LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.
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jueves, 28 de febrero de 2013

Porcuna 28-F: decepción y adopción.

Manifestación por Andalucía. Fuente: Centro de Estudios Andaluces (2011)

Si echamos un vistazo a la “galería de hijos ilustres o adoptivos” del pasado siglo XX en Porcuna, tanto en la obra de Eugenio Molina R. de Aguilera (1925), como en la de Manuel Heredia Espinosa (1994), encontraremos tres particularidades que hoy serían reprobables por una sociedad que se autodenomina “igualitaria”, “democrática” y defensora de los Derechos Humanos. A saber: los valores ensalzados otrora por las autoridades no fueron otros que la milicia, la sangre (propia), la patria, y las heroicas gestas de armas; sin olvidar su participación en intrigas palaciegas, asonadas, golpes de estado y consecuentes crímenes; mezclados con piadosos personajes, místicos hombres que blandían la cruz como si de una espada se tratase en su peculiar misión evangelizadora; y, finalmente, toda una saga de políticos, endémicos y endogámicos, viva imagen del conservadurismo agrario español, verdadera plaga bíblica de langosta, donde convergía la posesión de la tierra, con el omnímodo poder en las instituciones políticas y sociales de la época. La segunda particularidad, nada desdeñable, es la inexistencia del sexo femenino entre tanto héroe y testosterona, como si en Porcuna no hubiese habido mujer alguna -sin incluir a la patrona- que por méritos civiles, humanos o mundanos, sobresaliese por otras cualidades que no fuesen las espirituales o el acarreo sudoroso de cántaros en plena batalla contra el gabacho. Amas de casa, maestras, parteras, enfermeras, escritoras, sufragistas, …, el llamado despectivamente “de profesión su sexo o sus labores”, de izquierdas o de derechas, son y han sido relegadas al olvido, cosificadas dentro de una sociedad falócrata e intransigente. La tercera, igual de repugnante, es que este año se cumple, en el mes de noviembre, sesenta años de la concesión de la primera “Medalla de oro y brillantes de la ciudad” a Franco, el mayor “criminalísimo” de la Historia de España, y al que nada le debemos los porcunenses, salvo el dolor y el hambre sufridos como consecuencia de su golpe de estado. Vergüenza nos debería de dar a los ciudadanos de Porcuna, no ya por el incumplimiento de la llamada Ley de Memoria Histórica, sino por higiene democrática, que un dictador siga ostentando honores y distinciones que deberían estar reservados a aquellos que le combatieron




"no entiendo como un poder civil puede conceder honores y distinciones a un orden claramente diferenciado como es el poder eclesiástico"




La fidelidad, el clientelismo, una monarquía decadente y dos dictaduras nos han dejado un siglo XX erosionado, una serie de huellas arqueológicas propias de misóginos y evergetas, en forma de adopciones, placas conmemorativas, medallas, cruces y viejos rótulos callejeros desconchados, que ufanos y soberbios, retan el paso de los años, conmemorando lo mejorcito de cada época de la historia, cuando no de la histeria colectiva, en forma de cruz de los caídos por Dios y por la Patria.


Ha sido el PP de Porcuna, si no recuerdo mal, el mismo que en 1980 nos decía “Andaluz, éste no es tu referéndum”, el que ha convertido el 28 de Febrero en el Día o la Gala de Andalucía, de los hijos ilustres y adoptivos, de las chatarreras, los diplomas y premios de consolación. Desconozco sinceramente si el Ayuntamiento de Porcuna tiene una ordenanza o reglamento de títulos, honores y distinciones  para “premiar” a los hijos u otras personas los “servicios” prestados a la comunidad, a Porcuna. Desconozco, dicho sea de paso, los principios y criterios que deben guiar esas concesiones, aunque suponemos, por paralelismo en otras administraciones, que no hay otras opiniones salvo las del Alcalde, el Pleno Municipal y algún “asesor” que suele saber de todo y de nada. Tampoco, por seguir hendiendo, el pueblo, al que no se le ha pedido opinión, conoce el expediente acreditativo de sus merecimientos, salvo cuando todo el pescado está vendido, allí en el auditorio del viejo cine, encorsetados en sus trajes, con sus corbatas ahogadizas, y por “ovatio”, como si del senado romano se tratase, el “hijo”, adoptado sin pasar por el hospicio, consigue las bendiciones populares.



"Ha sido el PP de Porcuna, si no recuerdo mal, el mismo que en 1980 nos decía “Andaluz, éste no es tu referéndum”, el que ha convertido el 28 de Febrero en el Día o la Gala de Andalucía, de los hijos ilustres y adoptivos, de las chatarreras, los diplomas y premios de consolación".
 


Pues bien, este 28 de Febrero de 2013 tendremos un nuevo “hijo adoptivo” de Porcuna. Desconozco cuáles son sus merecimientos, salvo las notas autobiográficas que he leído a través de la  web del Ayuntamiento de Porcuna, donde el homenajeado nos relata sus méritos, que son los que tocan, pues los deméritos tendrían que contarlos otro. No voy a entrar, y además no lo sé, en qué ha consistido su labor evangelizadora desde que fuese párroco o profesor en Porcuna. Buenas personas ha habido siempre, y no han sido merecedoras de ningún distingo, y creer en Dios, difundir su palabra y hacer su trabajo en suma, como cualquier obrero u oficinista, no debiera ser merecimiento alguno digno de encumbrar. Además, no entiendo como un poder civil puede conceder honores y distinciones a un orden claramente diferenciado como es el poder eclesiástico, que ya en su organigrama de funcionamiento tiene perfectamente engrasados sus ascensos y reconocimientos desde que son tonsurados. Es como si el pleno municipal de Porcuna nombrase  presidente de gobierno a Rajoy, cuando evidentemente no le corresponde.




Sí, este reverendo padre desde hace años es el Presidente de la Comisión de Causas de Santos, o lo que es lo mismo, el encargado de proponer los procesos de canonización de los mártires religiosos asesinados durante la pasada contienda civil. 


Uno de los más grandes literatos y pensadores que ha dado el siglo XX, José Saramago, nos decía “somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”. Pues bien, para aquellos que piensen que los que nos dedicamos a la Historia y la recuperación de la memoria social de nuestros olvidados y lastrados antepasados, no merecemos ni el suelo que pisamos, ni los alimentos que ingerimos, así como que nuestra lucha consume recursos de los que carecemos en tiempos de crisis, les diré, sin ninguna animadversión personal, que nuestro párroco adoptivo desde hace muchísimos años, y gracias en parte a los medios económicos que le proporciona la Iglesia católica (una parte es dinero público), se dedica en cuerpo y suponemos que en alma, a la recuperación de la memoria de los santos mártires caídos en la cruzada contra el marxismo. Sí, este reverendo padre desde hace años es el Presidente de la Comisión de Causas de Santos, o lo que es lo mismo, el encargado de proponer los procesos de canonización de los mártires religiosos asesinados durante la pasada contienda civil. Es precisamente en 2007, en pleno debate de la llamada Ley de Memoria Histórica, cuando el obispo de Jaén le encarga, como si de una nueva contrarreforma se tratase, impulsar el “estudio histórico, serio y bien fundamentado sobre los avatares” de la Iglesia entre 1936-1939. El resultado no se hizo esperar, y en 2010 en la sacristía de la catedral de Jaén, se presentó el libro de Manuel López Pérez, “La persecución religiosa en la provincia de Jaén. 1936-1939”. Su afán por canonizar, e incluso beatificar si se diese el caso, a los santos mártires lo ha llevado en varias ocasiones a Roma  para entrevistarse con altas personalidades eclesiásticas y exponerle el tema de marras, entre los que se encuentra su propio tío, Manuel Aranda Espejo, asesinado en Monte López Alvárez (Martos), cuya asociación también preside en lo que parece ser una nueva “cruzada” adaptada a los nuevos tiempos.


Nuestro párroco se ha dejado caer en los últimos años con algunas perlas en la Revista de la Cofradía de Alharilla (RCA), donde nos ha narrado, sin demasiado rigor histórico, los martirios sufridos por varios religiosos, entre los que se encuentran seis porcunenses, aunque sólo uno fuese asesinado en Porcuna un 14 de diciembre de 1936. Se trata de Felipe Vallejo Molina, del que nuestro adoptado párroco nos dice que “le mataron porque era sacerdote y por la labor que llevaba, anunciando y propagando la Religión Católica” (RCA:2011:26), sin citar la fuente de procedencia, si bien pudiera ser el sobrino del fallecido, el también cura Rafael Vallejos (que no cita, pese a tener varios escritos sobre su tío). Tampoco menciona en el martilogio que el cura Felipe Vallejos confundía ciertamente las labores divinas con las mundanas, al participar con cierto descaro en la política de los años veinte y treinta del pasado siglo (cfr. Victoriano Guisasola Menéndez). Fue concejal durante la dictadura de Primo de Rivera, alfonsino convencido y militante activo del partido de Renovación Española, de orientación derechista que finalmente se integró en Falange. Naturalmente, esto no es óbice para que fuese asesinado. Tampoco nuestro adoptivo presidente de la “Comisión Causas de Santos” hace mención alguna a los demás párrocos o religiosas que salvaron su vida gracias a la intervención de las autoridades republicanas, como pudiera ser el caso de Ramón Anguita que vivió en zona roja; o las hermanas de San José, que siguieron con sus labores y atendiendo a los heridos en el hospital de San Benito.


Finalmente, para no extendernos más, considero que no es la persona más indicada para otorgarle el título de hijo adoptivo de Porcuna; ya que en ninguno de sus escritos, como religioso que es, hay palabras de reconocimiento a las otras víctimas, a los miles de asesinados, encarcelados, torturados y represaliados por un régimen, el franquista, que tampoco condena. Jesús nunca estuvo al lado del poder, y precisamente fue el poder quien lo mató, ¿por qué tendríamos nosotros que reconocer a un hijo adoptivo que excluye a los otros, los vencidos, y menosprecia con su silencio los derechos humanos?.


Arturo Pino.


28.02.13. Proyecto TLNPorcuna.



miércoles, 30 de enero de 2013

Un cura jiennense se suma a la recogida de firmas para abolir la Ley de Memoria Histórica.


La extrema derecha nacional católica del PP y algunos otros salvapatrias e invasores de Polonia, han decidido a través del llamado "Foro Historia en Libertad", y los joseantonianos de "Plataforma 2003" (que son los mismos), recoger firmas para abolir o derogar la llamada "Ley de Memoria Histórica" del gobierno de Zapatero. Bien. Hasta la fecha (momento en el que se escribe) se han recogido 1.109 firmas de personas con profundos valores democráticos. Hasta aquí todo normal, unos viendo el continente, otros el contenido y otros mirando a Cuenca. Nada nuevo bajo el sol, salvo que cinco años después de la mentada y alicortada Ley, un sacerdote de la Diócesis de Jaén, Tomás de la Torre Lendínez, se deja caer por estos lares con las siguientes lindezas a través de su blog:

"Durante el largo periodo del zapaterismo hubo que tragar unas leyes infumables todavía vigentes gracias a los complejos de la derecha representada por el gobierno del partido popular, aunque ostenta la mayoría absoluta.

Una de esas leyes inicuas fue la mal llamada de la memoria histórica, fuente de conflictos revanchistas y de odios familiares y vecinales.

Se ha levantado una recogida de firmas para rogar al presidente del gobierno que anule esta ambigua ley, gracias a la cual han ocurrido sucesos lamentables en muchos pueblos españoles que habían enterrado los odios de la Guerra Civil al inicio de la Transición".


A la perorata desde el púlpito virtual le sigue la "exposición de motivos" de aquellos que propugnan la derogación; rubricada finalmente con una coletilla, nada cervantina, de nuestro párroco:


"Espero que esta campaña de recogida de firmas tenga éxito y pronto veamos a un valiente gobierno de España quitando esta y otras leyes que han arruinado a nuestra Nación económica y moralmente para muchos años.


Tomás de la Torre Lendínez"

Es evidente, como diría Ernst Nolte en relación al nazismo, que "el pasado no quiere irse". Es evidente, como diría Julián Casanova, que "el olvido oficial, que es lo que sigue presente en España, no hará desaparecer el recuerdo de las víctimas -del franquismo-, porque nadie ha encontrado todavía la fórmula para borrar los pasados traumáticos, que vuelven a la superficie una y otra vez". Es evidente, que no se pueden cerrar las heridas sin conocer la verdad. Y es que Tomás de la Torre Lendínez pretende no solo sermonear a sus incondicionales, sino que hace un llamamiento yihadista  a desenvainar la espada de la fe católica para combatir la anti-españa, a las hordas zapateristas, y de paso la homexesualidad, el aborto, y otras normas del todo humanas y nada divinas.

"Mujeres caídas", como eufemísticamente las llamó la Iglesia.

La Iglesia católica y sus pastores, lejos de mantenerse "neutrales" en democracia, y en política, lejos de salvar las almas en su lecho de muerte, lejos de predicar la pobreza sin vivir de Dios, siguen con su "errequeerre", que no es otro que canonizar o beatizaficar al "mártir caído" en la Cruzada; cuando su papel debería ser ir de puerta en puerta, de esquina en esquina, de cementerio en cementerio, y de cárcel en cárcel, pidiendo "perdón" por bendecir y apoyar las miles de muertes que el golpe militar y la dictadura  produjeron en la España católica, apostólica y romana de Franco.

Sí, el Sr. Tomás de la Torre, y su pontífice (que sí critica los crímenes nazis), parece que solo tienen memoria selectiva para los "martirizados" durante el dominio rojo; quedando en una anécdota, evidentemente, la declaración y cumplimiento de los derechos humanos. La Iglesia debería recapitular,  bajarse de su púlpito barroco y comenzar a mezclarse con los trabajadores de cuello azul, en vez de hacer continuos llamamientos a la "salvación de España" y a la "cruzada" contra los infieles.

Ya está bien de "honor y gloria" para unos; y silencio y humillación para otros. Es hora de que la Iglesia en España pida perdón cristiano; es hora de que la Iglesia reconozca su implicación en el golpe militar del 18 de Julio de 1936. Sí, aunque duela, aunque produzca vómitos y convulsiones, es hora de decir que buena parte del clero se implicó en la trama de las denuncias, informes y delaciones acusatorias contra el rojerío que había perdido la guerra. Es hora de decir que apoyaron la masacre, la dictadura y el terror. Es hora de decir, que traficaron con vidas humanas, las robaron, las vendieron y lo peor de todo, las desarraigaron de sus familias, concepto éste, que junto al matrimonio entre un hombre y una mujer, la Iglesia tanto dignifica para golpear siempre que puede al colectivo de gays y lesbianas. Es hora, en suma, de que la Iglesia católica, su jerarquía, condene públicamente el franquismo, lo rechace y elimine de las fachadas impolutas de sus iglesias las cruces y vítores a sus caídos, pues son precisamente esos símbolos de la dictadura y el martilogio, los que siguen hurgando en las heridas del pasado. Son esos monumentos al fascismo los que nos recuerdan diariamente que debemos seguir luchando, combatiendo, por la libertad, la democracia,la paz y un Estado laico.

Por eso, Sr. de la Torre Lendínez, como dicen en mi pueblo, "zapatero a tus zapatos". Dedíquese a la salvación de las almas y cuelgue de una vez la escopeta que se va a hacer daño.

Por la retirada de símbolos franquistas en Porcuna

miércoles, 31 de octubre de 2012

El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)

Con premeditación, nocturnidad y alevosía ha sido restituida en Porcuna la "Cruz de los Caídos"
Reposición de la nueva cruz de los caídos en Porcuna (Jaén) el pasado 29.10.2012
Ni olvidamos, ni nos quedaremos con los brazos cruzados


En la tarde-noche de ayer, con premeditación, nocturnidad y alevosía fue retirada del monumento apologético del franquismo la vieja cruz, y sustituida por una nueva. El martiologio fascista, que incumple tácitamente la llamada Ley de Memoria Histórica, es considerada por nosotros como una ofensa a los valores de una sociedad democrática y un insulto a todas las víctimas que provocó el franquismo durante y después de la guerra (1936-1976). En suma, entendemos la sustitución de la cruz como una provocación de los herederos de la dictadura y la Iglesia, que lejos de coadyuvar a la llamada "reconciliación" y al "cierre de las heridas", están provocando nuevos resentimientos en unos momentos especialmente sensibles donde hasta la propia democracia está siendo cuestionada.

No podemos, no queremos y no debemos permitir que en un espacio público, de convivencia ciudadana, albergue expresiones contrarias a los valores de una sociedad democrática.

Por ello, en aplicación de la Ley o del sentido común, exigimos a las Administraciones Públicas que tomen las medidas oportunas para la retirada total del "monumento" erigido durante la dictadura, como así aprobó el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Porcuna en la sesión de 24 de abril de 2001. A su vez, instamos a que se construya un símbolo que represente a todas las víctimas de la guerra y de la dictadura, con especial mención a los ciudadan@s de Porcuna.



cruz_caidos_mutilada
Antigua cruz, mutilada por el el paso del tiempo. Fuente: Deporcuna.com


Fotografía: Abside lateral de la Iglesia Parroquial de Porcuna (Siglos XIX-XX). Plaza de Andalucía. Porcuna, Jaén. Todos los Nombres de Porcuna (Jaén). 30.10.12


Si tienes opinión, apúntate a:

"Por la desaparición de la simbología franquista en Porcuna"

NOTAS:

LA RENOVADA CRUZ DE LOS CAÍDOS DE PORCUNA INCUMPLE TÁCITAMENTE LA LLAMADA LEY DE MEMORIA HISTÓRICA. 

¡Cumplase pués la retirada de la misma!!!

Artículo 15. Símbolos y monumentos públicos.

1. Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas.

2. Lo previsto en el apartado anterior no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley.

3. El Gobierno colaborará con las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales en la elaboración de un catálogo de vestigios relativos a la Guerra Civil y la Dictadura a los efectos previstos en el apartado anterior.

4. Las Administraciones públicas podrán retirar subvenciones o ayudas a los propietarios privados que no actúen del modo previsto en el apartado 1 de este artículo.

Fuente: LEY 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura.


Apartado de correos nº 47-23790. Porcuna (Jaén)
nombresporcuna@gmail.com


miércoles, 1 de agosto de 2012

La orza ponzoñosa del franquismo: Ruiz Gallardón y Queipo de Llano

Franco, Queipo y el cardenal Ilundain. Foto tomada de El Trastevere

"De él provienen muchos de nuestros ministros y altos cargos, a él miran con añoranza, y a él se deben aquellos que han bebido de esa orza ponzoñosa que fue el franquismo"


A nadie le debe pasar desapercibido que la derecha más rancia, nacionalcatólica  y vomitiva ha llegado a este país, o mejor dicho, nunca se fue y siempre ha estado aquí desde aquella magnífica y "modélica transición democrática". El PP (antes lo hizo el PSOE), acólitos y lacayos llevan varios meses pasando la guadaña por España, agujereando donde pueden todas las históricas conquistas sociales, privatizando lo público y amordazando a los ciudadanos. En nombre de la "estabilidad presupuestaria", el apaciguamiento de los "mercados" y los bancos, se reforma sin consenso la sacrosanta constitución, se legisla a golpe de decretos-leyes por mayoría absoluta y se aplican todo tipo de recortes sobre unas clases sociales cada vez más depauperadas, desahuciadas  y de estómagos vacíos. Nada bueno puede traer esto. La vuelta a un estado centralizado es un hecho, la España de las autonomías en vez de evolucionar a la federación, es hoy un enfermo terminal que a través de micro golpes de estado institucionales está entrando en coma profunda. La sociedad se encuentra prisionera, deprimida, atrapada en una crisis que sin duda no la ha provocado, sino aquellos otros que nos dicen ahora que "debemos de arrimar el hombro" para salir de ella. Por el contrario, los políticos, los banqueros, el capital en suma, llenan las páginas de periódicos y medios de comunicación (conservadores, por cierto) con escandalosos casos de corrupción, especulaciones millonarias, abusos de poder, prebendas, deterioro de las instituciones (incluida la monarquía) y demás envites de acoso y derribo al llamado eufemísticamente "estado del bienestar". No es el país el que se encuentra en crisis, son sus instituciones, su modelo de estado, nuestra soberanía nacional, el desigual reparto de la riqueza y una Unión Europea que entró en crisis desde el propio tratado de Maastricht, al anteponer la cohesión económica sobre la cohesión social de los ciudadan@s de la Unión. 


Pues bien, aunque esta introducción, necesaria y de pataleo, pareciese que no tiene nada que ver con la noticia a continuación, sí lo tiene y mucho. Me explico: la iglesia y el conservadurismo más retrógrado de nuestros país siempre, y decimos bien, está mirando al pasado, releyéndolo, atornillando preceptos sacados de la ley de las doce tablas o de los principios fundamentes del Movimiento. Estos rebrotes fascistas, como el que hoy traemos, no son otros que seguir  apuntalado ese pasado del que no quieren moverse. De él provienen muchos de nuestros ministros y altos cargos, a él miran con añoranza, y a él se deben aquellos que han bebido de esa orza ponzoñosa que fue el franquismo. Aquí el botón de muestra de nuestro querido siempre ministro de Justicia.

El ministro de Justicia, en una imagen tomada de republica.com

Poco tacto o mucho despiste es lo que ha demostrado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, al publicarse en el BOE el pasado 17 de julio, el mismo día que se cumplía el aniversario del alzamiento militar que originó la Guerra Civil en 1936, la renovación del Marquesado de Queipo de Llano al nieto del general franquista del mismo nombre, uno de los militares más sanguinarios del conflicto.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) denuncia que Gallardón ha sancionado con su firma la renovación del título nobiliario creado y otorgado por el dictador Francisco Franco a Gonzalo Queipo de Llano (1875-1951), el general que instauró un régimen de terror en Sevilla e hizo de la violación de los derechos humanos un arma de guerra. Sin ningún tipo de pudor, Queipo de Llano ejerció la violencia indiscriminada contra la población sevillana -sólo en seis meses fueron fusiladas más de 3.000 personas- y alentó a sus tropas franquistas a violar a las mujeres de los republicanos. Sus discursos y arengas a los soldados rebeldes, retransmitidas diariamente por Radio Sevilla, pasaron a la historia de la ignominia por su zafiedad, su machismo y su crueldad. 



Algunas de las frases "célebres" de Queipo de Llano

“Serán pasadas por las armas, sin formación de causa, las directivas de las organizaciones marxistas o comunistas que en el pueblo existan y en el caso de no darse con tales directivas, serán ejecutados un número igual de afiliados, arbitrariamente elegidos”. 



"¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo para callar a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen a uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré”. 


“Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos lo que es ser hombre. De paso, también a las mujeres de los rojos que ahora, por fin, han conocido hombre de verdad y no castrados milicianos. Dar patadas y berrear no las salvará”.