de Quiepo de Llano. El día 25 llegó el resto de la Brigada que tuvo como misión defender Lopera (Jaén), cosa que no pudo hacer al haber sido ya tomada por los facciosos, desarrollándose durante los días 25 al 29 la conocida como «Batalla de Lopera», y donde la brigada fue muy diezmada. Y hasta aquí, en breves pincelas, lo que la historiografía recopiladora nos ha contando con obras especialmente relevantes como la de los hermanos Pantoja, de Lopera, en su libro «La XIV Brigada Internacional en Andalucía. La tragedia de Villa del Río y la batalla de Lopera» (2006). Pero la batalla no concluyó aquí, siguió en los días posteriores con los facciosos atacando Porcuna (Jaén), localidad que cae en sus manos el 1º de enero de 1937 tras duros bombardeos ininterrumpidos en apoyo a las columnas de requetés, moros y legionarios, siendo éste punto el verdadero objetivo de la conocida como «Campaña de la Aceituna» diseñada por golpista Queipo de Llano, y con una feroz resistencia de la Columna Vallejo de infantería republicana, así como otras unidades, incluidos los restos de la 14.ª Brigada Internacional que siguió participando en labores defensivas y ofensivas hasta una fecha aún no precisa entre los meses de enero y febrero de 1937, y en la que la historiografía no paree ponerse de acuerdo. Mientras Carlos Engel (2005) mantiene que se retiraron del frente andaluz el 7 de enero de 1937, los hermanos Pantoja, citando al hagiógrafo padre jesuita Bernabé Copado, que acompañó en campaña a la Columna Redondo de requetés, afirman que los internacionales estuvieron en el frente entre Villa del Río, Lopera y Porcuna hasta bien entrado el mes de febrero donde se sucedieron violentos ataques republicanos – especialmente los días del 5 al 8 - en un intento desesperado de reconquistar Porcuna, calificado en las crónicas fascistas como el «nido de las águilas». Esta información contradice a Carlos Engel, que si bien sin citar fuente o apoyo documental, afirma que el 7 de enero abandona el frente de Porcuna y se traslada a Galapagar para intervenir en los combates de la carretera de La Coruña. El 11 de enero partió desde el puente del Guadarrama flanqueada por algunos tanques y conquistando el Vértice Cumbre, avance que siguió hasta Las Rozas. Dichas Brigada sí participó en la batalla del Jarama, en concreto, el 16 de febrero, donde sin duda volvería a reencontrarse con muchos porcunenses y jiennenses enrolados ya en la 24.ª Brigada Mixta del Ejército Popular.

Una de las tantas imágenes que se pueden encontrar entre la documentación

Y todo esto lo contamos en relación al archivo documental de André Marty que os dejo enlazado «ut infra», pues no sólo hay una cantidad importante de documentación personal de nuestro protagonista de hoy o relacionada con sus tareas militares o administrativas con el gobierno de la Segunda República, sino que podéis acceder a la principal publicación de dicha brigada, Le Soldat de la République, el órgano de prensa de la 14.ª Brigada Internacional, conocida como «La Marsellesa», que fue traducida al francés y al castellano. Se publicó en Madrid durante 1937, con periodicidad irregular. El primer número apareció el 16 de febrero de 1937, sin que sepamos a ciencia cierta cuántos se llegaron a publicar. De estos números nos ha llamado la atención el gran número de fotografías publicadas con respecto a la brigada o alguno de sus batallones, alguna, entendemos, de un incalculable interés plástico, sociológico e histórico de enorme envergadura que tiene que ayudar a los historiadores y a la sociedad civil para entender un conflicto que aún marca a la sociedad española actual.

Con motivo del aniversario del comienzo de la guerra de España, la brigada edita su número 40, precisamente un 18 de julio de 1937. Sus páginas son muy interesantes para los investigadores de las brigadas en general y las internacionales en particular. En su página 2, que con tiene dos fotografías, una de los «camaradas de la Centuria de París» y la otra de los «camaradas Juan Rodríguez y Juan Jevs», un tal E. Miralles que firma como comisario político, pero que no hemos podido contrastar, hace un recorrido por los inicios de la brigada desde su constitución, pasando por los combates en Andalucía, para finalizar en los luchas que sostuvieron en Navacerrada. El texto traducido – con erratas posiblemente por nuestra parte – nos habla sobre la presencia de la brigada en Andalucía:

«Fue después del frente del Sur —Lopera, Villa del Río, Porcuna— cuando tuvo lugar para nosotros el bautismo de fuego de nuestra Brigada, que se distinguió en diversas operaciones del Centro.

Lopera será un recuerdo que permanecerá mucho tiempo en el espíritu de todos, porque, sin armas, sin aviación, nuestro primer contacto con el enemigo no ofrecía resistencia más que por el entusiasmo que poseía cada voluntario de la libertad.

Andújar dejaba detrás de sí un éxodo de mujeres, niños, ancianos, mientras, en nuestro camino, se cruzaba que nos conducía al fuego; la 14.ª tomó posición y el avance rebelde, después de duros combates, quedó completamente detenido.

Este fue su primer frente, desde ese momento la 14.ª sería conocida por todos. Más tarde fueron Las Rozas, el Jarama, la Sierra, Navacerrada, donde los fascistas aprendieron lo que era la 14.ª, símbolo de abnegación y de fe en la lucha.

Habíamos hecho, al recibir del pueblo de Jaén una bandera como testimonio de simpatía hacia nuestra Brigada, el juramento de luchar hasta el final, hasta la victoria definitiva sobre el fascismo. Ninguno de nosotros ha olvidado aquel juramento hecho al pueblo de Jaén; nuestros combates pasados son un testimonio de ello».



Artículo en francés al que nos referíamos más arriba

Del texto, se obtienen varias conclusiones que creemos verosímiles, teniendo en cuenta que es un diario de propaganda de la unidad: una, que la 14.ª Brigada Internacional combatió al menos desde finales de 1936 y principios de 1937 en las inmediaciones de Porcuna, al menos; dos, aparte de Carlos Engel, hay otras fuentes que sitúa a la 14.ª Brigada en el frente de Guadarrama-Las Rozas el 11 de enero de 1937, por lo que es plausible que abandonaran el frente andaluz el 7 de enero de 1937, por lo que las informaciones del padre Bernabé Copado que sitúa todavía a los internacionales en febrero de 1937 en ese frente, pese a ser testigo de los hechos, podrían ser erróneas, de hecho, cuando se refiere a ellos dice que hay muchos franceses y rusos, cuando de estos últimos no hubo ninguno en la brigada, salvo algún observador del PCUS, y en cambio sí otras nacionalidades, aunque la mayoría eran francófonos; y tres, y no menos importante, el pueblo de Jaén condecoró con una bandera a la también conocida como brigada «La Marseillaise», a la que éstos ofrecieron juramento siempre.

Y hasta aquí una información que creemos de interés para todos aquellos que os dedicáis a estas líneas de investigación o sencillamente quieren conocer parte de su historia.


Hoja mural del Socorro Rojo Internacional. 1938

FUENTES:

1.- Portail Nacional des Archives République Française. Fonds André Marty. Paris1 CHS AM. Agence bibliographique de l'Enseignement supérieur . 2013. URL [https://francearchives.gouv.fr/es/findingaid/57c0f0f877569d77bab381df0d0e27de80cbd270]. Consultado el 20-23 de agosto de 2026.

BIBLIOGRAFÍA:

1.- ENGEL, Carlos (2005): Historia de las Brigadas Mixtas del Ejército Popular de la República. 1936-1939. Ed. Almena. Madrid. Pp. 35-37.

2.- PANTOJA VALLEJO, Antonio y PANTOJA VALLEJO, José Luis (2006): La XIV Brigada Internacional en Andalucía. La tragedia de Villa del Río y la batalla de Lopera. Ed. Diputación Provincial de Jaén. Jaén. Pp. 197 y ss.

3.- COPADO, Bernabé (1937): Con la Columna Redondo. Combates y conquistas. Crónica de guerra. Imprenta de la Gavidia. Sevilla. Pp. 260 y ss.

El artículo en pdf sin imágenes os lo podéis bajar AQUÍ.



sábado, 18 de agosto de 2012

Joe Monks, un brigadista en Andalucía.


"Con los rojos en Andalucía", de Joe Monks
Portada del libro de J. Monks
Esta semana nos hemos acercado a nuestra librería habitual y nos hemos llevado una grata sorpresa. La obra de Joe Monks, "With the reds in Andalusian", ha sido traducida al español y publicada por la editorial Renacimiento de Sevilla. Decimos grata sorpresa, porque aunque conocíamos desde hace años la obra de Monks, publicada en 1985 y colgada en la nube para delite de muchos, se encuentra evidentemente en el idioma de Shakespeare, con las limitaciones que eso tiene para nosotros. Pues bien, como decimos, la editorial Renacimiento ha publicado esta obra bajo el título "Con los rojos en Andalucía. Memorias de un brigadista irlandés" (Sevilla, 2012), con prólogo, magnífico dicho sea de paso, de Miguel Ángel del Arco Blanco, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Granada; y una impresionante portada realizada por Alfonso Meléndez.

La obra de este irlandés, que cruzó la frontera pirenáica un 14 de diciembre de 1936, precisamente el primer día en el que Porcuna fue bombardeada por aviones rebeldes, nada tiene que ver con la heroicidad, la soflama ideológica o el exterminio a toda costa del enemigo faccioso. Todo lo contrario, en su relato, de pulcra prosa, sin entrar en detalles, nos narra la vida diaria de unos brigadistas que dieron sus vidas por la España republicana. J. Monks fue encuadrado en un batallón de habla inglesa, dentro de la XIV Brigada Internacional que participaría activamente en la llamada "Batalla de Lopera-Porcuna", donde según él, perdieron la vida unos 300 internacionalistas, y otros 600 fueron heridos. Un segundo apartado de su libro lo deja precisamente para otros escarios andaluces, como las serranías de Pozoblanco, en Córdoba. Los brigadistas que vinieron a combatir junto a sus hermanos españoles eran muy, pero que muy conscientes, que la batalla contra el fascismo se estaba librando en España, y que si no era detenida aquí, pronto estaría en sus respectivos países. Así fue por desgracia. Ellos, a pesar de la derrota, siguieron combatiendo en otros frentes de Europa durante la II Guerra Mundial. Todo un derroche de generosidad, sin duda.
"Los internacionales unidos a los españoles, luchamos contra el invasor"
Cartel de Parrilla, 1937. Brigadas Internacionales


A Porcuna le dedica este socialista irlandés un par de párrafos en su obra. Herido en los albores del 29 de diciembre de 1936 en una contraofensiva sobre Lopera, Monks nos narra aquello que pudo oir o escuchar, pero que nunca vio con sus propios ojos. Así, nos dice que "el día de año nuevo de 1937, los republicanos de Porcuna se rindieron tras una prolongada defensa durante la cual los nazis (sic) bombardearon numerosas veces. Por lo que contaban, murieron todos, hasta el último camarada. Los fascistas victoriosos, emitiendo por Radio Sevilla, se jactaron de que todos esos rojos habían sido pasados a cuchillo". En un segundo y contiguo párrafo nos dice que "la conquista de Porcuna se vio al principio como una pérdida grave, al despejar las comunicaciones por la carretera para que los fascistas marcharan sobre la ciudad de Jaén, donde se había establecido hacía poco un cuartel general republicano, con la misión de convertir las columnas andaluzas en el Ejército Republicano del sur" (p. 74). Sería precisamente la XVI Brigada Mixta, al mando del diputado comunista Pedro Martínez Cartón, quien finalmente consiguió parar la ofensiva de Queipo de Llano en las inmediaciones de Porcuna, y lanzar en los días siguientes varias ofensivas sin éxito.

Pues bien, para aquellos que estén interesados en esta obra, decirles que tiene 144 páginas, incluida la introducción, y que apenas se tarda un par de horas en leerla. Su precio, de 15 €, es asequible para los tiempos que corren, encontrándose ahora mismo en cualquier librería, pudiéndose comprar también on line. ¡Merece la pena tenerlo!, conocer un poco mejor qué se les perdió a estos brigadistas en la guerra de España.


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domingo, 20 de febrero de 2011

Francisco Calderón Cabeza: entre la leyenda y la realidad.

FRANCISCO IDELFONSO ÁNGEL CALDERÓN CABEZA “Chirivito”

La siguiente Historia no es el final de la misma,
sino el principio de la Historia de Francisco.

Fosa sin nombre

Francisco Calderón Cabeza es uno de esos personajes a caballo entre la leyenda y la realidad que ha permanecido en las consciencias de nuestros mayores. Para unos suponemos que fue un héroe, para otros, embriagados por el odio a la clase obrera, un maleante y un bandido. Sea como sea, a Francisco le tocó vivir y morir en uno de los momentos más trágicos de nuestra historia reciente, la guerra civil, y tomó partido como joven desesperado por las duras condiciones de vida, por uno de los bandos en litigio, el bando de los oprimidos, el que pasó hambre.

Hace algunos meses publicábamos en nuestro blog la búsqueda de un miliciano sin nombre muerto en el camino de Marmolejo (Porcuna). La información nos provenía de una de las muchas leyendas o comentarios que circulan entre nuestras personas mayores de boca en boca sobre los años de la guerra y la posguerra. Yo era joven aún, cuando escuché esa historia sin prestarle demasiada atención. El primer dato escrito que nos encontramos fue en la obra de Antonia Santiago Moreno, “Testigos directos de la guerra civil en Porcuna”, donde se dice que un miliciano pasó muerto toda la guerra en el camino de Arjonilla, cerca de “Culomona”. Además, en los distintos expedientes de consejos de guerra que hemos consultado aparecen nutridas referencias a las actuaciones de los llamados “Niños de la Noche”, es decir, grupos de guerrilleros al servicio de la Républica que actuaban detrás de las líneas enemigas. Las noticias hablan de numerosas incursiones de estos guerrilleros por la zona conocida como Cerro Romano, en el cruce de la carretera de Lopera, donde hemos constatado varios incidentes violentos entre la guerrilla y las fuerzas facciosas que defendían el sector, sobre todo por el control de las comunicaciones y el puente Cañete, punto geoestratégico que unía Córdoba con los frentes jiennenses. La fortificación de la zona en el Berral y el Cerro de la Solana con trincheras y búnkers, responden, sin duda, a este intento de mantener en pie el puente, que sabemos que sufrió varios sabotajes; amén de contener las contraofensivas republicanas en el caso de ser sobrepasado el pueblo, cosa que nunca ocurrió. La entrada de los guerrilleros por la carretera de Arjonilla, puede que tenga su explicación porque en ese pueblo estuvo establecido el Servicio de Información Especial Periférico (SIEP), responsable militar de los “Niños de la Noche”, donde colaboraron muchos de los huidos porcunenses tras la toma del pueblo por los sublevados el 1 de enero de 1937. Al principio pensamos que podría tratarse de uno de estos “Niños”.

La siguiente noticia que nos acercó en nuestras pesquisas al nombre del miliciano muerto en el camino de Arjonilla o Marmolejo, nos proviene de una fuente oral, que en aquellos días vivían  en el Vélez. A sus hijos se les prohibió salir en dirección a la carretera de Arjonilla, porque estaba muerto y sin enterrar un tal “Calderón”, un “asesino” y “malvado hombre”, según los comentarios de la guardia civil y los mandos falangistas que frecuentaban la zona con el fin de proteger y custodiar el abastecimiento de aguas de Porcuna; y sin duda, uno de los objetivos de los guerrilleros republicanos.

El apellido “Calderón” nos hizo revisar nuestro listado de represaliados o muertos durante la guerra y el franquismo, y nos arrojó el nombre de Francisco Calderón Cabeza, tras rechazar otros indicios o nombres proporcionados por otras fuentes. Además, coincidía con el nombre de uno de los desaparecidos en combate en Porcuna en la obra de José María García Márquez (2009) "Trabajadores andaluces muertos y desaparecidos del Ejército Republicano (1936-1939)". Efectivamente, Francisco Calderón Cabeza es dado por desaparecido el 1 de enero de 1937, y García Márquez dice de él: natural de Porcuna (Jaén), afiliado a JSU y a UGT, campesino (peón), salario 7 pesetas,  miliciano del Frente Popular de Porcuna, “Jaén”, lugar de su desaparición Porcuna, fecha de  desaparición el 1 de enero de 1937, graduación militar miliciano, familiar que efectúa la reclamación su esposa Rosario Águila García,  hija Virtudes de 3 años.

Lo siguiente que hicimos fue ponernos en contacto con lo familiares del fallecido, que nos confirmaron que efectivamente el miliciano muerto en el camino de Marmolejo o de Arjonilla, según las fuentes, era Francisco Calderón Cabeza. Parece que tras la contienda un hermano suyo, quizás Benito, lo enterró en el paraje del Cortijuelo, en los alrededores de lo que el fue el matadero.

Francisco Calderón Cabeza, apodado “El Chirivito”, nació en Porcuna el 23 de enero de 1911 en la Calle Frontones; hijo de Benito Calderón Rosel y María Josefa Cabeza Casado. Por línea paterna sus abuelos fueron Francisco Calderón Rodríguez y Dolores Rosel Martos. Por línea  materna: Antonio Cabeza Casado y María Ignacia Casado Cabeza.

En un momento indeterminado de los años treinta contrae matrimonio con María Águila García, aunque no hemos dado con el acta de casamiento, que nació en Porcuna el 22 de enero de 1917, en Calle Garrotes nº 6; hija de Manuel Águila Quesada y Genoveva García Barrera. Sus abuelos por línea paterna fueron Antonio Águila Rodríguez y Feliciana Quesada Mena. Por línea materna: Serafín García de Dios y María Asunción Barrera Casado.

De familias humildes y con escasos recursos, parece que vivieron en casa de los padres de María, en la Calle Edison s/n, dedicados al campo y a las penurias de aquellos años, y sin instrucción de ninguna clase. El 21 de abril de 1935, nacía de su relación Virtudes Calderón Águila.

Con el comienzo de la Guerra Civil, Francisco Calderón Cabeza se hace miliciano con 25 años edad. Políticamente estuvo vinculado a la UGT y a las Juventudes Socialistas Unificadas; y tras las ofensivas franquistas a Porcuna, defiende ésta con su vida. Tomada la localidad por los rebeldes, Francisco merodea entre las tierras de Arjonilla y Porcuna, como buen conocedor del terreno, y parece que asediando a las fuerzas militares invasoras. No sabemos si como “Niño de la Noche”, o simplemente como elemento aislado tras la huida de Porcuna. Aunque no tenemos una fecha exacta de su muerte, ya que la misma no está inscrita en el registro civil, tuvo que ser en los primeros meses de 1937, cuando en un enfrentamiento con los militares y falangistas que defiende el sector es abatido o fusilado por éstos. Abandonado en el campo, bien visible, sus restos mortales sirvieron de advertencia para todos aquellos “Niños de la Noche” o aventureros que frecuentaban estos caminos. El resto de la información disponible vuelve a confundirse con la leyenda y el descrédito.

Nunca sabremos qué pasó realmente. No sabremos si Francisco se adentraba en tierra de nadie para combatir a los sublevados como guerrillero, o simplemente intentó rescatar de Porcuna a su mujer e hija, si ésta se encontraba allí, como suponemos.

La muerte del Francisco, abandonado como un animal muerto en el arcen de un camino, fue el comienzo de la tragedia para la familia Calderón y Águila. El 13 de mayo de 1939 moría por “atrepsia” su hija Virtudes, de apenas cuatro años de edad. Falleció por desnutrición en casa de sus abuelos en la Calle Edison, convirtiéndo a esta niña en una víctima más de las consecuencias del golpe de estado militar-fascista de 1936. 
Portada del libro de Antonia Santiago Moreno

De los documentos recuperados cuando derribaron la casa del farmacéutico y alcalde liberal Emilio Sebastián González, también hemos encontrado varias referencias a la familia Calderón. Su padre, Benito Calderón Rosel y su hermano Benito Calderón Cabeza, fueron buscados por la Falange de Porcuna, según consta en el oficio que envía el Jefe Local de Falange, Salvador Gallo Aguilera al “camarada Jefe Local de Información e Investigación de FET y de las JONS”, Victor Funes Pineda, el 17 de abril de 1939. En este oficio se pide que “conste su actuación política antes y después de iniciado el Glorioso Movimiento Salvador de España, conducta moral, pública y privada y hechos delictivos en que hubiesen intervenido” (sic). Por el momento, desconocemos las consecuencias de estas diligencias, pero para nada tuvieron que ser agradables para los protagonistas.

Finalmente, y para terminar, nos gustaría agradecer a todos los implicados en esta Historia su colaboración y ayuda; aunque tenemos que recordar que Francisco Calderón Cabeza, o lo que es lo mismo, sus restos óseos, siguen “tirados” en una cuneta del camino de Arjonilla, por lo que pediríamos a los familiares, si pueden, que nos digan el sitio donde fue enterrado, para poder recuperarlo, exhumarlo, y dignificar, no solo su nombre, sino el de su familia.

Descansen en paz padre e hija Calderón, víctimas del fascismo.

Fuentes:

  • García Márquez, José María (2009) "Trabajadores andaluces muertos y desaparecidos del Ejército Republicano (1936-1939)". Fundación para el Desarrollo de los Pueblos, Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia y Junta de Andalucía. pp. 458-459. 
  • Heredia Espinosa, Manuel (1994): "Historia de Porcuna". Casa Municipal de Cultura. Ayuntamiento de Porcuna. Pp. 278 y ss.
  • Registro Civil de Porcuna (Jaén). Actas de nacimiento, matrimonio y defunción.
  • Diversos documentos rescatados de la casa del farmacéutico Emilio Sebastián González (inéditos).
  • Santiago Moreno, Antonia (2008): “Testigos directos de la Guerra Civil en Porcuna”. Gráficas La Paz.
  • Fuentes orales.

miércoles, 26 de enero de 2011

Manuel García de la Cruz, muerto en la cárcel


MANUEL GARCÍA DE LA CRUZ “Tartaja o Tartamudo”.

Manuel García de la Cruz, conocido como “Tartaja” o “Tartamudo” cometió el error de su vida al regresar a Porcuna, procedente de Higuera de Arjona, una vez terminó la guerra. Allí lo recibieron primero en el cuartel de la Guardia Civil, donde fue interrogado y se le confeccionó la correspondiente ficha de detención que incluía los campos a rellenar de filiación personal, política o social y actuaciones “antes del Movimiento”.

Fue detenido el 14 de abril de 1939, a la edad de 59 años. Oriundo de Lopera (1880), este jornalero y carbonero a la vez, que se casó con Librada, con la que tuvo 4 hijos, militó en el Partido Comunista y en la UGT, cometiendo, sin saberlo (era analfabeto) su segundo error: haber simpatizado, desde el anonimato colectivo, con los partidos y grupos de izquierdas o republicanos de la época.

Ese mismo día, como si de una excursión se tratase por los locales del horror y del terror de Porcuna, dejó atrás el cuartel de la Guardia Civil, para ser conducido una calle más arriba, maniatado por Juan Pulido Orozco, recién llegado del campo de trabajo donde fue recluido por los Tribunales Populares y Tomás Aguilera Villa, el “Bizquillo”, camisa vieja de Falange desde 1934. Ya en el centro de Falange, donde estuvo el bar de “Andrés, el de la Cara Cortá”, entre vergajos y estacas de olivo fue interrogado por el “Sr. Muerto”, es decir, el Jefe de Investigación de FET, el todopoderoso Victor Funes Pineda, a la sazón médico de profesión y verdugo por devoción. Un hombre flacucho, escondido y enfermo durante los tiempos en que triunfó “la revolución marxista” en Porcuna, y que nunca fue detenido, por la lástima que despertó entre sus conciudadanos, los milicianos, que luego él juzgó sin escrúpulos.

Allí confesó sus males, nuestro convecino García de la Cruz, ... allí cometió su tercer error. Ante esta banda sedienta de sangre, confesó que el día en que quemaron los santos, se presentaron dos mujeres en su casa con trozos de madera para que se la troceara con el hacha, porque ellas no podían. Nuestro carbonero, cuyo oficio era hacer carbón del árbol, y en este caso, del santo caido, ofreció su ayuda para trocear los restos de la imaginería de la ermita de San Cristóbal.

Del centro de Falange pasó, con toda probabilidad, a uno de los dos campos de concentración que había en Santiago e Higuera de Calatrava. En julio pasó a las garras de Lupiañez, carcelero de la Iglesia de Jesús, para después entrevistarse con el juez instructor, José Luis Amador Roldán. Éste pide nuevos informes a las fuerzas vivas del pueblo (es curioso que falte el informe del cura-párroco) y solicita más testigos. Entre los informes recibidos por dichas “autoridades” se encuentra la del Sr. Alcalde, el todopoderoso Benito Garrido Palacios, que a falta de mayores motivos de acusación, dice que militó desde antiguo en la UGT, y evidentemente, que era un pirómano iconoclasta. No podemos quitarle la razón a D. Benito, pues seguramente coindiesen en la Casa del Pueblo allá por 1931, cuando nuestro Alcalde también se encontraba afiliado a la UGT.
Carné BGP
Carné de la UGT de Benito Garrido Palacios con fecha de ingreso de 1 de julio de 1931
Entre los testigos llamados por el juez, como si faltasen argumentaciones suficientes para poder condenar a nuestro maltrecho reo, hace su aparición Rafael Agüera Montes, vecino de Porcuna, pero natural de Córdoba. Dice el susodicho, como si estuviese delante de una bola de cristal, que Manuel García “influyó mucho en la muerte de los hermanos Rodríguez Criado de Lopera”. Evidentemente nuestro envejecido paisano lo desmiente, pero como la justicia “es ciega”, el Juez instructor encontró un argumento “convincente” para proponer al Consejo de Guerra un castigo ejemplar.

Así las cosas, Manuel García de la Cruz, fue juzgado en Porcuna el mismo día fatídico del 24 de agosto de 1939, y condenado a la desproporcionada pena de “reclusión perpetua”. Con posterioridad se revisaría su pena a 30 años de cárcel. Y ya, el 9 de diciembre de 1943, se le conmutó a 20 años y un día de reclusión mayor.

Poco le tuvo ya que importar a Manuel que le redujesen la pena a 20 años de cárcel, pues éste murió en la prisión de Linares el 12 de abril de 1943 como consecuencia de una “aristolia”, a la edad de 64 años.

Se había cometido una nueva injusticia. Descanse en paz.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Nuevos nombres

Gracias a la colaboración de varias asociaciones dedicadas a la recuperación de la Memoria Histórica, y en particular, a Santiago de Córdoba Ortega,  hemos ampliado el listado de represaliados por el franquismo en Porcuna, que hasta ahora, eran desconocidos por nosotros.

  • Antonio Baudet Casado, natural de Porcuna.
  • Domingo Puerto Ortiz, natural de Porcuna.
  • Felipe Moreno Herrera, natural de Porcuna.
  • Francisco Morente del Pino, natural de Porcuna.
  • Francisco Torres Navarro, natural de Porcuna.
  • José Carrasco Ruiz, natural de Lopera, vecino de Porcuna.
  • José Rucián Campos, natural de Priego de Córdoba, vecino de Porcuna.
  • Juan Morales Marina, natural de Higuera de Calatrava, vecino de Porcuna.
  • Juan Pérez Ortega, natural de Lahiguera, vecino de Porcuna.
  • Juan Torres Navarro, natural de Porcuna.
  • Manuel de la Torre García, natural de Porcuna (*).
  • Manuel Márquez Camuña, natural de Porcuna.
  • Miguel Rodríguez Ferrer, natural de Porcuna.
  • Moisés Sánchez Garrido, natural de Alcalá la Real, vecino de Porcuna.
  • Pablo Padilla Coba, natural de Porcuna.

Los datos que hemos podido recabar están publicados en sus respectivas microbiografías que podéis consultar en nuestro listado de represaliados.

Como siempre, agradeceríamos culaquier información al respecto. Gracias.