LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.
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jueves, 6 de junio de 2013

Alfredo Caro Barrera, combatiente en Teruel.

Soldados republicanos atienden a los heridos "facciosos" en el frente de Teruel. Fuente: todocoleccion.com

Alfredo Caro Barrera, fue natural de Porcuna (Jaén), nacido en 1911 hijo de Manuel y Encarnación, jornalero, casado con Misericordia Hueso Palomo, sabe leer y escribir y tuvo su domicilio en Calle Comedero nº 10. Antes del golpe de estado de 1936 había pertenecido a la UGT, sin militar en partido alguno.


A finales de 1936 abandonó Porcuna por miedo a las fuerzas rebeldes que se aproximaban a la localidad, ingresando voluntariamente en la llamada “Columna Cartón” el 15 de marzo de 1937, combatiendo principalmente en Teruel. Allí fue detenido el 28 de marzo de 1939, donde se encontraba sirviendo con el grado de sargento, pasando luego a las cárceles y campos de concentración de León, Avilés y Gijón, donde se encontraba en noviembre de 1940. En el sumario constan importantes firmas de falangistas porcuneros que avalaron con ella la “buena conducta” del inculpado; al igual que informes desfavorables de la Guardia Civil, o la Alcaldía. Amén de estas misivas, consta otra de su esposa, Misericordia Hueso Palomo, que de manera desgarrada pide clemencia para su marido, sin entender muy bien porqué se encontraba detenido. En julio de 1941 su procedimiento sumarial pasa a la autoridad militar de la 2ª Región Militar, siendo encerrado en la cárcel de Jaén el 25 de agosto de ese mismo año.


El auditor de guerra, el 31 de mayo de 1943, dictó el sobreseimiento del procedimiento sumarial al no haberse probado que tomase parte “en hechos delictivos”. Salió de la cárcel de Jaén el 31 de octubre de 1941 en virtud del mandamiento del Presidente de la Comisión Provincial de Clasificación y Excarcelamientos.

Se instaló en Porcuna, en la calle Mesón.


FUENTES:


- Procedimiento sumarísimo y de urgencia 1.076, legajo 780 nº 22.747 contra Alfredo Caro Barrera. Archivo Histórico Tribunal Militar Togado 2º de Sevilla.
- Procedimiento sumarísimo y de urgencia 403, legajo 513 nº 17.807 contra Alfredo Caro Barrera. Archivo Histórico Tribunal Militar Togado 2º de Sevilla.


DIRECCIÓN POSTAL PROYECTO TODOS LOS NOMBRES DE PORCUNA



nombresporcuna@gmail.com


Apartado de correos nº 47-23790. Porcuna (Jaén)



Regala un libro para escribir otro.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Quintas y Milicias (1936): una fuente histórica fundamental en la localización de desaparecidos. I

Soldados republicanos capturados en Seseña

El final de la guerra el 1º de abril de 1939, supuso una reorganización profunda en el ejército franquista. Por un lado era necesario licenciar a los combatientes "nacionales", pero por otro, era necesaria la reeducación de los miles de soldados republicanos que abarrotaban los campos de concentración y las cárceles de Franco. Nacían así los llamados Batallones de Soldados Trabajadores y la "mili de Franco", para todo el rojerío por un espacio temporal nunca inferior a los tres años.

Así, el Ministerio del Ejército ordenaba mediante publicación en el BOE del 20 de octubre de 1939 a que se procediese al alistamiento, rectificación y clasificación de los alistados procedentes de los remplazos de 1936, 37, 38, 39, 1940, y 41. El Ayuntamiento, en nuestro caso el de Porcuna, mediante bando requería a los interesados, a sus padres o tutores y demás personas para que concurriesen en la Casa consistorial a los efectos oportunos del alistamiento. Los mozos o representantes tenían que acreditar documentalmente su situación y actuación durante la guerra y atestiguar haber servido en el ejército "nacional" o "rojo". "Los que se encontraran actualmente sirviendo en los Ejércitos de Tierra, Mar o Aire, o incorporados en campos de concentración, batallones de trabajadores o en otros centros cualquiera, deberán (...) comunicarlo por medio de certificación. (...) la rectificación tendrá lugar el 8 de enero" de 1940.

Como Uds. ya habrán deducido los legajos de "Quintas y Milicias" desde el año 1936 a 1941, van a proporcionarnos una información primordial para aproximarnos a otras formas de represión que han dejado poca o ninguna documentación escrita; así como al fenómeno de los desaparecidos, bien en combate, bien por ejecuciones sumarísimas en aplicación del bando de guerra golpista, y de las que apenas ha quedado rastro documental. En estos documentos encontramos también a aquellos que se encuentran en cárceles y campos de concentración; como aquellos otros que se suponen se encuentra ya exiliados en otros países. Hay que advertir, sin embargo, que en algunas ocasiones, los familiares (padres y madres principalmente) del victimario republicano y de izquierdas, suelen mentir o por lo menos no decir toda la verdad, para intentar salvar de las purgas y las condenas a sus hijos. Las autoridades franquistas, por otro lado, no aceptarán documentos certificadores de defunción que provengan del gobierno republicano (comisariados generalmente), considerando al mozo prófugo o fugitiva. Éstos, sin duda, son los casos más numerosos entre las distintas quintas. Los prófugos son aquellos que ya no se encuentran en Porcuna, y sus familias no han presentado ninguna alegación al respecto. Detrás de este numeroso grupos se encuentran, seguramente, un gran número de muertos en edad militar o como consecuencia de fusilamientos, éxodo o muertes por los efectos destructivos de la guerra. Decir, finalmente, que también aparecen, evidentemente los mozos que apoyaron o fueron movilizados por los golpistas, aunque en caso de muerte, suelen tener certificados de defunción, quedando excluidos de sus deberes militares.

Al ser los listados de los que disponemos muy numerosos, iremos publicando poco a poco y para empezar el remplazo de 1936, es decir, aquellos nacidos en Porcuna en 1915, que contarían con 21 años de edad a efectos de movilización militar.

Finalmente, como siempre, hacemos un llamamiento a los familiares para que se pongan en contacto con nosotros con el fin de ampliar la información de estas escuetas fichas. Gracias.

FUENTE:

- Alistamiento, rectificación y clasificación de los alistados en el reemplazo de 1936. Archivo Histórico Municipal de Porcuna, consultado en noviembre de 2012.

Lorenzo González Santiago
Lorenzo González Santiago, Bon. Disciplinario nº 43 de Barcelona
Lucas Vallejos Cañas
Lucas Vallejos Cañas, posiblemente muerto en combate con el Ejército Popular

MANUEL DEL PINO CESPEDOSA
Manuel Del Pino Cespedosa, Bon. de Trabajadores nº 3 de Tetuán

Manuel González Moreno
Manuel González Moreno, Bon. Disciplinario nº 3. Liberado el 8/07/1942

Manuel Juárez García
Manuel Juárez García, prófugo

Manuel Liébana Gutiérrez
Manuel Liébana Gutiérrez, prófugo

Manuel Marina Garrido
Manuel Marina Garrido, prófugo

Manuel Millán Pino
Manuel Millán Pino, prófugo

Manuel Morente Morente
Manuel Morente Morente, prófugo

Miguel toribio lópez
Miguel Toribio López, prófugo

Pedro Aguilera Máez
Pedro Aguilera Máez, Bon. Trabajadores de San Vicente de Castillet, Manresa (Barcelona)

Pedro Carrillo Serrato
Pedro Carrillo Serrato. Bon. Trabajadores nº 212, Puente Merchán (Marruecos)
Ramón Serrato Torres
Ramón Serrato Torres, prófugo.

sábado, 11 de agosto de 2012

La difícil posguerra para los excombatientes franquistas


Paisana y Policía Montada de Sevilla en Porcuna
Policía Montada rebelde, conversando con una porcunense. Primeros días de 1937

Las fuentes de la época estiman que unos 7.000 porcunenses abandoraron la localidad en la segunda quincena del mes de diciembre de 1936, es decir, huyeron de los ataques fascistas a partir del 14, día en el que Porcuna sufrió su primer bombardeo con víctimas mortales. Las elevadas cifras represivas ejercidas por los facciosos en la localidad, estimadas por nosotros alredor de unas mil víctimas directas, en contraposición de otras localidades jiennenses (la mayoría sin investigar), pudieran explicarse en parte por dos motivos que no son excluyentes: uno, el regreso de los huidos de la zona republicana (donde se encontraban importantes derechistas) a los que había que "desinfectar" y adoctrinar en la nueva fe nacionalcatólica; y dos, al odio, rencor, y venganza de aquellos que ostentaron el poder franquista a partir del mes de abril de 1939, que no eran otros que los excautivos de tradición derechista y caciquil y aquellos otros que habían perdido algún ser querido durante la contienda, bien, fruto de la represión o las bombas republicanas; bien, por sus propias hazañas bélicas (¡fuego amigo!).

Es evidente que la guerra la ganaron unos y la perdieron otros. Cientos de republicanos, socialistas y comunistas, pero también una enorme mancha informe proletaria sin convicción definida, sufrieron en sus carnes el calor del metal, las torturas, el hambre, la cárcel, el destierro, el exilio o la muerte en presidio. Por el contrario, a los vencededores, según su estatus en la pirámide del nuevo orden, coparían todos los puestos civiles, policíacos y paramilitares que el régimen ofrecía. Pero, ¿se vieron todos beneficiados por la victoria?. Evidentemente no. La realidad sería otra, y desde luego, los mejores cargos, las mayores dignidades y emblemas quedaron en manos de la derecha tradicional y caciquil de Porcuna (con alguna salvedad). Los demás, matones incluidos, ocuparon los cargos medio-bajos del organigrama político-social. Pero, ¿qué hacer con los excombatientes, con todos aquellos que desarraigados de sus hogares, obligados en la mayoría de los casos a empuñar las armas en favor de la causa nacional, deambulaban como los perdedores por las calles de Porcuna en busca de un mendrugo de pan?. Pues bien, el régimen franquista, pese a las pensiones de guerra (ínfimas), se vió incapaz de ofrecer alimento y trabajo a todos aquellos que habían sido obligados a dar su sangre por España. La pobreza fue tan generalizada que el franquismo pese a querer dar un trato de favor a los suyos, se veía impotente en alimentar a una población depauperada. Así, con un pueblo destrozado por las bombas, una economía arruinada, cientos de jóvenes mutilados y la mitad de los brazos en prisión, el trato preferencial para los excombatientes, con el fin de mitigar sus miserias y hacer frente al paro estacional propio de economías de subsistencia basadas en los cultivos de verano e invierno, no fue otro que ofrecerles ciertos puestos seguros (aunque estacionales) en el nuevo organigrama de la economía de la autarquía. Este trato preferencial, como se reconocía en el artículo 16 del Fuero del Trabajo (1938) pretendía que la juventud combatiente accediese a los puestos de trabajo, honor o de mando, a los que tienen derecho como españoles y que han conquistado como héroes. En las actas capiturales del ayuntamiento franquista de posguerra hay continuos nombramientos de "empleados públicos", pero pocos son los excombatientes. Predominan los excautivos y algún que otro "caballero mutilado". Es evidente que el régimen tuvo problemas con los excombatientes, que el caso de Porcuna no deberieron ser más de 150 (incluidos sus muertos). Algunos vieron una oportunidad en la ya comenzada Guerra Mundial, enrolándose en la División Azul; otros, hastiados de guerras y de aventuras quedáronse en Porcuna a la espera del reparto de las migajas que ofrecía el régimen.

La guerra la ganaron ellos
Fuente: Archivo Histórico Municipal de Porcuna (Jaén). 2012
Y el régimen, como veremos, repartía esas migajas, como se observa en el oficio que firma Luis López Martínez, Delegado de Excombatientes de Falange (al que curiosamente le da el visto bueno su hermano Francisco, como alcalde accidental), hace un llamamiento a todos los antiguos combatientes (91 según listado de 1940) para trabajar como molineros en las fábricas de aceite de la localidad, perdiendo sus derechos en el caso de no presentarse e inscribirse. Los parias en suma, aunque victoriosos, seguirían siendo tales en el nuevo régimen.

Fuente: 

- Oficio del Delegado Local de Excombatientes de Falange, Luis López Martínez, de fecha del 7 de diciembre de 1941. Archivo Histórico Municipal de Porcuna (Jaén). 2012.


Apartado de correos nº 47-23790. Porcuna (Jaén)
nombresporcuna@gmail.com