LEER: Desde los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, quisiéramos pedir disculpas a todas aquellas personas que se han puesto en contacto con nosotros a través de e-mail o facebook solicitando información sobre sus familiares, y que a día de hoy no les hemos contestado. Creo que son unas 25 peticiones las que tenemos sin atender, pero es que los medios de los que disponemos son escasos y el trabajo se nos acumula.

Gracias por vuestra paciencia, y esperemos contestar a vuestras peticiones lo antes posible.


- El monumento a la intolerancia y al fascismo se renueva en Porcuna (Jaén)
- El monumento a los "Caídos" sufre una gamberrada.
- Por la retirada de nombres y símbolos franquistas de Porcuna.
- Calles relacionadas con el franquismo y su exaltación en Porcuna
- La peculiar memoria histórica en Porcuna.
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lunes, 8 de julio de 2013

Objetivo casi cumplido: "Loma Candelas" se abrirá.

Seguimos buscando
Localización del sumario de Mateo y Julia en el archivo militar de Sevilla el pasado año.

Hoy es una gran día para los que hacemos posible Todos los Nombres de Porcuna, y para aquellos que de manera desintersada bucean en la historia y en la memoria colectiva para reparar muchas de las barbaridades que el fascimo español cometió y escondió. El 30 de mayo pasado se ponía en contacto con nosotros los familiares de Mateo Alcalá Martínez, hijo del guerrilero antifranquista Mateo Alcalá Cabanillas y la joven cordobesa Julia Martínez Pérez. Como todos sabéis, Mateo Alcalá Cabanillas, junto a otros tres guerrilleros y el casero de Loma Candelas (Marmolejo, Jaén) fueron rodeados por cerca de un treintena de guardias civiles, guardias municipales y "somatenes" el 8 de enero de 1944. Éstos, superiores en número y armamento arrojaron varias bombas de mano al pequeño caserío. Se produjo la debandada de los guerrilleros cayendo uno a uno bajo las balas de los represores, que sin miramiento alguno fueron rematados en el suelo.

La tragedia se cebó con la familia Alcalá y Martínez. Aquellos que no fueron muertos o fusilados, pasaron largos años de cárcel. Así, de este modo, Julia Martínez Pérez, embarazada de nueves meses cuando Mateo fue asesinado, dio a luz en la cárcel provincial de Jaén. La crueldad del régimen franquista quiso que Julia fuese trasladada a la prisión de Segovia, mientras su hijo, de pocos meses, pasaría cerca de cinco años en la cárcel de Córdoba junto a su abuela Elena Pérez Contreras. Julia saldría de la cárcel de Málaga en 1949 muy enferma, muriendo a los pocos días de tuberculosis sin poder disfrutar de su hijo.

Pues bien, fue aquí cuando empezamos la búsqueda del hijo de Mateo y Julia, allá por el año 2012, dando hoy resultado nuestras pesquisas y llamamientos públicos al haberlo por fin localizado en Mataró (provincia de Barcelona). Hombre sosegado y tranquilo nos ha contado en dos llamadas telefónicas algunos de los hechos que hoy narramos aquí. Mateo Alcalá Martínez, así se llama el hijo de Mateo y de Julia, el fruto de dos jóvenes que se amaron en la sierra de Marmojelo y Montoro, que resistieron al franquismo y que  perdieron la vida combatiéndolo.

Hoy como decimos, somos y estamos muy felices, ya que Mateo Alcalá Martínez  nos ha autorizado verbalmente para exhumar los restos mortales de aquellos guerrilleros que perdieron la vida en "Loma Candelas", una casilla serrana de Marmolejo. A partir de ahora sólo nos falta la financiación necesaria para exhumar a Juan Cachinero Montoro "El Obispo"; Baldomero Arévalo García "El Buengusto"; Mateo Alcalá Cabanillas "El Berja"; Manuel Alcalá Cabanillas "El Berja" y a Ramón Lara Gómez "Larica" y poder devolvérselos a sus familiares, reparando así, en la medida de lo posible, la injusticia cometida contra unos hombres acorralados por el fascismo y la represión que no tuvieron otra oportunidad que echarse al monte.

Gracias Mateo Alcalá Martínez hijo. Gracias a todos los que han hecho posible contactar con los familiares.

sábado, 23 de febrero de 2013

Muerte y elegía del joven guerrillero Mateo Alcalá Cabanillas.


Acercarse a la vida y a la muerte del joven guerrillero Mateo Alcalá Cabanillas, apodado "El Berja", es adentrarse de lleno en la tragedia que sufrió nuestro país durante la posguerra, como epígono sangriento de un golpe de estado que comenzó un fatídico 17 de julio de 1936. Y es que la guerra y las matanzas no finalizaron el 1º de abril de 1939. Todos aquellos vencidos que no pudieron huir al extranjero, fueron encarcelados, torturados, expoliados, desterrados, vejados, y asesinados. Los demás, para salvar sus vidas, huyeron al monte. Son ... ¡los de la sierra!.

La familia Alcalá Cabanillas provenía de la cordobesa y anarcosindicalista ciudad de Bujalance. La componían el padre, Manuel Alcalá Rodríguez y la madre, Concepción Cabanillas Chocero. De su unión nacieron por lo menos tres hijos que sepamos, Tomás, Manuel y Mateo.

Mateo Alcalá Cabanillas, pese a su juventud (apenas 20 años) había sido sargento en la 88 Brigada Mixta del Ejército Popular, cuyos comandantes eran los famosos y luego guerrilleros antifranquistas, Juan y Francisco Rodríguez Muñoz, conocidos como los "Jubiles" o "Juíles". A Mateo le cogió el final de la guerra en las sierras cordobesas. Mientras los hermanos Jubiles decidieron continuar la lucha, Mateo se reencontró con su familia en Montoro, donde probablemente habían sido desterrados. Poco después de finalizada la contienda la familia Alcalá dio cobertura en su cortijo de manera permanente a los hermanos y compañeros de los Jubiles; lo que provocaría muy pronto la detención de su madre, Concepción Cabanillas Chocero, por parte de la Guardia Civil y el ingreso de Mateo en un "Batallón de Soldados Trabajadores" con destino en Jerez de la Frontera.

Mateo escapó del batallón esclavo en mayo de 1942, incorporándose de inmediato al grupo guerrillero de los hermanos Jubiles, participando ya en julio de ese año en los golpes de mano dados en Montoro y Pedro Abad.

Acosados siempre por la Guardia Civil y los Guardias de Campo que custodian los latifundios de los terratenientes, el grupo guerrillero llega a tener en muchos momentos una "vida casi normal", donde hasta hay tiempo para las relaciones sentimentales, como la que matendría Mateo con Julia Martínez Pérez, quedando ésta embarazada del hijo al que nunca conocería su padre. Corría el año 1943, y sin que sepamos el motivo o la causa, Mateo Alcalá y su hermano Manuel se pasan a otro de los grupos guerrilleros que actúan por la zona, la conocida como partida del "Obispo de Cardeña", de filiación comunista, y nada proclive a "mezclarse" con los anarcosindicalistas de los hermanos Jubiles, según el único superviviente de la partida ácrata, José Moreno Salazar "Quincallero".

El año 1943 sería el peor para los hermanos Alcalá Cabanillas. Su madre se encontraba cumpliendo condena de 30 años en la cárcel provincial de Córdoba; y su padre, Manuel Alcalá Rodríguez, muere a manos de las fuerzas represivas el uno de junio, cuando éstas intentan localizar sin éxito a los dos hijos "huídos". Un hermano suyo, Tomás, también sería asesinado, aunque hasta el momento no tenemos más información, salvo la dejada por Mateo.

Como decíamos antes, Mateo y Manuel Alcalá se unieron a la partida comunista de Juan Cachinero Montoro, "El Obispo de Cardeña", al que pertenecía también el marmolejeño Baldomero Arévalo García, conocido con el sobrenombre de "El Buengusto". Los acontecimientos se precipitan, y un 5 de enero de 1944, en el cortijo de Las Fresnillas (Marmolejo), el teniente de la Guardia Civil Manuel López Bonias detiene e interroga al casero Manuel Martínez Martínez, a su esposa Elena Pérez Contreras, y a su hija, Julia Martínez Pérez, novia (quizás esposa) de Mateo Alcalá. También detienen e interrogan a Teresa Garrido Molina, casera de la "Casilla del Peligro", lugar que también frecuenta la guerrilla antifranquista.
1. Reconstrucción de los impactos de bala recibidos por Mateo Alcalá

Los maltratos y vejaciones contra Julia Martínez hacen su efecto, y la madre, incapaz de soportar el martirio de su hija, le indica al teniente de la benemérita el lugar donde con toda probabilidad se encuentra la partida de "El Obispo de Cardeña", incluido su yerno Mateo. Este lugar no es otro que el Cortijo de Loma Candelas, regentado por el enlace de la guerrilla Ramón Lara Gómez, "Larica", y su esposa, Ana Peña Pedrajas. Allí se presentaron, a los dos días de la matanza de los hermanos Jubiles en Mojapiés (Montoro), 21 números de la Guardia Civil de los puestos de Arjona, Arjonilla y Marmolejo, un brigada, un sargento, tres cabos, tres guardias municipales y de campo, así como el teniente Manuel López Bonias. El cortijo lo rodearon a las cuatro de la madrugada, lanzaron bombas de mano sobre el mismo y comenzaron la cacería de "rojos". Tras un tiroteo, donde utilizaron incluso a Ana Peña Pedraja y a sus hijos (una de ellas fue herida en un muslo) como "señuelo" para hacerlos salir del cortijo, todos los huídos y el casero fueron literalmente acribillados a balazos por las fuerzas represivas. En el suelo quedaban tendidos los cuerpos sin vida de Juan Cachinero Montoro (Cardeña); Baldomero Arévalo García (Marmolejo); los hermanos Mateo y Manuel Alcalá Cabanillas (Bujalance) y el enlace de la guerrilla, Ramón Lara Gómez (Marmolejo). Cuatro, de los cinco asesinados, presentaban disparos de arma corta en la cabeza, y de las autopsias se desprende que algunos fueron rematados directamente en el suelo, sin posibilidad de defensa. Llama la atención, que en ninguno de los partes, hasta días después, se mencione que los guerrilleros respondiesen al fuego de la guardia civil. La celada había tenido éxito, y en menos de 48 horas habían sido eliminadas físicamente las partidas de los Jubiles y el Obispo.

Martínez Pérez, Julia
Fotografía de Julia Martínez Pérez
Los cuerpos sin vida de los guerrilleros fueron transportados a Marmolejo y expuestos públicamente, para escarnio, advertencia y rueda de reconocimiento, desde las 8 de la mañana hasta las 14 horas de la tarde, momento en el que fueron trasladados  al cementerio para las autopsias y posterior inhumación en una zanja abierta.

En el tiroteado cuerpo (ocho impactos) de Mateo Alcalá Cabanillas se encontraron dos hojas manuscritas y una fotografía dedicada. En el reverso de la misma se lee: "Para mi amado Mateo con cariño". Era la foto y las letras de su amada Julia Martínez, embarazada de nueve meses del hijo que nunca conocería. En las hojas manuscritas una elegía, un canto lírico desgarrador por la muerte de su padre y hermano; una proclama libertaria en defensa del ser humano, el trabajo y en contra del fascismo triunfante de la guerra. Mateo, en suma, no sólo honra a sus muertos, sino que declara la guerra al olvido, a la desmemoria, a llamarle a las cosas por su nombre, sin tener caer en los eufemismos y los parches de nuestra "modélica" y "exportable" transición.



Fragmento de la elegía


Ahora que estamos tranquilos,
yo le voy a dedicar,
un recuerdo a mi padre,
que no lo puedo olvidar.

También me acuerdo bastante
de mi querido Tomás,
porque también ha sido víctima
del Fascismo criminal.

Dios no existe, ni yo creo,
soy ateo natural,
y a mis queridas familias,
yo los tengo que vengar.

El día 1º de junio
del año 43
murió mi querido padre
por una canalla cruel.
Que lo tenga muy presente
y muy alto se lo digo,
que lo tengo que matar,
por criminal y asesino.

Padre:¿qué delito cometiste
para que a tí te mataran?
¡que me había tirado a la sierra
para que no me fusilaran!.
Y eso es delito, cobardes,
subid vosotros a buscarme
y si me cogéis matarme.

Pero no atentar
en contra de un indefenso
más honrado que vosotros
y más bueno, por hechos.
¿Qué delito ha cometido
un hombre que toda su vida
ha vivido del trabajo
manteniendo a su familia,
sois reptil de profesión,
y no lo podéis negar,
tenéis mirada de asesinos,
y cara de criminal.

Fieras sin instinto humano,
tigres sin corazón,
que estáis chupando la sangre,
del noble trabajador.

El que esto os dirige,
es el hijo y el hermano,
de aquellos dos que matasteis,
con vuestra mano, tiranos.

Hoy, XIX, X, MCMXLIII

(19.10.1943)


Mateo Alcalá Cabanillas, “El Berja”.26 años.

Fragmento final de la elegía

Mateo Alcalá Cabanillas, y los cuatro maquis restantes asesinados un 8 de enero de 1944 en Loma Candelas, yacen en una fosa común en el cementerio de Marmolejo, entre el mito y la realidad, entre el olvido y la memoria. ¡Dignidad, memoria y verdad!, es lo que necesitan los allí enterrados, que no son cuatro, sino cinco, seis e incluso siete, las víctimas de la barbarie, las víctimas, como dice Mateo, del Fascismo con mayúscula.

Sólo necesitamos un permiso familiar y con él exhumaremos la fosa para dar digna sepultura a unos hombres cuyo único delito fue oponerse a un golpe de estado militar.

Fuentes:

- Archivo Histórico Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla.
- Imagen 1: Reconstrucción hecha por  Juan Manuel Guijo Mauri, bioarqueólogo doctor,  a partir de la documentación escrita de las autopsias en el cementerio de Marmolejo, que nosotros le enviamos en su día.



"España partida en dos"

miércoles, 23 de enero de 2013

La tragedia de Loma Candelas (Marmolejo, Jaén) y la necesidad de interpretar las autopsias.

http://banderaroja.blogspot.com.es/

En nuestras continuas pesquisas por los archivos del pasado nos hemos topado recientemente con el sumario abierto por los asesinatos y detenciones del grupo guerrillero y enlaces de lo que quedaba de las partidas del “Vídrio”, los hermanos “Jubiles” y “El Portugués”. Se trata de un expediente prolijo en detalles, y entre otros documentos se conserva en él dos cartas y una fotografía; así como las autopsias realizadas a cuatro guerrilleros y un enlace asesinados por la Guardia Civil en Loma Candelas (Marmolejo, Jaén), en la madrugada del 8 de enero de 1944. Se trata del veterano Juan Cachinero Montoro, “El Obispo”, natural de Cardeña, con tres disparos; Baldomero Arévalo García, “El Buen Gusto”, de Marmolejo, con cuatro disparos; Mateo Alcalá Cabanillas, “El Berja”, de Bujalance, del que se conservan dos cartas elegíacas, presentando seis disparos, dos de ellos en la cabeza; Manuel Alcalá Cabanillas, “El Berja”, hermano del anterior, también de Bujalance, y apadrinado de los hermanos “Jubiles”, presentando tres disparos; y, finalmente, el casero de Loma Candelas, Ramón Lara Gómez, “Larica”, de Marmolejo, que presentaba tres disparos en la región precordial y uno en el epigastro. Una de sus hijas fue herida en un muslo por bala de fusil.

Un día antes la celada de la Guardia Civil fueron también detenidos Teresa Garrido Molina, casera de “La Casilla del Peligro”, Manuel Martínez Martínez y Elena Pérez Contreras, padre y madre respectivamente de Julia Martínez Pérez, de la que se conserva una fotografía dedicada a su novio Mateo Alcalá Cabanillas, del que esperaba un hijo. Al día siguiente, dentro del contexto de la emboscada y posterior asesinato, fue detenida Ana Peña Pedraja, esposa de Ramón Lara Gómez, y casera del cortijo de “Loma Candelas”, única superviviente junto a sus hijas que fueron utilizadas como cebo para hacer salir a los “huidos rojos” de la casa.

Los cuerpos de los guerrilleros asesinados fueron expuestos públicamente en el ayuntamiento de Marmolejo desde la 8 de  la mañana hasta las 14 horas de ese hastiado día, momento en el que varios guardias municipales y de campo, así como la novia de Mateo Alcalá Cabanillas, la joven Julia Martínez Pérez, identificaron los cuerpos. Posteriormente, por orden del juez instructor, los médicos Julio Vizcaíno Perales y Manuel Más Pérez, realizaron las autopsias de los cadáveres en el cementerio de Marmolejo.

Creemos que las autopsias son un documento de un valor excepcional en estos casos de reconstrucción de los hechos. Por ello, nos gustaría pasarle el sumario a algún especialista en la materia, pues creemos que lejos de los informes y méritos que se arrogan la guardia civil y demás copartícipes, la gran mayoría fue detenida y ajusticiada allí mismo de un disparo en la cabeza, sin posibilidad alguna de defenderse; al igual que días antes había sido exterminada la llamada “partida” de los Hermanos Jubiles.

Inscripción donde supuestamente se encuentra la fosa de los guerrilleros asesinados

La fosa común donde descansan estos guerrilleros republicanos se encuentra en el cementerio de Marmolejo (Jaén), y cabe la posibilidad (si encontramos al hijo de Mateo Alcalá Cabanillas u otros familiares) de exhumarla y darle definitivamente una sepultura digna que repare, en la medida de lo posible, el olvido y el ostracismo al que han sido condenados. La fosa se encuentra delimitada con una pequeña lápida, una inscripción y una cruz católica (¡) desde mediados de los años ochenta del pasado siglo, gracias a la antigua corporación socialista.

Hay, sin duda, muchísima más historia que contar sobre estos crímenes, pero por el momento, solicitamos vuestra ayuda en la materia. Gracias.

martes, 30 de octubre de 2012

Buscamos al hijo de Julia Martínez Pérez, compañera del guerrillero asesinado Mateo Alcalá


ESTAMOS BUSCANDO
Julia Martínez Pérez, de la guerrilla al presidio
Julia Martínez Pérez, con poco más de 20 años
  


Julia Martínez Pérez fue la compañera sentimental del guerrillero Mateo Alcalá Cabanillas, "Béjar", de la partida de Los Jubiles, con la que tuvo un hijo, al que nunca conocería, ya que éste, junto a otros compañeros serían asesinados a manos de la Guardia Civil y de Policías Municipales en "Loma Candelas", en la serranía de Marmolejo el 8 de enero de 1944. Ella fue condenada a 6 años y un día de prisión que cumplió en los presidios de Jaén y Málaga. 

Buscamos, y sabemos que vive, a su hijo y a sus descendientes. Agredeceríamos cualquier información. Gracias.
 


Fotografía: Archivo Histórico Tribunal Togado Territorial Segundo de Sevilla (2012).