LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.
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jueves, 24 de junio de 2010

MANUEL SANTIAGO GONZÁLEZ, "El Guerra"



Manuel Santiago nació en Porcuna en 1889. Estuvo casado con María Lucía Ballesteros Palomo, con la que tuvo 5 hijos, aunque otras fuentes apuntan a que fueron 8, todos menores de edad a comienzos de los años 40 del pasado siglo. Él era jornalero con tierras, en concreto de cinco fanegas de tierras calmas en los parajes de Pasá Carrera y Pechos de Escucha. Poseían una casa en la C/ Jesús, nº 21 de Porcuna. De su familia sabemos que tuvo como mínimo un hermano, Fernando, de 48 años de edad en 1940, y que fue condenado a 12 años y un día de prisión. Sabemos que Fernando ya estaba libre en Porcuna el 29 de marzo de 1940.
Parace que Manuel perteneció al Partido Socialista desde por lo menos 1936, aunque también es cierto que aparece (él mismo lo ratifica) fue interventor de Izquierda Republicana en las elecciones de febrero de 1936, que dieron el triunfo al Frente Popular. Durante los años del "bienio negro" republicano fue condenado por la Audiencia Provincial de Jaén, por el delito de tenencia ilícita de armas de fuego a la pena de cuatro meses y un día por sentencia de 17 de marzo de 1934. No llegó a cumplirse dicha sentencia, pues le fueron aplicados los beneficios de la ley de anmistía de 24 de abril de 1934, que benefició fundamentalmente a la derecha y a los militares golpistas del 32. Así consta en el certificado del secretario del Juzgado Muncipal de Porcuna, Juan Soriano Rodríguez, de 3 de octubre de 1939. En suma, llama la atención que no aparezca en ningún documento más dicho delito, y que en parte, coincida, con algunas afirmaciones, donde se dice que Manuel Santiago perteneció al Partido Republicano Radical, en aquellos años en el poder. Tras el golpe de estado franquista, en el verano de 1936, Manuel, como muchos, se hace miliciano voluntario, prestando servicios de vigilancia en puntos estratégicos del pueblo con el fin de evitar cualquier movimiento levantisco. Él mismo afirma que hizo guardias en el Matadero. Además, prestó servicios como "encargado" en la colectividad agraria de Cantarero, aunque la abandonó pronto, parece ser, por discrepancias en su gestión. En los últimos días de diciembre del 36, ante la proximidad de las tropas de Queipo de LLano, abandona Porcuna, dejando a su mujer e hijos en Porcuna. Se marcha a Jaén, viviendo en la C/ Santa Cruz, 15. Realizó allí trabajos para Rosario Molina Jiménez, posiblemente en la finca conocida como "Las Cuevas". Allí permaneció hasta el final de la guerra. El mismo día en el que entran las tropas de Franco en Jaén, un 30 de marzo de 1939, es detenido, y encarcelado en la Prisión Provincial, sin que nadie le explique los motivos de la misma.

El 25 de septiembre de 1939 se inicia su expediente de procedimiento sumarísimo de urgencia nº 43.969, por el Juzgado Militar nº 4 de Jaén, instruido por el Juez Instructor, Capitán Miguel Cruz Cuenca. Se le acusa de "rebelión militar".


En el Auto de Procesamiento celebrado en Jaén el 10 de febrero de 1940, se dice de él:
- perteneció a Izquierda Republicana, del que era dirigente y gran propagandista. - Al surgir el Movimiento se hizo miliciano voluntario prestando servicios en cárceles y demás lugares.
- Tomó parte en registros, saqueos y destrucción de imágenes.
- Excitaba a las masas para cometer desmanes. (sic)

DELITO: "Adhesión a rebelión".

Manuel vuelve a testificar ese día, y dice que no participó en saqueos, destrucción de imágenes, ni registros. Tampoco excitó a las masas. Sí dice que era socialista. En su favor declaran Manuel Ballesteros Millán y su cuñado, Juan Millán Casado. Los dos coinciden en que pertenecía al Partido Radical primero, y a Izquierda Republicana después. El sargento de la Guardia Civil dice que era de Izquierda Republicana, destacado elemento marxista, que participó en la quema y destrucción de imágenes religiosas. El Párroco, Ramón Anguita, a lo anterior le añade que sirvió con armas, pero nunca dice que participó en la quema de Nuestro Padre Jesús. Por el contrario, el Alcalde, Benito Garrido Palacios, emite un informe mucho más contundente, acusándolo de más delitos, en un claro ejemplo de "revanchismo" sobre los "perdedores". Reproducimos textualmente el mismo:

" (...) Manuel Santiago González, (a) El Guerra, pertenecía a los partidos de izquierda republicana de donde era dirigente y gran propagandista, distinguiéndose en cuantos mítines y manifestaciones por sus continuos insultos a las personas de derecha; en la tarberna de Luis Casado García, tuvo una refriega con el falangista (víspera del Movimiento) José Moreno Vallejos, que por intervenir los vecinos no ocurrieron desgracias personales, diciéndole públicamente que pronto se desquitaría. Surgido el movimiento se hizo miliciano voluntario con armas desde los primeros momentos prestando guardias en cárceles y demás lugares de la población; tomó parte además en registros y saqueos como así también en la destrucción de la imagen de Nuestro Padre Jesús; fue un continuo excitador de las masas para que cometieran toda clase de desmanes, Dios guarde a V. muchos años. Porcuna, 13 de ocbre de 1939. Año de la Victoria. Rúbrica ilegible."

Dicho testimonio será decisivo en la posterior condena a Manuel, pese a no coincidir ni con los testigos, ni con el resto de las fuerzas "fácticas" del pueblo, incluida la Falange. De hecho, en el Informe de Falange, rubricado por el Jefe Local, Javier Morente, éste incluso se confunde y lo apellida "Ramírez", en vez de "González". Dice que pertenecía a la Casa del Pueblo, y mala conducta y peligroso, miliciano con armas, hizo guardias y requisó cortijos, y fue un gran propagador de ideas marxistas. En el Auto de Procesamiento celebrado en Jaén el 10 de febrero de 1940, prevaleció el informe del alcalde, y se ratificó su prisión preventiva por el delito de "adhesión a rebelión".

En el Consejo de Guerra celebrado el 9 de julio de 1940, presidido por Enrique Cabezudo Casado, se le condena a 6 años y un día de prisión mayor y al pago de las correspondientes responsabilidades políticas, por un delito de "excitación a la rebelión". En los momentos de ser condenado se encontraba en la Prisión Habilitada de Santa Clara (Jaén).


A este jornalero, de 51 años de edad, de estatura media (1,65), de pelo canoso, barba poblada, con grandes cejas negras y ojos melosos, que sabía leer y escribir, se le conceden los "beneficios de la prisión atenuada", que debería cumplir en su domicilio, el 28 de octubre de 1941. Pero cual es la sorpresa, el desorden, el caos de aquellos momentos en las cárceles franquistas, cuando el Director de la Prisión Habilitada certifica que Manuel había muerto de gangrena el 14 de octubre de 1940. A los pocos meses de ser condenado, nuestro jornalero murió, suponemos, por las malas condiciones higiénico sanitarias de la prisión, donde se hacinaban cientos de presos, y donde cualquier arañazo o herida leve podría derivar directamente en la muerte.

Tremenda contradición la que se produjo con este hombre, que no pareció ser ningún peligro para nadie, que fue condenado por haber sido militante socialista, y que durante su estancia en Jaén, según las aportaciones de los testigos del Sumario, nunca se significó políticamente. Alguien lo denunció, y alguien lo condenó a la muerte. Atrás, en la distancia cercana, quedó su mujer e hijos, a los cuales no vió durante toda la contienda. No sabemos si llegó a escribir alguna carta a su familia, y si sus hijos pudieron abrazarlo por última vez. Sabemos, y así lo hemos contado, que murió de injusticia y desidia por un Régimen, que era capaz de conceder la libertad una vez muerto.

Descanse en paz.

Fuente: Procedimiento Sumarísimo de Urgencia nº 43.969.

miércoles, 9 de junio de 2010

Relación del Personas procedentes de Porcuna que pasaron por la cárcel de Totana


Gracias a la colaboración del Archivo Histórico Municipal de Totana (Murcia) hemos conseguido un listado con los 22 paisanos que pasaron por esta cárcel durante el año 1940.
Terminada la guerra, la cárcel provincial de Jaén, como los distintos "depósitos municipales" se encuentran masificados. Muchos de estos presos, una vez dictada la correspondiente sentencia en juicio sumarísimo, serán trasladados a diversas cárceles. Este es el caso de nuestros vecinos, que posteriormente a su "liberación" serían enrolados en los llamados "Batallones de Trabajo por redención de penas", convertidos en suma, en los esclavos del franquismo.
No todos sobrevivieron a las condiones de las cárceles, los campos de trabajo o el destierro. Es el caso de Antonio Moreno Pérez, "El Polo", que con una edad avanzada para la época, no pudo soportar las duras condiciones penitenciarias.

LISTADO DE PRESOS

  • Rafael Aguilera Píedrola
    Fermín Alonso Ocaña , Cantaclaro
    Blas Amate Fernández
    Fernando Bellido Cañas , Fernandillo
    Benito Borrego Montilla
    Juan Castillo Casado
    Manuel Díaz Borrel
    Manuel García Díaz , El Niño Ginés
    Benito García Toril
    Luís Garrido Millán
    Daniel González Garrido , El de Maximico
    Bienvenido González Vallejos
    Juan Méndez Cuartero , Méndez
    Manuel Montilla Poblete
    Lorenzo Montilla Villa
    Antonio Moreno Pérez , El Polo
    Rafael Moreno del Pino
    Francisco Navas Uclés
    Benito Ortega Barranco
    Vicente Peláez Jiménez
    Brigido Torres Bueno
    Manuel Torres Villar , Carita
Certificado del fallecimiento de Antonio Moreno Pérez en el Penal de Totana (Murcia)

lunes, 24 de mayo de 2010

Francisco Aguilera Máez, "Barbaza"




El 28 de mayo de 2010 hará 70 años del fusilamiento de nuestro paisano en el cementerio de Jaén. Agradeceríamos que nos aportasen cualquier información sobre él o su familia con el fin de dignificar su nombre.

Nacido en Porcuna en 1906. De profesión agricultor. Hijo de Francisco y Francisca. Estuvo casado con Dolores González Coca, con la que tuvo tres hijos. Durante la guerra pertenició a la UGT y estuvo en un Batallón de Trabajadores. Capturado, finalizada la contienda, fue juzgado sumarísimamente y acusado de asesinar en el Barranquillo a Rafaél Jiménez Mercado. Fue condenado a muerte y fusilado a los 34 años en el cementerio de Jaén el 28 de mayo de 1940. Contra él, también se abrió expediente de responsabilidades políticas.
Fuente: Juzgado de Primera Instancia de Martos. Expediente de Responsabilidades Políticas nº 979.

E-mail de contacto: nombresporcuna@gmail.com



lunes, 3 de mayo de 2010

Rafaél Vallejo García

RAFAÉL VALLEJO GARCÍA, apodado "Hijo del Cura de los Garbanzos".

Nació en 1912 en Porcuna. Cantero, hijo de Manuel y de Carmen y casado con Raimunda Castillo González, con la que tuvo dos hijos. En el procedimiento del Consejo de Guerra sumarísimo y de urgencia 16.569 instruido contra él en Jaén el 17 de enero de 1940, por "rebelión militar", se le condena a muerte. La pena es ejecuta el en el Cementerio de San Eufrasio el 10 de junio de 1940. Tenía 29 años de edad.

Por la obra de Emiliano Rodríguez Garrote, "Odisea de un antifascista en la posguerra de Franco" (inédito, 1980), se cita "Un hijo del Cura de los Garbanzos" (p.8), que presumiblemente sea Rafaél Vallejo García. Éste dice que estuvo en el campo de concentración de Santiago de Calatrava (Jaén), y que el 12 de mayo de 1939, coincidente con la Romería de Alharilla, fueron sacados de allí, en compañía de un "grupo fascista" de Porcuna, compuesto por Pepón (José Bermúdez López), el Zapatillero, Tranquilla (el Hijo del Sordo Pérez), el de la Ventilla y un guardia civil apedillado Gila (Antonio Gilas García), conocido también como "El Lamparones". Por parte de los presos, además del propio Emiliano y Rafaél, iban "el Rubio del Molino" y un tal Batato. A su llegada a Porcuna, pasaron por la sede de Falange, donde fueron golpeados. Emiliano dice que sus gritos se oían desde el sótano donde estaba. De allí, al arresto municipal, posiblemente la Iglesia de Jesús. Posteriormente sería juzgados y condenados, unos a muerte y otros a penas de cárcel.

A su vez se le abre Expediente de Responsabilidades Políticas con el número 856, por el Juzgado de Primera Instancia de Martos; que finalmente recae sobre su viuda, Raimunda Castillo González, hija de Segundo y de Trinidad, de 30 años en 1943. En dicho expediente consta de su puño y letra una carta que remite al Juzgado Provincial de Responsabilidades Políticas: "Que habiendo sido mi esposo fusilado, quedo Vda con un hijo, y sin más haberes que mi sueldo de 25 ptas mensuales". Se presume, que su otro hijo, menor de edad, había muerto entre 1940 y 1943. De ella también sabemos que estaba viviendo en Jaén, en la Calle San Clemente, nº 48, a 18 de diciembre de 1943.


miércoles, 28 de abril de 2010

María Valverde Benítez y hermanos

MARÍA VALVERDE BENÍTEZ
 
María Valverde Benítez, apodada "La Santa", nació en Sorvilán (Granada),casada, con domicilio en Calle Gallos, 14. Parece que abandonó el pueblo en diciembre de 1936, por temor a los bombardeos rebeldes, refugiándose en Torredonjimeno, donde permaneció hasta el fin la guerra. Fue detenida el 13 de abril de 1939, ante la denuncia presentada por Juan Delgado Garrido y Gabino Fernández Rosales, ingresando en las improvisadas cárceles de Porcuna. En el procedimiento de urgencia número 16.629 instruido por el Juzgado Militar de Jaén se le condena a "reclusión perpetua por adhesión a la rebelión" (sic). En 1942 se le conmuta la pena a 30 años de prisión y en 1943 a 20 años y un día. Desde el 6 de julio de 1940 se encontraba en la cárcel de Palma de Mallorca. El 9 de agosto de 1943 fue trasladada a la cárcel de mujeres de Amorabieta (Vizcaya). Consiguió la libertad condicional el 9 de octubre de 1945. Finalmente fue indultada, previa solicitud, el 19 de julio de 1947. En estas fechas ya estaba en Porcuna.

Su hermano, Manuel, que fue portavoz del Partido Solialista cuando gobernaba Rafaél Montilla, fue fusilado en Valencia el 17 de julio de 1939.

Desconocemos, por el momento, otros detalles.


domingo, 25 de abril de 2010

Manuel Valenzuela Torres

Manuel Valenzuela Torres, era cantero, de 43 años en 1939, casado con Benita Pérez Romero, con la que tuvo siete hijos. Vivían en la Calle Castelar, 38 de Porcuna (Jaén). Sus descendientes aún viven en dicha calle, siendo uno de sus nietos un concejal actual del PP-Porcuna.

Recién terminada la guerra, fue detenido el 11 de abril de 1939, según consta en los archivos de la Guardia Civil. Quizá volvió a Porcuna desde Belinchón (Cuenca), donde prestó servicios para la República, como cantero; o quizás, ya se encontraba en la provincia de Jaén una vez se habían derrumbado todos lo frentes. No sabemos si pasó por el campo de concentración de Higuera o Santiago de Calatrava, como muchos otros en aquellas fechas. Sea como fuese, no corrían buenos tiempos. El odio larvado durante los tres años guerra en Porcuna y ante la ausencia de localizar a los asesinos de los grupos de derechas locales, tanto en el paraje conocido como El Barranquillo (Torredonjimeno), como en el Cementerio local, hicieron de aquellos primeros republicanos que llegaron a Porcuna, verdaderos “conejillos de indias” que pagaron con sus vidas la sed de sangre de ciertos elementos extremistas y fascistas que por aquél entonces gobernaban el pueblo.

Cuenta Emiliano Rodríguez Garrote, en “Odisea de un antifascista en la postguerra de Franco” (inédito, 1980) que a todos los que comenzaron a llegar de la zona republicana a Porcuna, pasaban primero por el centro de Falange, que estaba en el “Bar de Andrés el de la cara cortá”. Allí visulizó grandes estacas y vergajos hechos con tiras de neumáticos, y encima de la mesa del Jefe Local de Falange, “Ricardito Rabito Mona”, una máquina de esquilar borregos “para pelar a la Pasionaria” (sic). Una vez pasado por este centro y “acariciados” eran enviados al campo de concentración de Santiago o Higuera de Calatrava. Una vez allí, fueron siendo reclamados por las autoridades vencedoras de Porcuna (Alcalde, Jefe de Falange, cura y otros), para pasar a las cárceles de Porcuna (Igesia de Jesús o Torre-Castillo). Muchos no lo consiguieron, y si salieron fueron para ser fusilados sin previo juicio, aunque éste fuese una farsa.

Una vez en Porcuna, maniatados, eran enviados a la sede de Falange y alojados en los sótanos. Desde aquí, tanto Víctor Funes Pineda, como Javier Morente Garrido, sacaron todas sus confesiones a fuerza de golpes y torturas. Una vez “calmados” eran trasladados a la Iglesia de Jesús o al Castillo. Entre los verdugos que se encontraban en estas cárceles improvisadas, deshumanizadas, y feroces, estaban Fernando Lupiáñez Ocaña, “El Vinagrero”, el “verdugo más repugnante del pueblo”, según Garrote; Ricardo Recuerda Millán, “Rabito Mona”; Antonio F. Aguilera Rueda, “Gronzón”; José Bermúdez López , “Pepón”; un hijo del “Sordo Pérez”, apodado “Tranquilla”; “El Zapatillero”; un guardia civil apedillado “Gila”; Matías Ruano Ortega “El Municipal”, jefe de la cárcel; “El Rubito de la Morena”; Manuél “el Sastre”; Juan de Dios Avellaneda; Victoriano León; y, Valeriano Párraga Quero, “Párraga”, entre otros. Entre otras torturas y barbaridades, un día amarrararon las manos a la espalda a un chico de Higuera de Calatrava, “lo tendieron en el suelo, le amarraron los pies con una cuerda y lo colgaron en la parte inferior del púlpito de la iglesia con la cabeza hacia abajo” (sic). Allí estuvo tres días sin auxilio de nadie. Una vez cadáver, se lo llevaron como si nada hubiese pasado.

Sello de Falange Española Tradicionalista de las JONS de Porcuna (Jaén)
Por esta “escuela” pasó, sin duda, Manuel Valenzuela Torres.

La denuncia contra Manuel Valenzuela le vino precisamente de los elementos más reaccionarios y sanguinarios de la época, a saber: Victor Funes Pineda (Delegado de Información e Investigación de Falange Española y de las JONS), cerebro ideológico de la represión, junto a varios alcaldes, señoritos y curas; Ricardo Recuerda Millán (Ricardito “Rabito Mona”), uno de los Jefes Locales de Falange, cruél y sádico como él mismo; José Pérez de Adana y José Bermúdez López (falangistas).

En la “farsa” denuncia se le acusó de ser el “Jefe de la guardia de los que murieron en El Barranquillo”.

En la declaración de Manuél Valenzuela se dice:
- El 25 de agosto de 1936 se alistó voluntario en las milicias.
- Fue voluntario para hacer la guardia en la Parroquia. Era cabo de la misma.
- Hay una corrección en su declaración: “ingresa el 10 de agosto en las milicias”.
Firma dicha declaración y la corrobora el falangisla Sebastián Pérez Bellido, que hace de secretario.

El 13 de abril de 1939, José Luís Amador Roldán, teniente provisional, abogado, Juez Militar nº 25, decreta prisión preventiva contra Manuél Valenzuela. Certifica la custodia y prisión el Jefe de la misma, Matías Ruano “El Municipal”.

El 15 de junio, Antonio Gallo Aguilera, Alcalde de la gestora de aquellos días, aparte de decir, que perteneció a los partidos de izquierda, tampoco hace referencia a que participase en El Barranquillo. Pueden testificar contra Manuél, Pedro Casado Gascón y Gumersindo Ureña Cubero.

El 17 de junio comparecen ante el Juéz los denunciantes arriba indicados. Lo acusan de requisas de ganado, saqueos a cortijos y de atacar a “los nacionales” en Albendín, Baena y Castro del Río. Nada dicen de que participase en las ejecuciones de El Barranquillo.

El 20 de junio, tras dos meses en prisión, torturado y apaleado, comparace ante el Juéz y ratifica la declaración hecha ante Víctor Funes.

Ese mismo día, declara Gumersindo Ureña Cubero, Cabo Municipal, de 60 años de edad. No hace ninguna referencia a los sucesos del El Barranquillo.

El 21 de junio, Javier Morente, Delegado de Información e Investigación de la Falange, dice: “ Que acompañó hasta el lugar del crimen” a los asesinos de El Barranquillo. Acreditan dichos hechos Manuél Gascón Toribio.

El 22 de junio, Pedro Casado Gascón, Cabo de la Guardia Municipal de 66 años, tampoco menciona que participase en los sucesos de El Barranquillo.

El 23 de junio, el testigo de Falange, Manuél Gascón Toribio, de 42 años, lo acusa de conducir a los presos al Barranquillo y participar directamente en el asesinato. Se había dictado sentencia.

El 3 de agosto de 1939, el Juéz Amador Roldán, dicta Auto de Procesamiento, acusando a Manuel Valenzuela de:
- “Se alzó en armas contra el glorioso movimiento nacional”.
- “Detuvo a elementos de orden, requisó granos y ganado, ...”.
- Fue “Jefe de la cárcel”. Curioso, porque unas veces era “jefe”, otras “guardián”, otras “cabo”.
- ... y “participó en los asesinatos de El Barranquillo”.
Se le acusa, finalmente, de “presenciar asesinatos, alzarse en armas y otros”. Firma: José L. Amador Roldán.

Le designan un abogado defensor: “al de turno correspondiente” (sic). Firma también: Manuél Valenzuela.

Manuel Valenzuela, ante las preguntas del “juez militar”, responde:
- ¿Perteneció a las izquierdas?: No.

- ¿Tomó parte en los combates de Castro del Río y El Carpio?: No.
- ¿Vestía ropas de Guardia Civil?: No.
- ¿Estuvo de guardia en la Parroquia?: No.
- ¿Condujo a los presos a El Barranquillo?: No.
De su conducta pueden testificar: José Vázquez Alonso y Manuel Bellido.

El 5 de agosoto, Manuel Bellido, dijo que era miliciano, que prestó servicios en la cárcel, combatió a los “nacionales” en Valenzuela y que intercedió por los familiares presos de derechas. José Vázquez Alonso, dijo que era miliciano, hacía guardia en la sacristía, que se portaba bien con los presos y que hizo servicios de guardia cerca de Valenzuela.

En el auto-resumen inculpatorio de 5 de agosto de 1939, se le acusa de:
- “Se alzó el armas contra el glorioso alzamiento nacional”;
- “Detuvo personas de orden, requisó granos y ganado”;
- “Tomó parte en los combates con las fuerzas nacionales”;
- “Vistió ropas de guardia civil”; y,
- “Fue jefe de la cárcel y conductor de los presos al Barranquillo y presenció el asesinato de los mismos. Se portó bien con los presos”.
Este simulacro de juicio se hizo contra otros 15 compañeros de infortunio simultáneamente. Nos referimos a Eulogio Cabezas Acuña; Juan Casado Gallego; Juan Cobo Casado; Pablo Garrido de la Hoz; Rodrigo González Gutiérrez; Francisco González Requena; Manuel Jaén Millán; Antonio López Méndez; Benito Morente de la Torre; José Ocaña Castillo; Fernando Orozco Cañas; Francisco Requena Aguilera; Francisco Rojas Merino; Juan Ruiz Morente y Juan Sánchez Ruano.

Muchos de ellos fueron acusados gracias al “ingenio” de Víctor Funes Pineda, que como ideólogo de la represión en Porcuna, creó un personaje, como si de una tragicomedia se tratase. Dicho personaje inventado, pero real, había estado supuestamente preso durante el dominio republicano, y fue él quien enterró a las víctimas de la represión “roja” en el cementerio. Era perfecto !!!!. Así, con este testigo que sobrevivió, podría acusar y condenar impunemente a todo el que quisiera, aunque no hubiese estado en Porcuna. Tal era el caso de José Ocaña Castillo, que en el mes de septiembre ya se encontraba prestando servicio en el 1er. Batallón de Jaén en esta ciudad, por lo nunca pudo participar en esta matanza. El personaje, analfabeto, no sabía leer ni escribir, fue Antonio Arjonilla Moreno, conocido como “El Tonto Capote”; que una vez usado por D. Víctor Funes, fue enviado a la cárcel de Jaén y fusilado. Así se las gastaba este señorito resentido que a tantos incocentes mandó al patíbulo, a la cárcel o la vejación.

En el mes de agosto de 1939, los presos fueron trasladados en camiones a la Cárcel Provincial de Jaén. En enero se les hizo el consejo de guerra en un sólo acto; siendo condenados a muerte. El seis de febrero de 1940 los 16 acusados fueron fusilados en el cementerio de San Eufrasio de Jaén.

A día de hoy, no sólo nadie se acuerda de ellos, ni de la injusticia que se cometió, si no lo que es peor, que un nieto de Manuel Valenzuela, actualmente concejal del PP de Porcuna, votase en contra recientemente de una propuesta de APLI a favor del juez Garzón; y para más inquina personal, le dedicara el nombre de una calle a Antonio Aguilera Ruedas, “Gronzón”, falangista, artífice de la Casa de la Piedra, carcelero de su abuelo, uno de los represores más feroces de la postguerra (sobre todo contra los canteros), y que en su libro “Historias de un loco andaluz, artífice de la Casa de Piedra”, se refiere así a los “vencidos” republicanos: “Una vez acabada la guerra, pues lo mejor que se hizo fue poner “jáquimas” simbólicas y cabestros a todos los que las necesitaban, y de esta forma evitaríamos que se comieran lo que no era suyo. Qué labor más fantástica!, Qué obra más sublime!.” (p. 50).



Descansen en paz todos ellos





miércoles, 14 de abril de 2010

Andrés Salas Navarro y Manuel Biedma Quero


























Andrés Salas Navarro fue fusilado un 15 de noviembre de 1939, junto a su paisano Manuel Biedma Quero, Jefe de la Policía Local de Porcuna. Los dos fueron compañeros de presidio de Rafaél Montilla García, alcalde republicano del PSOE. Como él, han estado 70 años ausentes, desconocidos, olvidados.

En los documentos que se adjuntan queda claro que fueron ejecutados en la Prisión Provincial de Baza (Granada), al igual que otros muchos.

Agradeceríamos cualquier información adicional sobre ellos.




martes, 13 de abril de 2010

domingo, 10 de febrero de 2008

Cinco fusilados más en un mes de febrero

Un sombrío día de 5-11 de febrero de 1941, morían acribillados en el cementerio de San Eufrasio cinco paisanos de Porcuna. Se trata de un cantero, un estudiante y tres jornaleros sin tierra.

Aquel día, fusilados también, morían un total de 29 personas en las tapias de ese mismo cementerio. En ese mes de febrero la represión contra "los enemigos de clase" fue dura y cruenta para muchos de los presos que hacinados que vivían en condiciones de insalubridad y precariedad en la Prisión Provincial y el convento de Santa Clara de Jaén. En ese mes se produjeron 110 fusilamientos sumarísimos. El ritmo de ejecuciones no disminuiría en los días siguientes ...

Estos son los cinco fusilados aquella triste mañana de un 5 y 11 de Febrero de 1941:


1.- Justo Aguilera Cobo, 38 años, cantero.

2.- Teodosio Ruiz Padilla, 22 años, estudiante.

3.- Santiago Cobos Heredia, 29 años, jornalero sin tierra.
4.- Manuel Galán Pérez, 32 años, jornalero sin tierra.
5.- Manuel Zumaquero Estrella, 59 años, jornalero sin tierra.


QUE LA TIERRA LES SEA LEVE. DESCANSEN EN PAZ.


sábado, 9 de febrero de 2008

EL CANAL DE LOS PRESOS DEL BAJO GUADALQUIVIR



Franco ideó un complejo sistema para explotar a los presos políticos que encerró en sus cárceles. Más de 110.000 vivieron esclavizados en campos de trabajo. Varios miles, además, fueron subarrendados a empresas privadas hasta 1970. En la imagen, presos construyen el Canal del Bajo Guadalquivir.

Terminada, en abril de 1939, las operaciones bélicas de lo que se conoce como Guerra Civil, todos los órdenes de la vida española quedaron afectados por las nuevas condiciones políticas y económicas impuestas por los vencedores.
Con el fin de la contienda, comenzaron los controles de residencia y desplazamiento, las cartillas de racionamiento y el exilio o la prisión de cientos de miles de españoles derrotados.
El Servicio de Colonias Penitenciarias Militarizadas, fue creado en Septiembre de 1939, con el fin de utilizar a los reclusos en obras de utilidad nacional. Uno de sus mayores proyectos, fue la obra hidráulica del Canal del Bajo Guadalquivir, conocido popularmente como Canal de los Presos. Entre 1940 y 1962, gracias al trabajo de los prisioneros de guerra y de represaliados políticos, numerosos terratenientes sevillanos transformaron sus latifundios de secano en tierras de regadío y se construyeron varios poblados de colonización.

En el año 1940, La 1ª Agrupación del Servicio de Colonias Penitenciarias Militarizadas, situó sus dos primeros campos de trabajo en la fincas de La Corchuela y los Arenales, en el término de Dos Hermanas, a 5 y 10 kilómetros aguas abajo, en dirección a Lebrija. El 20 de enero de 1940, llegaron al campamento los primeros treinta presos que iban a trabajar en la construcción del canal. Entre ellos se encontraba el campesino lucentino Vicente Borrego Rivas, de 34 años.
A lo largo del año, arribarían otros 1.500 penados. En noviembre de 1941 las obras del canal recibieron un nuevo impulso, al encargarse la 6ª Agrupación de otra sección de las obras. 750 penados llegaron al campamento, que se había levantado a unos cinco kilómetros, en la finca Los Merinales

Los reclusos confinados en los distintos campamentos del Bajo Guadalquivir, procedían de las más diversas regiones de España, aunque un 61% eran andaluces. Los presos vivían una existencia desarraigada, lejos de sus habituales lugares de residencia y en condiciones infrahumanas.

Además, el trabajo que realizaron, sobre todo en los primeros años, fue de gran dureza por la falta de instrumentos técnicos y por la propia situación de los campamentos. Muchos de los penados, una vez que consiguieron la libertad, encontraron enormes dificultades para rehacer sus vidas. Desterrados o sometidos a una fuerte exclusión social, no podían acercarse a sus lugares de origen, por lo que en muchos casos no tuvieron más opción que quedarse trabajando en el canal, ahora como asalariados libres o libertos.

Los presos construyeron 30 km. de los 160 km. que tienen el canal en su totalidad, concretamente, el tramo que comprende desde La Rinconada, hasta Dos Hermanas. El trabajo de los presos finaliza en la intersección con el canal del Salado, que tiene su origen en la presa “Torre del Águila” (también construida parcialmente por los presos políticos) en el término municipal de Utrera y junto a la localidad de El Palmar de Troya (pueblo creado por los familiares de los presos). Sin embargo, es más difícil definir,, con precisión, el lugar exacto donde comienzan a trabajar, ya que los presos eran desplazados a otros tramos, incluso cercanos a la localidad de Lora del Río, o sea, junto a su nacimiento en Peñaflor.

Los proyectos para la transformación en regadío de las marismas del bajo Guadalquivir se remontan a principios del siglo XIX. Tan vasta operación hidráulica pasó por numerosas vicisitudes asociadas a los conflictos de intereses afectados por la derivación de aguas del Guadalquivir. Desde los de los gestores del Puerto de Sevilla, hasta la participación de la empresa privada en la financiación de las obras. Todo lo cual se reflejó en la compleja trayectoria de su planificación y ejecución. Son elocuentes de esta complejidad, las características del primer tramo (previsto inicialmente como navegable), la propia secuencia de su construcción, las modificaciones de los proyectos por la incidencia de otras obras públicas (autopista, aeropuerto o polígonos industriales), la cambiante delimitación de las zonas regables y, en consecuencia, las previsiones de agua de riego y dotaciones por unidad de superficie.

Las referencias bibliográficas sobre la propia obra hidráulica demuestran el interés que suscitó tan ambicioso proyecto. Aunque son muy escasas, o prácticamente nulas, las referencias a la forma en que se llevó a cabo la construcción de sus primeras secciones. No fue la única obra que se realizó por presos políticos en Andalucía, pero sí la más significativa, al menos en las comarcas occidentales.
De todas formas, lo que sí conocemos –por la memoria presente y viva de sus testigos– es que el desarrollo de estas obras dejó huellas profundas. Por ejemplo, en el tejido urbano de los alrededores de Sevilla.
Las barriadas de Bellavista o Torreblanca no se entienden sin la actividad directa generada por las obras del canal y las transformaciones hidráulicas del Bajo Guadalquivir. Pero, también, de forma indirecta, por las derivadas de una población reclusa que vivió en los campos de concentración al servicio de estas obras, y en cuyos aledaños se asentaron sus familiares en condiciones penosas de supervivencia y drama humano. La realización del “Canal de los Presos”, significó no solamente una transformación importante del espacio físico, sino que también se tradujo en un cambio social y urbano en los municipios que recibieron a los prisioneros políticos.

INFORMACIÓN EXTRAÍDA DE http://www.pangea.org/~spcgta/PRESOS.htm

Estos son los ciudadanos de Porcuna que pasaron por el Canal de los Presos:

- Luis Callado Hueso
- Juan del Pino Castro
- Francisco Garrido Aguilera
- Luis Quero López
- Manuel Sánchez Ruano
- Manuel de la Torre Ruano
- Rafael Villa Corpas



NOTA: para cualquier aclaración u aportación de información sobre el listado de represaliados contactar con: nombresporcuna@gmail.com

Información aportada por: Todos los Nombres de Porcuna (Jaén)

miércoles, 6 de febrero de 2008

Fusilados 16 paisanos tal día como hoy



Hoy se cumplen 68 años del fusilamiento en el cementerio de San Eufrasio (Jaén) de 16 paisanos de Porcuna.

En un día gris de 6 de Febrero de 1940 estos 16 paisanos de diversas edades morían acribillados por balas franquistas después de que alguien de su propio pueblo ordenase tan macabra actuación. Hay que decir, que ese día solo se fusiló a porcunenses, como si de un monográfico del horror se tratase. Poderosamente llama la atención la edad de los ejecutados, pues apenas superaban la treintena de años. Se cebaba, una vez más, la violencia franquista sobre aquellos jornaleros y obreros que más combatividad habían opuesto a la oligarquía terrateniente y la derecha extrema.

De los 16 ejecutados, 14 eran jornaleros sin tierra, un albañil y un chófer. Aquí están sus nombres para el recuerdo de tod@s.
 
  1. Eulogio Cabezas Acuña, 32 años.
  2. Juan Casado Gallego, 37 años.
  3. Juan Cobo Casado, 36 años.
  4. Pablo Garrido de la Hoz, 30 años.
  5. Rodrigo González Gutiérrez, 35 años.
  6. Francisco González Requena, 33 años.
  7. Manuel Jaén Millán, 28 años.
  8. Antonio López Mendez, 50 años
  9. Benito Morente de la Torre, 45 años.
  10. José Ocaña Castillo, 28 años.
  11. Fernando Orozco Cañas, 38 años.
  12. Francisco Requena Aguilera, 48 años.
  13. Francisco Rojas Merino, 38 años.
  14. Juan Ruiz Morente, 49 años.
  15. Juan Sánchez Ruano, 45 años.
  16. Manuel Valenzuela Torres, 43 años.
QUE LA TIERRA LE SEA LEVE.
EN SU HONOR Y HOMENAJE.

sábado, 2 de febrero de 2008

Muerte en prisión de Manuel Rosel Coba


Hoy se cumplen 68 años en la muerte en la Prisión Provincial de Jaén de Manuel Rosel Coba (02/02/1940), anciano de 74 años de edad, con motivo de una bronquitis crónica, provocada por las extremas y duras condiciones de las prisiones franquista. En su memoria.

Al día siguiente, serían fusilados otros paisanos nuestros, Benito Herrera Toribio, de 28 años y Pablo Santiago Ruiz, de 48 años de edad, ambos jornaleros. Que la tierra de su fosa común en el cementerio de San Eufrasio (Jaén) les sea leve.

lunes, 28 de enero de 2008

Nuevos datos sobre la represión

Gracias a la colaboración de tod@s tenemos en nuestras bases de datos nuevos datos sobre dos paisanos que padecieron en sus carnes la represión franquista. Se trata de SANTIAGO COBO HEREDIA, fusilado en Jaén en 1941 y de FELIPE HERRERA RUANO, muerto en un campo de prisioneros en Cantabria, en 1938. Este último caso lo desconocíamos, como otros tantos de los cuales vamos teniendo información.

Pinchen en los nombres para ampliar la información.