LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.

domingo, 31 de marzo de 2013

De profesión "sus labores": mujeres represaliadas.

Dibujo de Joan Reilly

El nacimiento de sociedades femeninas a finales del siglo XIX y sobre todo en los primeros veinte años del siguiente, nada tienen que ver con el feminismo actual enfocado más en cuestiones de género que de lucha de clases (desideologización del sistema capitalista). El asociacionismo femenino nac al socaire de la lucha combativa del movimiento obrero tras la revolución industrial; se sentían hermanas y hermanos de una misma clase: la trabajadora. Si bien los socialistas defendían celosamente la igualdad legal de los dos sexos, y para ello creían necesario un cambio de mentalidad, la realidad, tanto en origen, como durante la República, confirmará que la emancipación de la mujer pasaba necesariamente por el abandono de los fuertes y peyorativos prejuicios existentes, la alfabetización, y evidentemente, una postura anticlerical frente a una Iglesia (la misma de hoy) mesiánica que se aprovechó de las altas tasas de analfabetismo femenino para imponer su ideología paternalista y cristiana. No es extraño entonces que los socialistas, por ejemplo, denunciaran constantemente el oportunismo político de la Iglesia por su campaña de proselitismo entre los obreros y las mujeres. No faltó, como nuestra "joven roja", quien les recordó constantemente el tradicional antifeminismo de la Iglesia y su nula defensa de los derechos de la mujer trabajadora.

Tomada de "Búscame en el ciclo de la vida"

En Porcuna, tanto el movimiento obrero, como el feminista están poco estudiados. Eruditos, historiadores y algún que otro aprendiz de brujo, se han centrado más en la vida e iconografía de los santos patrones, que en la historia de las sociedades. Fue nuestra paisana Francisca Aguilera Ruiz, en su obra "La restauración borbónica Porcuna (1875-1923)" (pp. 128 y ss), donde casi en primicia escribía someramente sobre el movimiento feminista en nuestra localidad. Fue en 1919, en plena revolución obrera y campesina, entre las mieses ardiendo y el hedor de la sangre seca provocada por la guardia civil y los guardas de campo de los caciques locales, cuando nació la primera y única sociedad femenina en Porcuna de índole proletaria. Su nombre fue "El Despertar Femenino", cuya primera presidenta fue Úrsula Morente Pérez (1878-1965), adscrita al movimiento ugetista y socialista de "Paz y Libertad".

"Hoy hemos fusilado a uno de tus hijos, mañana le tocará al siguiente"


La Constitución Republicana del 9 de diciembre de 1931 supuso para la mujer española un importantísimo avance en derechos que serían truncados violentamente con el golpe de estado fascista y el final de la contienda el 1º de abril de 1939. La mujer volvería de nuevo, tras el breve periodo republicano, a las cavernas de la historia, a la iglesia, la cocina y a la familia patriarcal. La igualdad de sexos y derechos, la prohibición de la discriminación laboral, la protección del trabajo de las mujeres, el seguro de maternidad, el derecho de voto, la reforma de la familia, con el reconocimiento del matrimonio civil y el divorcio, ... serían cortados de raiz por la férrea dictadura nacional-católica impuesta por la Iglesia y los militares. Son los conocidos como "recortes" de hoy en día; son la misma oligarquía de antes; son los que nos gobiernan sin demasiados hiatus.

La represión del 36 y la consecuente dictadura darían al traste con todas las conquistas sociales y políticas de las mujeres, para dar paso a un modelo de familia fuertemente jerarquizado, como el régimen, donde el hombre es músculo y cerebro; la mujer, vagina y matriz. "Las tardes, con sol; los toros, bravos; las mujeres, guapas; el coñac, Domecq", como diría Juan Eslava Galán en "Los años del miedo" (2009) citando un famoso anuncio radiofónico del torero Belmonte.

Pues bien, en Porcuna la represión física y económica del franquismo afectó  a 71 mujeres que hayamos documentado hasta en momento. A 29 se le abrieron expedientes de incautación de bienes. Otras 35 fueron sometidas a consejos de guerra militares; 3 fueron fusiladas en Córdoba sin juicio alguno; 5 fallecieron en prisión por enfermedades y hambrunas; 35 fueron encarceladas y 10 murieron en distintos bombardeos golpistas. Como vemos, el camino hacia el Imperio, hacia Dios, hacia el Eje, se anduvo pisoteando calaveras, exterminando al adversario.

Alegoría de la República
Alegoría de la República en forma de mujer

La represión física y psicológica, por desgracia, son algunas de las violencias peor documentadas en las llamadas cuestiones de género. El silencio, la vergüenza y los traumas pasados, nos impiden profundizar en ella, aunque sabemos que fue la mayoritaria. La mujer sufrió el escarnio, el rapado, el aceite de ricino, vejaciones varias, abusos, ... y un largo etc. La humillación constante acompañó a aquellas esposas, hijas o viudas de "rojos". Torturas como las del paisano y teniente Escobedo, otrora juez militar, que paseaba por las celdas de Jaén donde se encontraban presas las madres y les decía: "Hoy hemos fusilado a uno de tus hijos, mañana le tocará al siguiente". Este héroe de Rusia, de poco más de veinte años, símbolo de virilidad descerebrada, aún  hoy se le recuerda en Porcuna con una calle para oprobio de todas las madres ultrajadas.

Sirvan estas líneas de homenaje y reconocimiento a nuestras bisabuelas, abuelas, madres y hermanas, que con toda virulencia sufrieron la represión de un régimen desquiciado, genocida, machista y  pegajoso en demasiadas conciencias actuales.

Arturo Pino

domingo, 24 de marzo de 2013

Documentos y fotografías inéditas de Teba (Málaga)

Hace casi un año (lo hará en mayo) el Director del Archivo Comarcal de Pallars Jussá, Fernando Lázaro Ochoa, a través de una amiga que tenemos en común y a la cual le conseguimos el consejo de guerra de su abuelo, aquí en Sevilla, nos facilitó dos documentos y dos fotografías relacionados con la guerra civil y la consecuente represión franquista. 

Se trata de dos documentos de FET (uno perteneciente a Antonio Jiménez Guerrero) y dos fotografías, una con soldados republicanos y la otra con paisanos, pertenecientes, según la información aportada por el director, de vecinos de la ciudad malagueña de Teba, en la comarca de Anquera. Pues nada, que aquí la colgamos para conocimiento general y por si a los familiares pudiera ayudarle.

Para ampliar la información de la misma se pueden poner directamente en contacto a través de la página web del archivo de Pallars Jussá. Gracias.


 



Más info en: Arxiu Comarcal del Pallars Jussà
Carrer del Mercadal, s/n
25620 Tremp
Telèfon: 973-651337
Fax: 973-654929

 Guerra o revolución: El Partido Comunista de España en la guerra civil

jueves, 14 de marzo de 2013

Ángel Viñas, un historiador comprometido con la República

"Si la Guerra Civil es todavía origen de controversia, se debe a que la derecha no desea remover un pasado sangriento que la hace aparecer bajo una luz negativa".

"La historiografía franquista, que todavía ejerce una tremenda influencia sobre los historiadores conservadores de la Guerra Civil, opera por medio de un mecanismo que yo, junto al profesor Alberto Reig Tapia, he llamado ejercicio de proyección. Por ello entiendo que los franquistas atribuyen el comportamiento de su propio bando a sus oponentes políticos o militares. De este modo encuadran la reacción republicana a la rebelión militar como resultado de un proyecto revolucionario, cuando en realidad se trató de un estallido espontáneo, respuesta a una sublevación militar cuidadosamente planeada y en buena medida incitada por partidarios civiles. Acusan a la República de solicitar ayuda extranjera —es decir, soviética— con el fin de imponer un Estado totalitario, cuando la verdad es que fueron los monárquicos los que comprometieron material de guerra de los italianos antes de la sublevación. Hablan de la creación de una ‘república popular’avant la lettre, controlada por los comunistas, mientras que en realidad fue la derecha la que generó el fascismo español que realmente existió. Condenan la matanza de españoles patriotas, cuando fueron los militares rebeldes los que empezaron de inmediato a masacrar a sus adversarios. Denuncian la supuesta dependencia de la República respecto a Stalin para distraer de la dependencia mucho mayor de Franco respecto a Hitler y Mussolini. Vemos cómo funciona el mismo mecanismo en el caso del bombardeo de Guernica en abril de 1937. De la destrucción se culpó a los ‘vascos bolchevizados’ o a las ‘huestes de dinamiteros asturianos’, pero en realidad el bombardeo fue resultado de órdenes directas emitidas por el mando del Ejército del Norte a la Legión Cóndor nazi”. Todas estas afirmaciones se basan en evidencias laboriosamente recogidas de archivos españoles y extranjeros".

Los dos párrafos pertenecen a la entrevista realizada por  Sebastián Faber al historiador Ángel Viñas, bajo el título:  "Tierras de sangre españolas: Ángel Viñas, historiador de combate", publicado por Sinpermiso el pasado 13 de enero de 2013.

Enlaces de interés:

- Biografía de Ángel Viñas Martín.
- Algunos de sus artículos publicados en El País. 
- Artículos publicados por Sin Permiso. 
- Artículos y entrevistas realizadas en Público.
- Bibliografía del autor en La Casa del Libro. 

Los mitos del 18 de julio

domingo, 10 de marzo de 2013

Eduardo Peláez López, "caído por Dios y por España"

Tropas de la IV División de Navarra llegan a Vinaroz el 15 de abril de 1938. Imagen tomada de requetés.com

La familia Peláez López de Porcuna fue una de las que más seres queridos perdieron durante la pasada fratricida contienda en el llamado “bando nacional”, al morir en combate dos de sus hijos en poco menos de tres meses. Hoy hablaremos de Eduardo, el joven sargento que con poco más de 23 años dejó de existir como consecuencia, no se olvide, de un golpe de estado militar.


Eduardo Peláez López nació el 9 de diciembre de 1914 en Porcuna (Jaén), hijo de Eduardo Peláez Millán (labrador) y Josefa López Ramos (su sexo), con domicilio en la Calle Francisco Funes o Altozano nº 6, según los documentos que se consulten. En su expediente personal de “Quintas y Milicias” que se conserva en el Archivo Histórico Municipal de Porcuna, Eduardo ya era soldado voluntario cuando le tocó incorporarse a filas en el año de 1935, por lo que el golpe de estado del 17 de julio de 1936 le sorprendería probablemente en la milicia, quizás en el protectorado marroquí, dentro del Batallón de Cazadores de “Las Navas” nº 2 de Larache.


Poco, por no decir nada, salvo los fragmentos documentales que hemos ido recogiendo a lo largo de los años, sabemos de la vida militar de este joven porcunense, que al igual que su hermano Juan, por necesidad u honor, se incorporaron al ejército colonial español durante la República.


Ha sido gracias a esa investigación silenciosa, constante, que llevamos en el Archivo Histórico Municipal de Porcuna, donde hemos encontrado la fecha de su muerte y el lugar donde presuntamente se encuentra enterrado. Y es que “… una guerra larga significaba la victoria total. Franco eligió la opción más cruel que, en su punto de vista, también era la más efectiva”, escribiría Dionisio Ridruejo, cuando el “generalísimo”, lejos de cualquier prescripción militar, decidió virar hacia levante, hacia Valencia, cuando la zona republicana había quedado dividida en dos con la toma de Vinaroz el 15 de abril de 1938.


En este contexto, en lo que los historiadores llaman la “Ofensiva de Levante”, el ejército franquista intentó avanzar en varias ocasiones sobre Valencia sin conseguir su objetivo,  estrellándose continuamente en las defensas republicanas del Maestrazgo. En estos combates participaría el Batallón de Cazadores de “Las Navas” nº 2 de Larache, perteneciente a la IV División de Navarra; y en estos combates, cerca del pueblo de Chert, el sargento Eduardo Peláez López perdería su vida un 18 de mayo de 1938, pocos meses después del fallecimiento en el frente de Teruel de su hermano Juan, un 4 de febrero de aquel año.

Emblema de la IV División. Imagen tomada de "todocoleccion.com".

Si bien su defunción nunca fue inscrita en el registro civil de Porcuna, sí sabemos por el telegrama postal del “Capellán del Cuartel General de la IV División” que sus restos mortales reposan en el cementerio católico de Chert/Xert (provincia de Castellón), y que a partir de esa fecha la desconsolada familia Peláez López comenzaría a cobrar una nueva pensión de guerra de 3 pesetas diarias por la pérdida en “acción de guerra” de su segundo hijo.


Finalmente, honor y gloria le dispensarían las autoridades locales al grabar los nombres de los dos hijos en el llamado monumento a los “Caídos por Dios y por España” de la Iglesia parroquial de Porcuna. Dolor, muchísimo dolor, … y pérdida de la razón, serían las medallas heredadas por unos afligidos padres que no entendían de guerras, ni de colores ni de partidos.


No quisiéramos terminar sin poner a disposición de los familiares aquellos documentos que hemos compendiado a lo largo de estos años, incluyendo el “Telegrama postal” enviado desde el Cuerpo de Ejército de Navarra el día 19 de mayo de 1938, un día después de su muerte en combate. Agradeceríamos también, cualquier otra información por parte de su familia.

FUENTE

- Acta de nacimiento de Eduardo Peláez López. Registro Civil de Porcuna, consultado en 2011.
- Expediente personal del reemplazo del año 1935 de Eduardo Peláez López. Número de alistamiento: 98. Legajo “Quintas y Milicias”. Archivo Histórico Municipal de Porcuna (consultado en 2012).
- “Minutas de mutilados de guerra por la patria y fallecidos en acción de guerra. Año 1938”. Archivo Histórico Municipal de Porcuna (consultado en 2013).





Apartado de correos nº 47-23790. Porcuna (Jaén)
nombresporcuna@gmail.com


Regala un libro para escribir otro.

 "España partida en dos"

martes, 5 de marzo de 2013

“El sentir de una joven. A las mujeres de Porcuna”.

8 de marzo 2013, Día Internacional de la Mujer Trabajadora
Procesión por las calles de Porcuna previsiblemente durante la República

Tú, mujer del trabajo, que eres la llamada a transformar este estado en que vivimos y que con tu esfuerzo estás sosteniendo esta plaga de parásitos con sotana, y os vemos con esa ambición tan ciega: vosotras que todos los días al amanecer camináis sin acordaros de vuestro hogar hacia la iglesia, para oír a hombres hipócritas, farsantes, que dicen llamarse humanitarios y defensores de Cristo, esos vampiros que os pregonan una cosa que nadie por muy cerca que haya estado de Cristo, ha podido verla.


Y sin embargo vosotras, mujeres de Porcuna, seguís con vuestros pensamientos en el engaño.


Vosotras, mujeres trabajadoras, que, como yo, sois hermanas de todos los explotados, yo, desde estas columnas os recomiendo que dejéis la iglesia, que embrutece las conciencias y que no dan provecho alguno; dejad esos antros religiosos y venid conmigo, con nuestros hermanos, a formar en las filas de los humildes, vuestros hijos, hermanos y esposos, desde donde haréis vuestra única defensa, para así mañana, que vuestros hijos no sean unos esclavos y servidores de la indigna burguesía, para que salgan hombres libres, que tengan derecho a disfrutar  una cosa que a nadie más que a ellos les pertenece, y para que puedan decirles a estos parásitos sin conciencia que si quieren vivir con nosotros tienen que trabajar, y de lo contrario los arrojaremos como una cosa repugnante y podrida, y los enterraremos para que esa mala semilla no fructifique en nuestro suelo. Por último, yo que siento los trallazos criminales del régimen capitalista, yo que siento un cariño grande por la humanidad, os pregunto: ¿es acaso humanitario el que en nombre de Cristo acompañen un cadáver - si es que aflojas las pesetas - y si no las aflojas no te acompañan?. ¿Es de ser humanitario que llegue un anciano a la puerta de uno de esos ensotanados a pedirle una limosna y lo despidan en nombre de Dios, sin darle nada?.


Y yo os pregunto, mujeres de Porcuna: ¿era esa la doctrina que Jesucristo predicaba?. No. Cristo dijo: “Ama a tu prójimo como a tí mismo”; también dijo: “dad de comer al hambriento”. ¿Hacen algo los sacerdotes que vosotras tanto veneráis. Los sacerdotes sólo dicen: “aquí se pide para Dios pero no se le da ni a Cristo”.


Por eso yo os pido que os dejéis de esas rutinas falsas, e ingreséis en las Casas del Pueblo, que es donde nosotras encontramos algunas mejoras y para todas juntas con nuestros padres, hermanos e hijos, luchas para implantar la República Socialista.


¡Apartaros de la iglesia!


Una joven roja



Artículo tomado de el Diario Democracia (Jaén). Agosto de 1934.

jueves, 28 de febrero de 2013

Porcuna 28-F: decepción y adopción.

Manifestación por Andalucía. Fuente: Centro de Estudios Andaluces (2011)

Si echamos un vistazo a la “galería de hijos ilustres o adoptivos” del pasado siglo XX en Porcuna, tanto en la obra de Eugenio Molina R. de Aguilera (1925), como en la de Manuel Heredia Espinosa (1994), encontraremos tres particularidades que hoy serían reprobables por una sociedad que se autodenomina “igualitaria”, “democrática” y defensora de los Derechos Humanos. A saber: los valores ensalzados otrora por las autoridades no fueron otros que la milicia, la sangre (propia), la patria, y las heroicas gestas de armas; sin olvidar su participación en intrigas palaciegas, asonadas, golpes de estado y consecuentes crímenes; mezclados con piadosos personajes, místicos hombres que blandían la cruz como si de una espada se tratase en su peculiar misión evangelizadora; y, finalmente, toda una saga de políticos, endémicos y endogámicos, viva imagen del conservadurismo agrario español, verdadera plaga bíblica de langosta, donde convergía la posesión de la tierra, con el omnímodo poder en las instituciones políticas y sociales de la época. La segunda particularidad, nada desdeñable, es la inexistencia del sexo femenino entre tanto héroe y testosterona, como si en Porcuna no hubiese habido mujer alguna -sin incluir a la patrona- que por méritos civiles, humanos o mundanos, sobresaliese por otras cualidades que no fuesen las espirituales o el acarreo sudoroso de cántaros en plena batalla contra el gabacho. Amas de casa, maestras, parteras, enfermeras, escritoras, sufragistas, …, el llamado despectivamente “de profesión su sexo o sus labores”, de izquierdas o de derechas, son y han sido relegadas al olvido, cosificadas dentro de una sociedad falócrata e intransigente. La tercera, igual de repugnante, es que este año se cumple, en el mes de noviembre, sesenta años de la concesión de la primera “Medalla de oro y brillantes de la ciudad” a Franco, el mayor “criminalísimo” de la Historia de España, y al que nada le debemos los porcunenses, salvo el dolor y el hambre sufridos como consecuencia de su golpe de estado. Vergüenza nos debería de dar a los ciudadanos de Porcuna, no ya por el incumplimiento de la llamada Ley de Memoria Histórica, sino por higiene democrática, que un dictador siga ostentando honores y distinciones que deberían estar reservados a aquellos que le combatieron




"no entiendo como un poder civil puede conceder honores y distinciones a un orden claramente diferenciado como es el poder eclesiástico"




La fidelidad, el clientelismo, una monarquía decadente y dos dictaduras nos han dejado un siglo XX erosionado, una serie de huellas arqueológicas propias de misóginos y evergetas, en forma de adopciones, placas conmemorativas, medallas, cruces y viejos rótulos callejeros desconchados, que ufanos y soberbios, retan el paso de los años, conmemorando lo mejorcito de cada época de la historia, cuando no de la histeria colectiva, en forma de cruz de los caídos por Dios y por la Patria.


Ha sido el PP de Porcuna, si no recuerdo mal, el mismo que en 1980 nos decía “Andaluz, éste no es tu referéndum”, el que ha convertido el 28 de Febrero en el Día o la Gala de Andalucía, de los hijos ilustres y adoptivos, de las chatarreras, los diplomas y premios de consolación. Desconozco sinceramente si el Ayuntamiento de Porcuna tiene una ordenanza o reglamento de títulos, honores y distinciones  para “premiar” a los hijos u otras personas los “servicios” prestados a la comunidad, a Porcuna. Desconozco, dicho sea de paso, los principios y criterios que deben guiar esas concesiones, aunque suponemos, por paralelismo en otras administraciones, que no hay otras opiniones salvo las del Alcalde, el Pleno Municipal y algún “asesor” que suele saber de todo y de nada. Tampoco, por seguir hendiendo, el pueblo, al que no se le ha pedido opinión, conoce el expediente acreditativo de sus merecimientos, salvo cuando todo el pescado está vendido, allí en el auditorio del viejo cine, encorsetados en sus trajes, con sus corbatas ahogadizas, y por “ovatio”, como si del senado romano se tratase, el “hijo”, adoptado sin pasar por el hospicio, consigue las bendiciones populares.



"Ha sido el PP de Porcuna, si no recuerdo mal, el mismo que en 1980 nos decía “Andaluz, éste no es tu referéndum”, el que ha convertido el 28 de Febrero en el Día o la Gala de Andalucía, de los hijos ilustres y adoptivos, de las chatarreras, los diplomas y premios de consolación".
 


Pues bien, este 28 de Febrero de 2013 tendremos un nuevo “hijo adoptivo” de Porcuna. Desconozco cuáles son sus merecimientos, salvo las notas autobiográficas que he leído a través de la  web del Ayuntamiento de Porcuna, donde el homenajeado nos relata sus méritos, que son los que tocan, pues los deméritos tendrían que contarlos otro. No voy a entrar, y además no lo sé, en qué ha consistido su labor evangelizadora desde que fuese párroco o profesor en Porcuna. Buenas personas ha habido siempre, y no han sido merecedoras de ningún distingo, y creer en Dios, difundir su palabra y hacer su trabajo en suma, como cualquier obrero u oficinista, no debiera ser merecimiento alguno digno de encumbrar. Además, no entiendo como un poder civil puede conceder honores y distinciones a un orden claramente diferenciado como es el poder eclesiástico, que ya en su organigrama de funcionamiento tiene perfectamente engrasados sus ascensos y reconocimientos desde que son tonsurados. Es como si el pleno municipal de Porcuna nombrase  presidente de gobierno a Rajoy, cuando evidentemente no le corresponde.




Sí, este reverendo padre desde hace años es el Presidente de la Comisión de Causas de Santos, o lo que es lo mismo, el encargado de proponer los procesos de canonización de los mártires religiosos asesinados durante la pasada contienda civil. 


Uno de los más grandes literatos y pensadores que ha dado el siglo XX, José Saramago, nos decía “somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”. Pues bien, para aquellos que piensen que los que nos dedicamos a la Historia y la recuperación de la memoria social de nuestros olvidados y lastrados antepasados, no merecemos ni el suelo que pisamos, ni los alimentos que ingerimos, así como que nuestra lucha consume recursos de los que carecemos en tiempos de crisis, les diré, sin ninguna animadversión personal, que nuestro párroco adoptivo desde hace muchísimos años, y gracias en parte a los medios económicos que le proporciona la Iglesia católica (una parte es dinero público), se dedica en cuerpo y suponemos que en alma, a la recuperación de la memoria de los santos mártires caídos en la cruzada contra el marxismo. Sí, este reverendo padre desde hace años es el Presidente de la Comisión de Causas de Santos, o lo que es lo mismo, el encargado de proponer los procesos de canonización de los mártires religiosos asesinados durante la pasada contienda civil. Es precisamente en 2007, en pleno debate de la llamada Ley de Memoria Histórica, cuando el obispo de Jaén le encarga, como si de una nueva contrarreforma se tratase, impulsar el “estudio histórico, serio y bien fundamentado sobre los avatares” de la Iglesia entre 1936-1939. El resultado no se hizo esperar, y en 2010 en la sacristía de la catedral de Jaén, se presentó el libro de Manuel López Pérez, “La persecución religiosa en la provincia de Jaén. 1936-1939”. Su afán por canonizar, e incluso beatificar si se diese el caso, a los santos mártires lo ha llevado en varias ocasiones a Roma  para entrevistarse con altas personalidades eclesiásticas y exponerle el tema de marras, entre los que se encuentra su propio tío, Manuel Aranda Espejo, asesinado en Monte López Alvárez (Martos), cuya asociación también preside en lo que parece ser una nueva “cruzada” adaptada a los nuevos tiempos.


Nuestro párroco se ha dejado caer en los últimos años con algunas perlas en la Revista de la Cofradía de Alharilla (RCA), donde nos ha narrado, sin demasiado rigor histórico, los martirios sufridos por varios religiosos, entre los que se encuentran seis porcunenses, aunque sólo uno fuese asesinado en Porcuna un 14 de diciembre de 1936. Se trata de Felipe Vallejo Molina, del que nuestro adoptado párroco nos dice que “le mataron porque era sacerdote y por la labor que llevaba, anunciando y propagando la Religión Católica” (RCA:2011:26), sin citar la fuente de procedencia, si bien pudiera ser el sobrino del fallecido, el también cura Rafael Vallejos (que no cita, pese a tener varios escritos sobre su tío). Tampoco menciona en el martilogio que el cura Felipe Vallejos confundía ciertamente las labores divinas con las mundanas, al participar con cierto descaro en la política de los años veinte y treinta del pasado siglo (cfr. Victoriano Guisasola Menéndez). Fue concejal durante la dictadura de Primo de Rivera, alfonsino convencido y militante activo del partido de Renovación Española, de orientación derechista que finalmente se integró en Falange. Naturalmente, esto no es óbice para que fuese asesinado. Tampoco nuestro adoptivo presidente de la “Comisión Causas de Santos” hace mención alguna a los demás párrocos o religiosas que salvaron su vida gracias a la intervención de las autoridades republicanas, como pudiera ser el caso de Ramón Anguita que vivió en zona roja; o las hermanas de San José, que siguieron con sus labores y atendiendo a los heridos en el hospital de San Benito.


Finalmente, para no extendernos más, considero que no es la persona más indicada para otorgarle el título de hijo adoptivo de Porcuna; ya que en ninguno de sus escritos, como religioso que es, hay palabras de reconocimiento a las otras víctimas, a los miles de asesinados, encarcelados, torturados y represaliados por un régimen, el franquista, que tampoco condena. Jesús nunca estuvo al lado del poder, y precisamente fue el poder quien lo mató, ¿por qué tendríamos nosotros que reconocer a un hijo adoptivo que excluye a los otros, los vencidos, y menosprecia con su silencio los derechos humanos?.


Arturo Pino.


28.02.13. Proyecto TLNPorcuna.



sábado, 23 de febrero de 2013

Muerte y elegía del joven guerrillero Mateo Alcalá Cabanillas.


Acercarse a la vida y a la muerte del joven guerrillero Mateo Alcalá Cabanillas, apodado "El Berja", es adentrarse de lleno en la tragedia que sufrió nuestro país durante la posguerra, como epígono sangriento de un golpe de estado que comenzó un fatídico 17 de julio de 1936. Y es que la guerra y las matanzas no finalizaron el 1º de abril de 1939. Todos aquellos vencidos que no pudieron huir al extranjero, fueron encarcelados, torturados, expoliados, desterrados, vejados, y asesinados. Los demás, para salvar sus vidas, huyeron al monte. Son ... ¡los de la sierra!.

La familia Alcalá Cabanillas provenía de la cordobesa y anarcosindicalista ciudad de Bujalance. La componían el padre, Manuel Alcalá Rodríguez y la madre, Concepción Cabanillas Chocero. De su unión nacieron por lo menos tres hijos que sepamos, Tomás, Manuel y Mateo.

Mateo Alcalá Cabanillas, pese a su juventud (apenas 20 años) había sido sargento en la 88 Brigada Mixta del Ejército Popular, cuyos comandantes eran los famosos y luego guerrilleros antifranquistas, Juan y Francisco Rodríguez Muñoz, conocidos como los "Jubiles" o "Juíles". A Mateo le cogió el final de la guerra en las sierras cordobesas. Mientras los hermanos Jubiles decidieron continuar la lucha, Mateo se reencontró con su familia en Montoro, donde probablemente habían sido desterrados. Poco después de finalizada la contienda la familia Alcalá dio cobertura en su cortijo de manera permanente a los hermanos y compañeros de los Jubiles; lo que provocaría muy pronto la detención de su madre, Concepción Cabanillas Chocero, por parte de la Guardia Civil y el ingreso de Mateo en un "Batallón de Soldados Trabajadores" con destino en Jerez de la Frontera.

Mateo escapó del batallón esclavo en mayo de 1942, incorporándose de inmediato al grupo guerrillero de los hermanos Jubiles, participando ya en julio de ese año en los golpes de mano dados en Montoro y Pedro Abad.

Acosados siempre por la Guardia Civil y los Guardias de Campo que custodian los latifundios de los terratenientes, el grupo guerrillero llega a tener en muchos momentos una "vida casi normal", donde hasta hay tiempo para las relaciones sentimentales, como la que matendría Mateo con Julia Martínez Pérez, quedando ésta embarazada del hijo al que nunca conocería su padre. Corría el año 1943, y sin que sepamos el motivo o la causa, Mateo Alcalá y su hermano Manuel se pasan a otro de los grupos guerrilleros que actúan por la zona, la conocida como partida del "Obispo de Cardeña", de filiación comunista, y nada proclive a "mezclarse" con los anarcosindicalistas de los hermanos Jubiles, según el único superviviente de la partida ácrata, José Moreno Salazar "Quincallero".

El año 1943 sería el peor para los hermanos Alcalá Cabanillas. Su madre se encontraba cumpliendo condena de 30 años en la cárcel provincial de Córdoba; y su padre, Manuel Alcalá Rodríguez, muere a manos de las fuerzas represivas el uno de junio, cuando éstas intentan localizar sin éxito a los dos hijos "huídos". Un hermano suyo, Tomás, también sería asesinado, aunque hasta el momento no tenemos más información, salvo la dejada por Mateo.

Como decíamos antes, Mateo y Manuel Alcalá se unieron a la partida comunista de Juan Cachinero Montoro, "El Obispo de Cardeña", al que pertenecía también el marmolejeño Baldomero Arévalo García, conocido con el sobrenombre de "El Buengusto". Los acontecimientos se precipitan, y un 5 de enero de 1944, en el cortijo de Las Fresnillas (Marmolejo), el teniente de la Guardia Civil Manuel López Bonias detiene e interroga al casero Manuel Martínez Martínez, a su esposa Elena Pérez Contreras, y a su hija, Julia Martínez Pérez, novia (quizás esposa) de Mateo Alcalá. También detienen e interrogan a Teresa Garrido Molina, casera de la "Casilla del Peligro", lugar que también frecuenta la guerrilla antifranquista.
1. Reconstrucción de los impactos de bala recibidos por Mateo Alcalá

Los maltratos y vejaciones contra Julia Martínez hacen su efecto, y la madre, incapaz de soportar el martirio de su hija, le indica al teniente de la benemérita el lugar donde con toda probabilidad se encuentra la partida de "El Obispo de Cardeña", incluido su yerno Mateo. Este lugar no es otro que el Cortijo de Loma Candelas, regentado por el enlace de la guerrilla Ramón Lara Gómez, "Larica", y su esposa, Ana Peña Pedrajas. Allí se presentaron, a los dos días de la matanza de los hermanos Jubiles en Mojapiés (Montoro), 21 números de la Guardia Civil de los puestos de Arjona, Arjonilla y Marmolejo, un brigada, un sargento, tres cabos, tres guardias municipales y de campo, así como el teniente Manuel López Bonias. El cortijo lo rodearon a las cuatro de la madrugada, lanzaron bombas de mano sobre el mismo y comenzaron la cacería de "rojos". Tras un tiroteo, donde utilizaron incluso a Ana Peña Pedraja y a sus hijos (una de ellas fue herida en un muslo) como "señuelo" para hacerlos salir del cortijo, todos los huídos y el casero fueron literalmente acribillados a balazos por las fuerzas represivas. En el suelo quedaban tendidos los cuerpos sin vida de Juan Cachinero Montoro (Cardeña); Baldomero Arévalo García (Marmolejo); los hermanos Mateo y Manuel Alcalá Cabanillas (Bujalance) y el enlace de la guerrilla, Ramón Lara Gómez (Marmolejo). Cuatro, de los cinco asesinados, presentaban disparos de arma corta en la cabeza, y de las autopsias se desprende que algunos fueron rematados directamente en el suelo, sin posibilidad de defensa. Llama la atención, que en ninguno de los partes, hasta días después, se mencione que los guerrilleros respondiesen al fuego de la guardia civil. La celada había tenido éxito, y en menos de 48 horas habían sido eliminadas físicamente las partidas de los Jubiles y el Obispo.

Martínez Pérez, Julia
Fotografía de Julia Martínez Pérez
Los cuerpos sin vida de los guerrilleros fueron transportados a Marmolejo y expuestos públicamente, para escarnio, advertencia y rueda de reconocimiento, desde las 8 de la mañana hasta las 14 horas de la tarde, momento en el que fueron trasladados  al cementerio para las autopsias y posterior inhumación en una zanja abierta.

En el tiroteado cuerpo (ocho impactos) de Mateo Alcalá Cabanillas se encontraron dos hojas manuscritas y una fotografía dedicada. En el reverso de la misma se lee: "Para mi amado Mateo con cariño". Era la foto y las letras de su amada Julia Martínez, embarazada de nueve meses del hijo que nunca conocería. En las hojas manuscritas una elegía, un canto lírico desgarrador por la muerte de su padre y hermano; una proclama libertaria en defensa del ser humano, el trabajo y en contra del fascismo triunfante de la guerra. Mateo, en suma, no sólo honra a sus muertos, sino que declara la guerra al olvido, a la desmemoria, a llamarle a las cosas por su nombre, sin tener caer en los eufemismos y los parches de nuestra "modélica" y "exportable" transición.



Fragmento de la elegía


Ahora que estamos tranquilos,
yo le voy a dedicar,
un recuerdo a mi padre,
que no lo puedo olvidar.

También me acuerdo bastante
de mi querido Tomás,
porque también ha sido víctima
del Fascismo criminal.

Dios no existe, ni yo creo,
soy ateo natural,
y a mis queridas familias,
yo los tengo que vengar.

El día 1º de junio
del año 43
murió mi querido padre
por una canalla cruel.
Que lo tenga muy presente
y muy alto se lo digo,
que lo tengo que matar,
por criminal y asesino.

Padre:¿qué delito cometiste
para que a tí te mataran?
¡que me había tirado a la sierra
para que no me fusilaran!.
Y eso es delito, cobardes,
subid vosotros a buscarme
y si me cogéis matarme.

Pero no atentar
en contra de un indefenso
más honrado que vosotros
y más bueno, por hechos.
¿Qué delito ha cometido
un hombre que toda su vida
ha vivido del trabajo
manteniendo a su familia,
sois reptil de profesión,
y no lo podéis negar,
tenéis mirada de asesinos,
y cara de criminal.

Fieras sin instinto humano,
tigres sin corazón,
que estáis chupando la sangre,
del noble trabajador.

El que esto os dirige,
es el hijo y el hermano,
de aquellos dos que matasteis,
con vuestra mano, tiranos.

Hoy, XIX, X, MCMXLIII

(19.10.1943)


Mateo Alcalá Cabanillas, “El Berja”.26 años.

Fragmento final de la elegía

Mateo Alcalá Cabanillas, y los cuatro maquis restantes asesinados un 8 de enero de 1944 en Loma Candelas, yacen en una fosa común en el cementerio de Marmolejo, entre el mito y la realidad, entre el olvido y la memoria. ¡Dignidad, memoria y verdad!, es lo que necesitan los allí enterrados, que no son cuatro, sino cinco, seis e incluso siete, las víctimas de la barbarie, las víctimas, como dice Mateo, del Fascismo con mayúscula.

Sólo necesitamos un permiso familiar y con él exhumaremos la fosa para dar digna sepultura a unos hombres cuyo único delito fue oponerse a un golpe de estado militar.

Fuentes:

- Archivo Histórico Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla.
- Imagen 1: Reconstrucción hecha por  Juan Manuel Guijo Mauri, bioarqueólogo doctor,  a partir de la documentación escrita de las autopsias en el cementerio de Marmolejo, que nosotros le enviamos en su día.



"España partida en dos"